Hechos 12: encarcelado y libertado

Al hacer tu Donativo recibirás vía Email el libro Vida de Jesús un Evangelio Armonizado. El más completo estudio de Los Evangelios en formato PDF. 1,662 páginas del texto Bíblico Comentado. Una vez hagas tu Donativo envíanos una nota por medio de nuestra Cadena de Oración con el Email al cual quieres recibir el libro.

Precisamente por aquel tiempo Herodes emprendió un ataque violento contra algunos miembros de la Iglesia. Decapitó a Santiago el hermano de Juan; y, cuando vio que a los judíos les había parecido bien aquella medida, arrestó también a Pedro. Esto fue en la fiesta de los Ázimos. Después de detener a Pedro le metió en la cárcel, y puso una guardia de cuatro escuadras, cada una de cuatro soldados, para vigilarle; porque tenía intención de hacerle un juicio público después de la fiesta de la Pascua.

De modo que Pedro estaba bien controlado en la cárcel; pero la Iglesia no cesaba de interceder por él a Dios. La noche antes de que Herodes le presentara al tribunal, Pedro estaba bien sujeto con dos cadenas, durmiendo entre dos soldados, y los guardias estaban apostados delante de la puerta vigilando la cárcel. Entonces se presentó un ángel del Señor, y todo el edificio se llenó de luz. El ángel le tocó a Pedro en el costado para despertarle, y le dijo: – ¡Date prisa, levántate! y en ese momento se le cayeron las cadenas de las manos a Pedro; y el ángel añadió- : Ponte el cinturón y las sandalias y Pedro lo hizo-; échate el manto por encima y sígueme.

Pedro salió detrás del ángel; y no se daba cuenta de que lo que hacía el ángel estaba pasando de verdad, sino que creía que estaba viendo visiones. Pasaron la primera y la segunda guardia, y llegaron ala puerta de hierro por la que se salía a la ciudad, que se les abrió por sí sola. Salieron y recorrieron una calle; y luego el ángel desapareció. Entonces fue cuando Pedro volvió en sí, y dijo: Ahora me doy cuenta sin la menor duda de que el Señor ha enviado a su ángel para librarme de lo que Herodes me iba a hacer y de lo que el pueblo judío estaba esperando que sucediera.

Ahora se desencadena una nueva ola de persecución contra la Iglesia, especialmente contra los líderes, instigada por el rey Herodes. Vamos a ver brevemente las varias ramificaciones de la familia de Herodes, especialmente en relación con el Nuevo Testamento.

El primer Herodes que nos encontramos en el Nuevo Testamento es Herodes el Grande, que reinó entre alrededor del 41 a.C. y el 1 d.C. Es el que se nombra en Mateo 2, que reinaba cuando nació Jesús y recibió a los Magos de Oriente y asesinó a los niños de Belén. Herodes el Grande se casó diez veces. Los de su familia que aparecen en el Nuevo Testamento son los siguientes:

(i) Herodes Felipe 1. Fue el primer marido de Herodías, la que fue responsable de la muerte de Juan el Bautista. Se le menciona, bajo el nombre de Felipe, en Mateo 14:3; Marcos 6:17; Lucas 3:19. No tenía ningún cargo oficial. Fue el padre de Salomé.

(ii) Herodes Antipas. Era el gobernador de Galilea y de Perea. Fue el segundo marido de Herodías, y consintió en la muerte de Juan el Bautista. Es también el Herodes al que Pilato envió a Jesús para que le juzgara (Lucas 23:7ss).

(iii) Arquelao. Era gobernador de Judea, Samaria e Idumea. Fue un pésimo gobernador y acabó depuesto- y desterrado. Se le menciona en Mateo 2:22; y posiblemente Jesús aludió a él en la parábola de las Diez Minas (Lucas 19:11-27, especialmente 14).

(iv) Herodes Felipe 11. Fue gobernador de Idumea y de Traconítida. Fue el fundador de Cesarea de Filipo, que recibió su nombre de él. En el Nuevo Testamento se le llama Felipe, y se le menciona en Lucas 3:1.

Compártelo con tus redes

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Tu Opinión es muy importante para nosotros

3 Comments

Deja un comentario

También Podría interesarte

Las tentaciones de Jesús

Las tentaciones de Jesús

Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del río Jordán, y el Espíritu lo llevó al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba. Allí

Leer Más >>
La avaricia

La avaricia

Un domingo, en Nueva York, un extravagante millonario llamó a uno de sus empleados y le dijo: — Sobre esta mesa hay un millón de

Leer Más >>