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Habacuc 3: Oración de Habacuc por Dios responder a sus preguntas

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3:1 Oración del profeta Habacuc, sobre Sigionot.

Sigionot : Notación musical que probablemente indica que el cántico debe ser entonado con emoción y sensación de victoria. Esta actitud contrasta con la sensación de catástrofe que permea el capítulo 2.

Habacuc alabó a Dios por responder a sus preguntas. El mal no triunfará para siempre; Dios está al timón y podemos confiar plenamente en que El reivindicará a los que le son fieles. Debemos esperar en silencio que El actúe.

Habacuc 3:2 Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.

El profeta apela a Dios para que actúe en favor de su pueblo en medio de los tiempos , durante el período de espera anterior a lo que pondrá fin a aquella intolerable situación.

Habacuc sabía que Dios iba a disciplinar a Judá, y que no iba a ser una experiencia agradable. Sin embargo, aceptó la voluntad de Dios, y le pidió ayuda y misericordia. Habacuc no pidió escapar de la disciplina, sino que aceptó la verdad: Judá necesitaba aprender una lección. Dios sigue disciplinando con amor, para que sus hijos regresen a El. Acepte su disciplina con agrado y pídale que lo ayude a cambiar.

Habacuc 3:3 Dios vendrá de Temán, Y el Santo desde el monte de Parán. Selah, Su gloria cubrió los cielos, Y la tierra se llenó de su alabanza.

Este versículo refleja el recuento de Moisés sobre la venida de Dios a Israel en el desierto (Deu_33:2). Temán : Otro nombre de Edom, ubicado al sudeste del Mar Muerto. Parán alude a la región montañosa situada al oeste de Edom.

La palabra «selah» aparece setenta y una veces en Salmos y tres en Habacuc. Aunque su significado preciso se desconoce, muchos lo consideran un término musical. Podría ser para levantar las manos, o una señal de adoración o quizás una exclamación como «¡Amén!» o «¡Aleluya!» para corroborar la verdad del pasaje.

Habacuc 3:4 Y el resplandor fue como la luz; Rayos brillantes salían de su mano, Y allí estaba escondido su poder.

Habacuc 3:5 Delante de su rostro iba mortandad, Y a sus pies salían carbones encendidos.

Dios trae mortandad y fiebre sobre los caldeos como castigo.

Habacuc 3:6 Se levantó, y midió la tierra; Miró, e hizo temblar las gentes; Los montes antiguos fueron desmenuzados, Los collados antiguos se humillaron. Sus caminos son eternos.

Habacuc 3:7 He visto las tiendas de Cusán en aflicción; Las tiendas de la tierra de Madián temblaron.

Cusán : Probablemente una denominación alternativa para Cus o Etiopía. Madián es el país que se halla en el lado árabe del Mar Rojo. Desde la dirección donde ambos están situados el Señor hará su aparición.

Habacuc 3:8 ¿Te airaste, oh Jehová, contra los ríos? ¿Contra los ríos te airaste? ¿Fue tu ira contra el mar Cuando montaste en tus caballos, Y en tus carros de victoria?

Habacuc 3:9 Se descubrió enteramente tu arco; Los juramentos a las tribus fueron palabra segura. Selah Hendiste la tierra con ríos.

Los juramentos a las tribus fueron palabra segura : Dios garantiza bajo juramento que traerá juicio contra sus enemigos.

Habacuc 3:10 Te vieron y tuvieron temor los montes; Pasó la inundación de las aguas; El abismo dio su voz, A lo alto alzó sus manos.

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