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Génesis 35: Dios bendice a Jacob en Bet-el

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Condiciones y compromisos Treinta años antes Jacob le había hecho una promesa a Dios. Esta promesa incluía cinco condiciones y tres compromisos.

Cinco condiciones…

1. Si Dios está conmigo

2. Y me guarda en este viaje que realizo

3. Si me da pan para comer

4. Y vestido para vestir

5. Y yo vuelvo en paz a la casa de mi padre

Entonces…

6. Jehová será mi Dios

7. Esta piedra que he puesto como memorial será una casa de Dios

8. Y de todo lo que me des, sin falta apartaré el diezmo para ti

Indudablemente que Jacob había cumplido cuando menos con el primer y tercer «entonces», pero le quedaba una promesa por cumplir: hacer una casa para Dios en Betel. Es interesante que Dios toma en serio nuestras palabras y especialmente lo que le prometemos. En medio de las circunstancias, Dios le recuerda a Jacob que vaya a Betel y haga el altar que había quedado sin hacer.

En su viaje a Betel desde Siquem, unos 30 km. al sur, Jacob recibe la protección de Dios. El terror de Dios que se apodera de los cananeos es un término de la “guerra santa” o “guerra de Jehová ”. Significa que es Dios quien protege y lucha por su pueblo. Esta vez fue sólo de protección y seguridad en contra de toda acción hostil.

Finalmente, llegan al lugar llamado Luz, el nombre cananeo que fue cambiado a Betel. Y allí edifica Jacob un altar, como había prometido antes. Dios prometió a Jacob que le haría regresar y que edificaría un altar una vez de vuelta al lugar. Elbetel, “el Dios de Betel”, identifica al Dios que se había revelado a Jacob anteriormente. Nuevamente este lugar es renombrado y consagrado a Dios.

La confirmación del pacto viene una vez cumplida la promesa de Jacob de consagrar Betel y a su gente a Dios. Allí Dios se aparece nuevamente y ratifica su pacto con Jacob. La ratificación tiene tres promesas muy importantes: Primera, la confirmación del cambio de nombre de Jacob a Israel. Este nombre es muy significativo porque identificará a la nación escogida por Dios. Segunda, se confirma la promesa de nación. Dios se identifica como el Dios Todopoderoso, El Shadai). Isaac usó esta identidad cuando había encomendado a Jacob en su camino a Harán. En esta confirmación la realidad de nación es más cercana y concreta, indicando ya una organización política más completa. Tercera, la posesión de la tierra prometida a los patriarcas es transferida a Jacob. Así se confirma que Jacob, ahora Israel, es el heredero aceptado del pacto. Y no sólo él, sino también su descendencia es heredera del pacto. Se confirma la continuación del propósito de Dios en la descendencia de Jacob. Todas estas confirmaciones son hechas en Canaán, en medio de un ambiente hostil, pero en un entorno de adoración al Dios verdadero y actos que manifiestan fidelidad a ese Dios. Notamos aquí una solución espiritual al problema presentado. Esto es consistente con el nuevo Jacob, ahora Israel, instrumento de Dios en el propósito redentor.

(2) Dios completa la familia de Jacob. Con el nacimiento de un nuevo hijo, Dios completa la descendencia de Jacob. El nacimiento de Benjamín es muy importante porque completa a doce los hijos varones de Jacob. Este número es sinónimo de capacidad de formar una nación por su simbolismo de completo. Benjamín es el único hijo de Jacob que nace en Canaán. Pero la complementación de descendencia no llega sin su conflicto ya que muere Raquel, la esposa favorita.

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