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Génesis 17: El Pacto y la circunscición

Pastor Lionel

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El cuarto elemento es la promesa del nacimiento de un hijo a Abraham. Ahora, por primera vez, Dios menciona a Sarai en la promesa de un hijo. Siguiendo con su plan, Dios cambia también el nombre de Sarai (princesa mía) al de Sara (princesa), en anticipación de la confirmación de un hijo de ella. Dios indica además que personalmente ha de bendecir a Sara y ella llegará a ser madre de naciones y reyes. Abraham se ríe ante la propuesta pareciéndole ridículo tal posibilidad dada la edad de ambos. Como una solución más viable, Abraham recuerda a Dios de Ismael quien en ese entonces tenía ya 13 años y era el plan humano de descendencia. La promesa de un hijo demandaba fe en Dios y una espera adicional. A Abraham le parecía más fácil andar por lo visible y no por lo invisible en lo cual debía ejercitar nuevamente fe en Dios.

En respuesta Dios reafirma varias cosas: Primero, asegura a Abraham que Sara su esposa llegará a tener un hijo. Segundo, ese hijo tiene ya un nombre: Isaac, que se deriva del vocablo reír señalando la reacción original de Abraham a la propuesta. La concesión del nombre es una indicación de la realidad de ese hijo cuyo tiempo de nacimiento es anunciado. Tercero, la confirmación del pacto perpetuo es con Isaac y su descendencia. Nada puede sustituir al plan de Dios. Aquí se demuestra la fidelidad de Dios para con su promesa original en su llamado a Abram y Sarai. Cuarto, Dios tiene también un plan para Ismael. Será bendecido y su descendencia llegará a constituirse en una gran nación con el tiempo. La relación especial de Dios con la descendencia de Sara se contrasta con la de Ismael: En la primera se incluye reyes y en la segunda se incluye sólo a príncipes. Pero la diferencia más destacada es que la descendencia de Ismael, fruto de un plan humano, no llegará a ser parte del pacto. El apóstol Pablo desarrolla este contraste, para rechazar el intento de exigir el cumplimiento de todas las leyes de Moisés como requisito para la salvación. El asegura que los creyentes en Cristo Jesús son los verdaderos herederos de la promesa de Dios al igual que Isaac.

Verdades prácticas   Sin duda que el nombre de Abram que significa «padre exaltado» era motivo de burla e incomodidad pues el hombre no tenía hijos. Dios cambió su nombre a Abraham que significa «padre de naciones». Así el nombre llega a ser más adecuado al papel histórico que aquel hombre iba a desempeñar. Ese nombre era un recuerdo del compromiso de Dios como también un recuerdo de que Abraham solamente era un instrumento en las manos del Señor. Los creyentes en Jesucristo hemos recibido un nuevo nombre, ¿qué nos recuerda?

Abraham, obedece inmediatamente a la indicación de Dios acerca de la circuncisión. Su hijo Ismael, todos los siervos varones y Abraham mismo, a pesar de su edad, se circuncidan el mismo día. El clan de Abraham en este entonces era ya numeroso. Se incluye a varones y a siervos nacidos y comprados en el extranjero entre los circuncidados. Así la identidad social y étnica de Abraham se iba desarrollando progresivamente. Se menciona la edad de Abraham, 99 años, y la edad de Ismael, l3 años, cuando fueron circuncidados. Es interesante resaltar la obediencia de Abraham a Dios. Aun cuando Dios ya le había asegurado que Sara quedaría embarazada de él, primero cumple con el pedido de Dios y se circuncida, lo cual retrasa la posibilidad de relación sexual con Sara. Se puede decir entonces, que físicamente Isaac fue ya hijo de la circuncisión y espiritualmente, de la obediencia y de la promesa.

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