Éxodo 7: Jehová comisiona a Moisés

El verbo usado con más frecuencia, hazaq H2388 significa “ser fuerte”, “ser firme”, “hacerse obstinado”, “apretar”, “exprimir”, y “aplicar presión”. El uso significa “el agarrar a alguien, y sostenerle, o aplicarle presión”. Jehová aplicó presión sobre el faraón por medio de las plagas para que le obedeciera.

El segundo verbo, cavad H2513, significa “ser pesado”, o “embotado”. En este sentido, al ponerse obstinado el faraón, el Señor hacía más pesada su situación. Al rechazar el pedido de Jehová , le era cada vez más difícil tomar la decisión de obedecer a Dios; mientras tanto, Dios descargaba sobre los egipcios una plaga tras otra, hasta que el faraón, sobrecargado con el peso de todo, mandó a Israel salir de su país.

La tercera palabra, qashah H7185, significa “endurecer”, “hacer rígido”, “hacer difícil”, o “hacer oneroso”. Tomar algunas decisiones es fácil, mientras que otras son más difíciles. El faraón era un monarca orgulloso. Su palabra era ley, no admitía oposición a su voluntad y no quería perder un recurso económico de tanto valor como el que tenía en Israel. Jehová no violó el libre albedrío del faraón. El faraón tuvo que decidir; pero era un hombre insensible y obstinado. Dios conocía su vanidad y que cada vez que tomaba una decisión le era más difícil volverse atrás. Al correr el proceso el faraón llegó a ser más oneroso y más rígido en su posición, aun frente al pedido de sus consejeros de que dejara ir a Israel. Cada paso le hacía más difícil el próximo, y el Señor seguía insistiendo.

Dios pudo haberle quitado la vida al faraón en cualquier momento; sin embargo, siguió el proceso hasta que el faraón tomó la decisión de dejar ir a Israel. Dios no violó el libre albedrío del egipcio; sin embargo, conocía de antemano lo que éste haría, y se lo dijo a Moisés. No obstante, el autor demuestra cómo Jehová cooperaba en el proceso; lo presionaba, lo cargaba y le hacía cada vez más difícil la decisión. Lo endureció Dios, y el faraón se endureció a sí mismo.

Hay varias observaciones más que ayudarán en una evaluación del contexto:

(1) El faraón endureció su corazón antes de que Dios obrara.

(2) No se trataba de la salvación del faraón, sino de una decisión política de dejar ir a Israel.

(3) El Señor usó múltiples medios para que el faraón se rindiera: Hizo amonestaciones antes de enviar las plagas; demostró su misericordia repetidas veces al hacer cesar las plagas al pedido del faraón; y dos veces el faraón confesó la supremacía de Jehová antes de la muerte de los primogénitos.

(4) El pedido era justo.

(5) El propósito era didáctico: Dios quería enseñar a las futuras generaciones de su poder y redención.

(6) El corazón, en el pensar del AT, no representaba el centro de las emociones, sino de la voluntad: se trataba de una decisión de la volición.

(7) En la época de Moisés, no había un concepto de causas secundarias. Se pensaba que el Señor era responsable directo de todo lo que ocurría; entonces, cuando el Señor endureció el corazón del faraón, fue para producir una situación en la cual Jehová podía obrar con sus señales y prodigios. En realidad, para Israel no había un problema teológico con el endurecimiento del corazón del faraón.

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