Éxodo 25: La ofrenda para el tabernáculo

La tapa del arca del testimonio recibía el nombre de propiciatorio. Este era el lugar donde, entre los dos querubines de oro (poderosos ángeles), habitaba la presencia de Dios en una nube sobre sus alas extendidas. El propiciatorio era el sitio donde se realizaba el acto más elevado y perfecto de expiación cuando el sumo sacerdote entraba al Lugar Santísimo en el Día de Expiación a fin de expiar los pecados de todo el pueblo.

Éxo 25:18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio.

Querubines eran seres angélicos asociados al cuidado y la protección del trono de Dios.

querubines, keruvim  plural de keruv : Un ser celestial que se representa mediante figuras esculpidas en oro sobre el arca del pacto. La palabra Keruv podría estar relacionada con un verbo acadio que significa «bendecir, alabar, adorar». Keruvim se menciona unas 90 veces en el Antiguo Testamento. Los Keruvim fueron vistos desde Adán hasta tiempos de Ezequiel. La idea de que keruv significa «ángel protector» persiste. Un keruv protege. (Compárense los dos ángeles, uno frente al otro, que cubrían y resguardaban al Señor de gloria mientras su cuerpo yacía en la sepultura.

Éxo 25:19 Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos.

Éxo 25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.

Éxo 25:21 Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.

Éxo 25:22 Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.

La mesa para el pan de la proposición

Éxo 25:23 Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio.

La mesa constituía un símbolo del poder de Dios como proveedor de alimentos para su pueblo. Medía 90 cm de largo, 45 cm de ancho y 67, 5 cm de alto.

Éxo 25:24 Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro alrededor.

Éxo 25:25 Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor.

Éxo 25:26 Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas.

Éxo 25:27 Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa.

Éxo 25:28 Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa.

Éxo 25:29 Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás.

Éxo 25:30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.(A)

El pan de la proposición : Símbolo que representa a Cristo como pan de vida.

El candelero de oro

Éxo 25:31 Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de lo mismo.

Éxo 25:32 Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.

    Páginas: 1 2 3 4

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar las donaciones para continuar con La gran Comisión.


Deja el primer comentario

  • Saber envejecer

    Una mujer de 92 años era trasladada a una residencia de ancianos, tras un largo tiempo de espera para ser…
  • Metas que enriquecen

    El primer paso hacia el éxito es soñar exactamente lo que queremos en la vida y el negocio. Hagámonos las…
  • Fe y paraguas

    En un pueblito de zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos…
  • La alegría de dar

    Después de admirar una pintura en la casa de una mujer, me sorprendió su generosidad cuando la bajó y me…