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Éxodo 23: Leyes humanitarias

Verdades prácticas

1. Los mejores sistemas legales son los basados en la naturaleza de Dios y no en la naturaleza egoísta de los hombres. De acuerdo con los inevitables cambios sociales hay demanda de leyes nuevas. Para que sean justas, equitativas y comprensivas, deben seguir la norma divina establecida por Jehová .

2. El Señor demandaba que Israel tratase justamente a todos, incluidos los ciudadanos libres, los extranjeros, los esclavos, las viudas, los huérfanos y los pobres. No debía haber clases excluidas en el sistema legal.

3. Las leyes casuísticas trataban de los casos específicos producidos por las situaciones sociales; sin embargo, eran las leyes apodícticas las que regían como normas. La ley directriz (apodíctica) tiene validez en toda época y en toda sociedad. Aunque las leyes casuísticas no pierden su valor, se aplican únicamente en el contexto especificado.

4. Los dirigentes honestos son indispensables para mantener un sistema judicial equitativo. El soborno es un cáncer del alma y destruye la eficacia del sistema legal de un pueblo.

5. Dios exigía un castigo justo por las infracciones de la ley. El castigo debía ser seguro e imparcial, el acusado debía ser culpable, el castigo se medía conforme a la gravedad del crimen o a los daños causados, y se preocupaba por los derechos de las víctimas y la restitución de los daños ocasionados por el crimen. Los infractores eran tratados como personas; sin embargo, eran responsables de sus acciones y por las pérdidas ocasionadas por ellas.

Los pleitos.

En cuanto a los pleitos, la evidencia tiene que ser verídica; además, no se debe hacer favoritismo al pobre por compasión, ni al rico pervirtiendo la justicia. La justicia no debe tener escalas que favorecen a un nivel social sobre otro; la justicia debe ser imparcial para todos. Se condenan rumores falsos, acuerdos perversos y el seguir a la mayoría para hacer el mal o para quedar bien con los “ricos,” es decir, con los “grandes” “poderosos.”

El trato con el enemigox.

Al encontrar un animal extraviado del enemigo, devuélveselo, o si ves caído debajo de su carga el asno del que te aborrece, no lo dejes abandonado. Probablemente el enemigo se refiere a un hebreo que había sido un adversario en un pleito legal. De todos modos, la demanda por la justicia va más allá que las relaciones personales o legales. El concepto se acerca a las palabras de Jesús de amar al enemigo. En cuanto al segundo mandato, hubiera sido más difícil ayudar a un animal de un enemigo mientras que estuviera presente el adversario. Sin embargo, era más importante hacerlo en su presencia.

La justicia para los pobres.

Se ofrece protección al necesitado, al inocente y al justo. Se dan dos admoniciones al pueblo de Dios:

(1) no acusar falsamente a nadie, y

(2) no recibir soborno, lo cual ciega a los que ven con claridad y pervierte las palabras de los justos.

La palabra necesitado es diferente a la usada para el pobre, la cual se refiere a un hombre empobrecido. El necesitado es una referencia más bien a un hombre pobre que es piadoso.

La justicia para el extranjero.

Antes se había amonestado a Israel contra la opresión del extranjero. Aquí la ley indica que se le debía dar el mismo trato en un pleito que el que recibiera un hebreo. La justicia debía ser igual para todos. Otra vez el Señor los hace recordar su historia; no debían ser injustos para con los extranjeros debido a su sufrimiento pasado, ni para vengarse ni para sacar alguna ventaja personal del extranjero.

Un calendario agrícola

Esta sección contiene algunas prescripciones sobre el culto público que tratan del año sabático, del sábado, de las fiestas de peregrinación, de las ofrendas y de los sacrificios.

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