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Éxodo 12: La Pascua

Éxo 12:48 Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.

Éxo 12:49 La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.

Éxo 12:50 Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.

Éxo 12:51 Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.

Establecimiento de la Pascua.

La narración de las plagas es interrumpida para dar atención detallada a la institución de la Pascua. Evidentemente el tema era de suma importancia, no únicamente por lo que significaba para la salvación de los primogénitos de Israel, sino también por lo que significaría para el futuro.

La Pascua, la fiesta más antigua de Israel, y el éxodo, el momento del nacimiento de la nación, están ligados inseparablemente. Cada vez que se celebra la Pascua, se recuerdan los poderosos hechos divinos que iniciaron la historia nacional. Al pensar en la constitución nacional, se recuerda la Pascua inicial.

Se ha sugerido que posiblemente los israelitas ya conocían una fiesta religiosa de la primavera antes de la institución de la Pascua. Moisés pidió permiso del faraón de dejar ir al pueblo para que celebrara una fiesta a Jehová en el desierto. Posiblemente hubiera tal fiesta; sin embargo, la primera Pascua se celebró en Egipto en las casas, y el propósito no tenía nada que ver con ritos primaverales de un pueblo nómada. El tema y propósito de la Pascua inicial estaban basados sobre la esperanza de la salvación de los primogénitos y sobre la esperanza de la liberación de la esclavitud egipcia. La fe se concretó con la realidad histórica, y después se formalizó la institución de la Pascua como fiesta anual.

Entre algunas tribus de Arabia celebraban una fiesta de la primavera en la que aplicaban sangre a sus tiendas para protegerlas de la entrada de los demonios. Si Israel conocía aquel rito pagano, lo cambió totalmente. De todos modos, la Pascua era un rito practicado exclusivamente por Israel en la época del AT, y lo llevó consigo al entrar en la tierra prometida. El concepto de Israel de la revelación histórica era único, y el recuerdo de los hechos salvíficos mantuvo la pureza de la fe revelada frente al subjetivismo del paganismo contemporáneo.

El principio de los meses. De aquí en adelante, como otra gente semítica, Israel tendría un calendario civil que comenzaba en el otoño, y otro calendario religioso en el principio de la primavera: Este mes… será para vosotros el primero de los meses del año. La palabra mes significa “una luna llena”, y era el plenilunio del equinoccio de la primavera.

En Exodo, el nombre del mes de Abib, o “espigas de granos”, evidentemente se refiere a la cebada que abre en la primavera en Palestina. Años más tarde, durante el exilio babilónico, se cambió el nombre del mes a Nisán para concordar con el calendario de sus vencedores. El mes corresponde a un período que cae entre abril y mayo del calendario nuestro.

En efecto, Moisés dice que el año comenzará en aquel mes, cuando su existencia real comience, es decir, el 14 de Abib con el éxodo de Egipto. Desde aquella noche, se ha celebrado la Pascua anualmente, y, de los festivales religiosos conocidos en el mundo de hoy, es el más antiguo que se practica sin interrupción.

El cordero pascual.

Cada familia debía escoger un cordero o un cabrito el día décimo del mes. El animal debía ser sin defecto, y macho de un año, lo que posiblemente significa que podría ser nacido dentro del año. El animal debía ser guardado cuatro días, para verificar que fuese perfecto: siempre se ha de ofrecer lo mejor a Dios. (Nótese que no dice nada acerca de que sea primogénito.)

Una fiesta familiar. En contraste con las otras fiestas principales de Israel, la Pascua fue establecida como un festival familiar que se celebraba en el hogar. Si la familia era demasiado pequeña, podía compartir el cordero con el vecino inmediato, de acuerdo con el número de personas. Parece que el propósito de la ley era tener un número de gente suficiente para consumir el cordero. Posteriormente, las autoridades judías estipularon que el número mínimo que podía reunirse para celebrar la pascua eran 10. Sin embargo, habitualmente los participantes eran mucho más numerosos, por lo que se estableció que la porción mínima del cordero asado podría ser del tamaño de una aceituna.

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