Evangelio según Marcos

Marco histórico: El Imperio Romano bajo Tiberio César. El Imperio, donde se hablaba un solo idioma, contaba con un excelente sistema de transporte y comunicaciones. Además estaba maduro para escuchar el mensaje de Jesús, el cual se expandió con rapidez de provincia en provincia, y luego de nación en nación.

Versículo clave: «Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (10.45).

Personas clave: Jesús, los doce discípulos, Pilato, los líderes religiosos y los judíos

Lugares clave: Capernaum, Nazaret, Cesarea de Filipo, Jericó, Betania, Monte de los Olivos, Jerusalén, Gólgota

Características particulares:

Marcos fue el primer Evangelio que se escribió. Hay treinta y un versículos que no se citan en los demás Evangelios. Marcos narra más milagros que cualquier otro de los Evangelios.

¡Somos el número uno…! ¡Los más grandes, fuertes y hermosos… campeones! Cada día estas proclamas audaces afirman declaraciones de supremacía. Todos queremos ser triunfadores. Perdedores son los que no quedan en los primeros lugares. En directo contraste están las palabras de Jesús: «Y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (10.44, 45). Jesús es lo más grande que existe, Dios encarnado, nuestro Mesías, pero entró en la historia como siervo. Este es el mensaje de Marcos. Escrito para animar a los cristianos romanos y probar más allá de toda duda que Jesús es el Mesías, Marcos presenta una rápida sucesión de vívidos cuadros de Jesús en acción y nos revela su verdadera identidad más por lo que hace que por lo que dice. Es Jesús en movimiento.

Marcos no habla del nacimiento de Jesús, comienza su Evangelio con la predicación de Juan el Bautista. De ahí, pasa rápidamente por el bautismo de Jesús, la tentación en el desierto y el llamado a sus discípulos. Marcos entra de lleno en el ministerio público de Jesús. Vemos a Jesús enfrentándose a los demonios, sanando a un leproso, perdonando y sanando al paralítico cuyos amigos bajaron ante la presencia del Señor.

Luego, Jesús llama a Mateo (Leví) y tiene una cena con él y sus cuestionables socios. Este incidente inicia el conflicto con los fariseos y otros líderes religiosos que lo condenaron por comer con pecadores y quebrantar el día de reposo.

En el capítulo 4, Marcos se detiene para dar una muestra de las enseñanzas de Jesús: la parábola del sembrador y la ilustración de la semilla de mostaza. Luego vuelve a entrar de lleno en la acción. Jesús calma la tempestad, echa fuera demonios y sana a la hija de Jairo.

Después de regresar a Nazaret por unos días y experimentar el rechazo en su ciudad natal, Jesús comisiona a los discípulos a esparcir la semilla de las buenas nuevas por todo lugar. Aumenta la oposición de Herodes y los fariseos; decapitan a Juan el Bautista, pero Jesús sigue adelante y alimenta a cinco mil, ayuda a la mujer sirofenicia, sana a un sordo y alimenta a cuatro mil personas.

Finalmente llegó el momento de enfrentar a los discípulos con su verdadera identidad. ¿Sabían en realidad quién era él? Pedro lo proclamó como el Mesías, pero de inmediato demostró que no entendía la misión de Jesús. Después de la transfiguración, Jesús continuó enseñando y sanando, confrontando a los fariseos en cuanto al divorcio y al joven rico acerca de la vida eterna. El ciego Bartimeo recibe sanidad.

Los acontecimientos se desplazan con rapidez hacia el clímax. La Santa Cena, la traición, la crucifixión y la resurrección se presentan dramáticamente, junto con más enseñanzas de Jesús.

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