Esdras 2: Los que volvieron con Zorobabel

Esdras 2:14 Los hijos de Bigvai, dos mil cincuenta y seis.

Esdras 2:15 Los hijos de Adín, cuatrocientos cincuenta y cuatro.

Esdras 2:16 Los hijos de Ater, de Ezequías, noventa y ocho.

Esdras 2:17 Los hijos de Bezai, trescientos veintitrés.

Esdras 2:18 Los hijos de Jora, ciento doce.

Esdras 2:19 Los hijos de Hasum, doscientos veintitrés.

Esdras 2:20 Los hijos de Gibar, noventa y cinco.

Esdras 2:21 Los hijos de Belén, ciento veintitrés.

Esdras 2:22 Los varones de Netofa, cincuenta y seis.

Esdras 2:23 Los varones de Anatot, ciento veintiocho.

Esdras 2:24 Los hijos de Azmavet, cuarenta y dos.

Esdras 2:25 Los hijos de Quiriat-jearim, Cafira y Beerot, setecientos cuarenta y tres.

Esdras 2:26 Los hijos de Ramá y Geba, seiscientos veintiuno.

Esdras 2:27 Los varones de Micmas, ciento veintidós.

Esdras 2:28 Los varones de Bet-el y Hai, doscientos veintitrés.

Esdras 2:29 Los hijos de Nebo, cincuenta y dos.

Esdras 2:30 Los hijos de Magbis, ciento cincuenta y seis.

Esdras 2:31 Los hijos del otro Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro.

Esdras 2:32 Los hijos de Harim, trescientos veinte.

Esdras 2:33 Los hijos de Lod, Hadid y Ono, setecientos veinticinco.

Esdras 2:34 Los hijos de Jericó, trescientos cuarenta y cinco.

Esdras 2:35 Los hijos de Senaa, tres mil seiscientos treinta.

Estas personas eran de las tribus de Judá y Benjamín.

Esta lista es del grupo mayor de los que retornaron, dividida por familias o por ciudades. El versículo 36 comienza enumerando sacerdotes, levitas y otros servidores del templo.

Esdras 2:36 Los sacerdotes: los hijos de Jedaías, de la casa de Jesúa, novecientos setenta y tres.

Esdras 2:37 Los hijos de Imer, mil cincuenta y dos.

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar las donaciones para continuar con La gran Comisión.


Deja el primer comentario

  • Saber envejecer

    Una mujer de 92 años era trasladada a una residencia de ancianos, tras un largo tiempo de espera para ser…
  • Metas que enriquecen

    El primer paso hacia el éxito es soñar exactamente lo que queremos en la vida y el negocio. Hagámonos las…
  • Fe y paraguas

    En un pueblito de zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos…
  • La alegría de dar

    Después de admirar una pintura en la casa de una mujer, me sorprendió su generosidad cuando la bajó y me…