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El viejo y solitario árbol

Pastor Lionel

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Había una vez un viejo y marchito árbol creciendo entre los bosques en las tierras altas. Era invierno, estaba nevando y hacía mucho frío.

Un día, un pájaro volaba desde lejos. El pájaro estaba cansado y hambriento así que se detuvo sobre el hombro del viejo árbol para descansar.

«¿Amigo, has venido desde muy lejos?» Le preguntó el viejo árbol al pájaro.

«Sí, sí he volado desde muy muy lejos, estoy pasando por aquí y deseo descansar», respondió el pájaro.

«¿Es bello el lugar de donde vienes?» Preguntó el viejo árbol.

«Sí que lo es, es muy bello por allá. Hay flores, grama, manantiales y lagos. Están también mis amigos, pequeño pescado, pequeño conejo, pequeña ardilla, vivimos vidas muy felices; en realidad no es solitario para nada. Y es muy cálido allá, no tan frío como lo es aquí.»

«¡Oh, pues eres muy afortunado! No es cálido por aquí; el clima es muy frío. Nunca he dejado este lugar, ni tampoco tengo amigos, mi vida es muy solitaria,» El viejo árbol suspiró.

«¡Ah, que desafortunado! Cuán solitaria debe ser tu vida, y el poco calor que conoces es demasiado poquito,» Suspiró emocionalmente el pájaro.

Justo en ese instante, unas pocas personas pasaban por el bosque, tenían frío y estaban cansados.

«Si tan sólo tuviéramos un fuego, podríamos calentarnos y todo estaría bien.» Dijo una de las personas.

De repente descubrieron que había un viejo y marchito árbol junto al camino y entonces, caminaron emocionados hacia el árbol.

Cuando el pájaro vio las hachas en sus manos, rápidamente voló hacia otro árbol.

Unos cuantos de ellos alzaron sus hachas y talaron al viejo árbol. Luego lo cortaron en leña.

Poco después tenían un fuego rugiendo a pesar del hielo y la nieve. La gente se sentó alrededor del fuego disfrutando del calor. Como ya no estaban congelándose, sonreían contentos.

«¡Pobre árbol viejo! Exclamó el pájaro. «¡Antes estabas tan solitario, viviendo solo en este frío mundo!»

El viejo árbol sonrió entre las llamas, «Amigo, no me tengas lástima. No importa cuán solo estuve en el pasado, pero en este mundo, al menos hay algunas vidas que fueron calentadas por mi.»

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