Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

El valor de la Cooperación.

Obligada por la sed Una hormiga bajó a un manantial,y arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse.
Viéndola en esta emergencia una paloma,desprendió de un árbol una ramitay la arrojó a la corriente; ,ontó encima a la hormiga salvándola.
Mientras tanto un cazador de pájaros se adelantó con su arma preparadapara cazar la paloma. Le vió la hormiga y le picó en el talón, haciendo soltar al cazador su arma. Aprovechó el momento la paloma para alzar el vuelo.
Cada día podemos ver un mayor número de personas y grupos humanos que desarrollan un valor: el de la cooperación y la solidaridad. Organizaciones a lo largo del mundo desarrollan actividades altruistas tanto en países en desarrollo como aquellos que ya lo están pero que tienen grupos sociales desfavorecidos.
En cuanto a la gente que está ayudando desde el punto de vista social a la gente desfavorecida hoy vemos un nuevo movimiento de cooperación que está creciendo a ritmos agigantados: Internet, la Webb 2.0, las redes sociales y otros medios también han llegado a comprender la importancia de la ayuda y del compartir experiencias, conocimientos y formas de ver o pensar. Se comparte lo que se tiene y lo que se siente. Podemos poner dudas en una página y en no menos de 24 horas tienes a quien te responde y te ayuda a superarlas y, a veces, con más de una respuesta o sugerencia diferente.
Al mismo tiempo en los colegios se busca cada vez más los trabajos en equipo. El hecho de que dos o más mentes trabajen juntas erriquece y motiva más a las personas. Y no sólo en los colegios. Hoy, y a través de las redes, hasta en el campo científico se llevan a cabo programas y estudios realmente importantes.
En definitiva, cooperar, compartir, apoyarse mutuamente es un camino que está llevando a la sociedad a un mundo más humano y solidario aunque haya situaciones que intenten aprovecharse de ésta situación. Esta nueva actitud de cooperación comporta muchos valores:
  • Se construyen sentimientos de solidaridad y confianza entre las personas.
  • Permite encontrar más soluciones a los diferentes problemas que se plantean.
  • Se abre la puerta a una mayor creatividad.
  • Las personas se erigen en sujetos de su propia historia.
  • Hay un mayor crecimiento personal: no solo se recibe, sino también que se aporta.
  • Se crece en la capacidad de escucha hacia el otro.
  • Se animan unos a otros, por lo que se potencia al otro.
  • Hay una mayor capacidad de pedir ayuda. Los sentimientos negativos pueden quedar relegados en un segundo plano.
  • Se critican las ideas y no las personas.
  • Hay un mayor sentimiento de pertenencia a un grupo y a una sociedad.
En definitiva, ayudamos y se nos ayuda, aportamos y recibimos, somos más conscientes de la importancia de nosotros mismos y de los demás. Y sin darnos cuenta vamos construyendo un mundo mejor.

Tomemos consciencia de los momentos en que hemos cooperado:

  • ¿Cómo nos hemos sentido?
  • ¿Qué hemos aportado?
  • ¿De qué nos ha servido?
  • ¿Qué nos ha reportado?
  • ¿Cómo hemos ayudado?
  • ¿En que hemos mejorado?
  • ¿Ha crecido nuestro sentimiento de ser persona?

Pues el camino sigue:

  • ¿Qué puedo compartir?
  • ¿A quien puedo ayudar?
  • ¿Cómo me va a repercutir el cooperar?

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.