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El poder de la Oración

Pastor Lionel

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Durante la guerra en Corea, un hombre fue gravemente herido en un campo de batalla en Heartbreak Ridge. Sus amigos estaban cubiertos en una cueva de zorros como a 10 metros del lugar cuando este fue herido en una emboscada. Mientras el fuego continuaba, los otros hombres discutí­an entre ellos que hacer. Pero como el fuego era intenso era difí­cil seguir arrastrándose y traer a su compañero herido, pues eso significarí­a la misma muerte.

Por un rato nadie se moví­a. Los hombres que estaban en la cueva podí­an escuchar a su compañero herido clamar por ayuda. Entonces uno de los hombres que estaba en la cueva empezó a mirar el reloj. No podí­a quitar la vista del mismo. Todos los demás lo notaron y empezaron a preguntarle cosas, pero el soldado no dejaba de mirar el reloj y permanecer en silencio.

De repente, el hombre del reloj saltó de la cueva y se arrastró hasta donde estaba su compañero herido. Lo tomó por la solapa del uniforme, y de una manera lenta empezó a regresar a la cueva, todo mientras el ataque era intenso a su alrededor. Sorprendentemente ambos lograron llegar a la cueva del zorro sin ser heridos por bala alguna. Luego que el fuego cesara, le preguntaron al héroe que salvó a su compañero ¿porque habí­a esperado tanto tiempo para rescatar a su amigo? A lo cual el respondió: «Mi madre me dijo que a la misma hora exactamente, todos los dí­as, ella estarí­a orando por mi. Y de acuerdo a mi reloj, dejé la cueva exactamente cuando ella empezó a orar.

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