Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

El gran mandamiento

Ser verdaderamente religioso es amar a Dios y amar a los seres humanos que Dios ha hecho a Su imagen; y amar a Dios y a la humanidad, no con un sentimentalismo nebuloso, sino con esa entrega total que conduce a la devoción a Dios y al servicio práctico a los seres humanos.

A los maestros de la Ley no se les había perdido nada con los saduceos. La profesión de los escribas consistía en interpretar la Ley en todas sus muchas reglas y normas. A lo que se dedicaban los escribas era a conocer y aplicar la ley oral; mientras que, como ya hemos visto, los saduceos no aceptaban la ley oral en absoluto. El maestro de la Ley se alegraría sin duda de que los saduceos se retiraran con el rabo entre las piernas.

Este escriba vino a Jesús con una pregunta que se debatía a menudo en las escuelas rabínicas. En el judaísmo había una especie de doble tendencia. Estaba la tendencia a extender la Ley ilimitadamente en cientos y miles de reglas y normas; pero también existía la tendencia a tratar de reunir la Ley en una sola frase, una afirmación general que fuera el compendio de todo su mensaje. A Hillel le preguntó una vez un prosélito que le instruyera en toda la Ley mientras él se mantenía sobre un pie. La respuesta de Hillel fue: «Lo que aborreces para ti mismo, no se lo hagas a tu prójimo; esto es toda la Ley, y el resto no es más que comentario. Ve, y aprende.» Aquiba dijo después que Cristo: « «Ama a tu prójimo como a- ti mismo»: este es el principio de la Ley más grande y más general.» Simón el Justo también dijo: « El mundo se sostiene sobre tres cosas: la Ley, el culto y las obras de amor.»

Shammay enseñó que Moisés había recibido 613 preceptos en el monte Sinaí, 365 según los días del año solar, más 248, según las generaciones de la humanidad. David redujo los 613 a 11 en Salmo 15: Señor, ¿quién habitará en Tu tabernáculo?, ¿quién morará en Tu monte santo?

1.- El que anda en integridad
2.- y hace justicia;
3.- el que habla verdad en su corazón;
4.- el que no calumnia con su lengua
5.- ni hace mal a su prójimo
6.- ni admite reproche alguno contra su vecino;
7.- aquel a cuyos ojos el indigno es menospreciado,
8.- pero honra a los que temen al Señor;
9.- el que aun jurando en perjuicio propio, no por eso cambia;
10.- quien su dinero no dio a usura
I1.- ni contra el inocente admitió soborno.

Isaías los redujo a 6 (Isaías 33:15):

1.- El que camina en justicia
2.- y habla lo recto,
3.- el que aborrece la ganancia de violencias,
4.- el que sacude sus manos para no recibir soborno,
5.- el que se tapa los oídos para no oír propuestas sanguinarias,
6.- el que cierra los ojos para no ver nada malo, este será el que habite en las alturas…

Miqueas redujo los 6 a 3 (Miqueas 6:8): Hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, lo que pide el Señor de ti:

1.- Obrar con integridad,
2.- amar la misericordia
3.- y conducirte humildemente con tu Dios.

Y otra vez Isaías redujo los 3 a 2 (Isaías 56:1):

1.- Guardad el derecho
2.- y poned por obra la justicia.

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.