Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El campesino y su riqueza

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Había un campesino que tenía una importante extensión de terreno.

Vivía de lo que este le producía. Como tú sabes, los ciclos de la agricultura a veces dan y otras quitan.El campesino de nuestra historia tuvo muchos problemas para subsistir.

Desilusionado, pensó en vender sus terrenos e irse a la ciudad. Un amigo que había tenido la oportunidad de trabajar en un campo petrolero, le sugirió que esperara pues el tenía el presentimiento de que en esa tierra había petróleo, porque era muy similar a lo que el había conocido.

Llevó a los técnicos, quienes empezaron a indagar y para sorpresa del campesino, pocos días después habían hallado una gigantesca mina petrolera que lo hizo muy rico.

La pregunta es: ¿El campesino se hizo rico de la noche a la mañana? o ¿el campesino ya era rico y el no lo sabía?.

Estoy seguro que respondiste «El campesino ya era rico y no lo sabía». Es cierto. Es lo mismo que te pasa a ti o me pasa a mí; somos propietarios de una enorme mina: la vida que Dios nos regaló, los dones con que nos regaló.

¿Acaso vamos a dejar semejante riqueza sin gozarla?

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Un millón de sapos

Muchos se angustian por problemas que, en su mayoría, nunca llegan a hacerse realidad. Sufren con anticipación, pensando e imaginando cosas que pudieran suceder. La mayoría de

Artículo Completo