Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El amor a su tiempo

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Si te encuentras enamorado de una persona que no está enamorada de ti, no te reproches a ti mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona. Si encuentras a alguien que está enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver. Si te enamoras de alguien, y esta persona se enamora de ti también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo o culparlo. Déjalo ir. Hay una razón y un significado. Lo sabrás a su tiempo.

Recuerda que no eliges al amor. El amor te elige a ti. Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo, por todo su misterio, cuando entra a tu vida. Siente cómo el te llena hasta derramarse, y entonces encuentra la manera de compartirlo.

Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida. Dalo a otros que sean pobres de espíritu. Dalo alrededor del mundo en todas las formas que puedas.

Es entonces que muchos que aman cometen un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, ellos entienden el amor como únicamente una necesidad. Ellos ven sus corazones como un lugar vacío que necesita ser llenado con el amor, y ellos empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluye para ellos en lugar de fluir desde ellos.

Acuérdate de eso, y manténlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir. No lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede. Sólo puedes abrazarlo cuando llega, y repartirlo con los otros cuando venga hasta ti. Pero si elige dejar tu corazón, o el corazón de aquel a quien amas, no hay nada que puedas hacer, y no hay nada que debas hacer.

El amor es y siempre será un misterio. Alégrate de que haya entrado a tu vida en algún momento. Si mantienes tu corazón abierto, vendrá de nuevo a ti. La falla es la única oportunidad de comenzar de nuevo de manera más inteligente.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Hojas secas

Cuando las hojas secas caen de los árboles en otoño, el árbol queda desnudo; si alguien lo viera sin saber que reverdecerá en primavera, pensarí­a

Artículo Completo

Milagro en el río Kwai

En Milagro en el río Kwait, Ernest Gordon relata cómo los captores japoneses obligaron a los soldados escoceses a trabajar en la construcción de unas

Artículo Completo