Eclesiastés 6: Qué sentido tiene la vida

Lo que los ojos ven. Esto no es exactamente igual pero es semejante al proverbio castellano: “Más vale pájaro en mano que ciento volando.” J. J. Serrano traduce: “Vale más disfrutar que desear.” Muy negativo, el Predicador añade: Sin embargo, esto también es vanidad y aflicción de espíritu.

¿Quién sabe lo que es mejor para el hombre durante los contados días de su vana vida?. A pesar de los proverbios que hablan de lo “mejor” es muy difícil para el hombre discernir lo que en realidad sea mejor: Es sólo hombre y no puede contender con Dios (hay que recordar el caso de Job). La muerte asoma nuevamente como el límite de las capacidades del hombre: los días de su vida los pasa como sombra. Ya ha recibido un nombre es expresión equivalente a “ya existió”. Del hombre se conoce lo que es y lo que puede; no hay nada nuevo bajo el sol.

Estas aumentan la vanidad, es decir: Hablar mucho no es saber mucho. Es tema favorito de los sabios. Que el día del nacimiento, porque el nacimiento es promesa, la muerte es plenitud. Es hasta el momento de la muerte que puede evaluarse lo que se ha vivido. Mejor es ir a la casa de duelo que a la casa del banquete. Tienen la razón explícita que aclara el sentido del proverbio. Los dolores en la vida sirven para desarrollar una madurez de carácter que la risa no puede producir. Mejor es oír la reprensión del sabio, es parecido al castellano: “Si el sabio reprende, malo; si el necio aplaude, peor.” La Biblia de Jerusalén lo traduce: “Más vale oír reproche de sabio, que oír alabanza de necios.” La aprobación del necio, como su risa, carece de todo valor.

La opresión… y el soborno, son los extremos con lo que debe luchar el sabio para mantener su sabiduría. Son obstáculos, pero no ocasiones de fracaso.

En 7:8-10 algunos comentadores ven una unidad en estos tres versículos, específicamente en cuanto a la moderación del carácter que se expresa sobre todo en un hablar mesurado. Esta interpretación sería más evidente si se traduce en el versículo 8 “mejor es el fin de las palabras que el comienzo de ellas”. El término hebreo para “asunto”, “cosa”, puede traducirse también “palabra”. “La enseñanza sería entonces que se debe ser muy cauto al hablar y, hasta donde sea posible, imaginar el efecto que producirán una vez pronunciadas las palabras” (A. Cohen).

El enojo reposa, es el mismo término hebreo que aquí se traduce “enojo”, kawas, y aparece en el Salmo 12:16 y 27:3, y nos da una idea de la reflexión de los sabios sobre el tema. Los tiempos pasados fueron mejores que estos; para dar unidad al pensamiento algunos interpretan como si el texto quisiera decir: “Me he portado como un necio pero antes no era así, intentando una justificación.” Sabiduría con posesiones, se traducen en otras maneras: “Más vale sabiduría que patrimonio”. También, la Biblia de Jerusalén lo traduce: “Tan buena es la sabiduría como la hacienda”.

Pero la ventaja de conocer la sabiduría, aceptando esta traducción se corrige un tanto el dicho anterior. Tanto las posesiones como la sabiduría sirven de protección, pero, además, la sabiduría da vida.

    Páginas: 1 2 3

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar las donaciones para continuar con La gran Comisión.


Deja el primer comentario