Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Dónde está la felicidad

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

En el principio de los tiempos se reunieron varios demonios para hacer una de las suyas.

Uno de ellos dijo:

– Debemos quitarles algo a los hombres, pero, ¿qué?

Después de mucho pensar uno dijo:

–¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar.

Propuso el primero: «Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo», a lo que inmediatamente repuso otro: «No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está».

Luego propuso otro: «Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar», y otro contestó: «No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará».

Uno más dijo: «Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra». Y le dijeron:

–No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad.

El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces dijo:

– Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren.

Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: «¿Dónde?». El demonio respondió: «La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera que nunca la encontrarán».

Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Esas son mis manos

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de labranza están olvidados cuando la tierra está quebrada me pregunto ¿dónde estarán las manos de Dios? Cuando

Artículo Completo

Lucas 2: El viaje a Belén

Por aquel entonces se promulgó un edicto de parte de Augusto César mandando empadronarse a todos los habitantes del imperio romano. Este fue el primer censo que

Artículo Completo