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Deuteronomio 5: Los Diez Mandamientos

Pastor Lionel

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El sexto mandamiento.

La traducción de la RVA hace justicia al texto heb. La traducción tradicional “no matarás” no refleja la intención del mandamiento. El sexto mandamiento prohíbe más que matar. La ley israelita permitía la ejecución de un criminal, matar en guerra y aun hacía provisión para el homicidio involuntario. El sexto mandamiento dice: No cometerás homicidio. El mandamiento prohíbe matar a un ser humano premeditadamente. Porque cada ser humano fue creado a la imagen de Dios, la sociedad israelita decretó la pena de muerte para el homicidiox.

El séptimo mandamiento

El séptimo mandamiento prohíbe la relación sexual fuera del matrimonio. En el contexto patriarcal de Israel, la intención del mandamiento era la prohibición de la relación sexual con una mujer casada o comprometida, ya que una mujer comprometida era considerada como una mujer casada. En la práctica, el mandamiento prohíbe la unión sexual de una persona con otra que no sea su cónyuge. El intento del séptimo mandamiento es el de mantener la santidad del matrimonio israelita y garantizar la legitimidad de los hijos del esposo. El séptimo mandamiento no prohíbe la relación sexual con una segunda esposa porque la costumbre social israelita permitía la poligamia.

El octavo mandamiento

El octavo mandamiento prohíbe hurtar la propiedad que pertenece a otra persona. La misma palabra traducida por “robar” o “hurtar” aparece en el contexto de robar a una persona. El rapto era común en el Antiguo Oriente; algunos robaban a otras personas para venderlas como esclavos. Por cuanto cada israelita era una persona unida a Dios por el pacto, el rapto de un israelita por otro israelita era una ofensa que merecía la pena de muerte.

El noveno mandamiento

En noveno mandamiento prohíbe hacer una declaración falsa delante de un juez en un tribunal. El propósito del mandamiento era enfatizar la fidelidad de cada israelita hacia Dios y hacia otros miembros de la comunidad. Por esta razón el noveno mandamiento prohíbe mentir a otra persona.

El décimo mandamiento.

El décimo mandamiento prohíbe codiciar todo lo que pertenece al prójimo. El propósito de este mandamiento es el de ir más allá de la acción humana. El mandamiento prohíbe los deseos del corazón, la fuente interior de los problemas que se manifiestan en la sociedad. El autor de Deuteronomio cambia el orden. En Exodo, la casa o propiedad del prójimo incluye su mujer, siervos y animales. El autor de Deuteronomio separa la mujer de la propiedad de su esposo. Este énfasis humanitario es característico del libro de Deuteronomio y es consistente con el deseo del autor de actualizar las leyes mosaicas para corregir problemas sociales de la comunidad del siglo VII a. de J.C. En este y otros casos, el libro de Deuteronomio modifica diversas leyes para elevar la posición de la mujer en la sociedad israelita.

Conclusión. Las palabras que Jehová habló son los Diez Mandamientos o Decálogo. Moisés declaró que Jehová había hablado las palabras y no añadió más. Esto significa que los Diez Mandamientos son la voluntad básica de Jehová para Israel. La voluntad de Dios fue revelada directamente al pueblo y presentada directamente a la congregación de Israel. La palabra congregación indica un tema muy importante en los escritos deuteronómicos. La palabra tiene un sentido religioso y se refiere a la comunidad o pueblo de Dios en su totalidad, la cual es convocada para una reunión especial con Jehová.

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