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Deuteronomio 5: Los Diez Mandamientos

Pastor Lionel

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El segundo mandamiento.

El segundo mandamiento prohíbe hacer imágenes para adoración. El mandamiento prohíbe la fabricación de imágenes de otros dioses e imágenes de Jehová. Además, el mandamiento también incluye imágenes de los seres celestiales, seres humanos, animales o peces. La razón del mandamiento es que Jehová es un Dios celoso, que no tolera la adoración de otros dioses. El desea la adoración exclusiva de su pueblo. La palabra inclinarás significa una actitud de sumisión a un soberano o a un dios. Israel no podía arrodillarse delante de una imagen para adorarla. La declaración de que Jehová castiga la maldad de los padres sobre los hijos sirve para enfatizar la gravedad de la violación de este mandamiento. En el Antiguo Oriente, tres o cuatro generaciones vivían en una misma casa como un grupo nuclear. El castigo de Dios afectaría a un individuo y a toda su familia.

La expresión de los que me aborrecen significa los que no aman a Jehová. La persona que prefiere adorar imágenes o servir a otros dioses no ama a Jehová. La palabra misericordia significa “bondad” o “favor”. La palabra heb. hesed2617 significa el amor leal que procede de la relación del pacto. Otra traducción sería: “Yo seré fiel… a los que me aman.”

El tercer mandamiento

El tercer mandamiento prohíbe usar el santo nombre de Jehová en vano. La implicación de este mandamiento es amplia. Este mandamiento se refiere al uso del nombre de Jehová en las fórmulas de magias, en el uso supersticioso del nombre de Dios, en el uso de promesas y juramentos para mantener una mentira, en el perjurio y en blasfemias.

El cuarto mandamiento

El cuarto y el quinto mandamientos tienen una forma positiva, pero es posible que originalmente estos dos mandamientos tenían una forma negativa. La forma del cuarto mandamiento en Deuteronomio es diferente de la que aparece en el libro de Exodo. Además, el motivo para la observación del séptimo día también es diferente. En el libro de Exodo el motivo es teológico: “Porque en seis días Jehová hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y reposó en el séptimo día. Por eso Jehová bendijo el día del sábado y lo santificó”. En Deuteronomio el motivo es social: Acuérdate de que tú fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que Jehová tu Dios te sacó de allí con mano poderosa y brazo extendido. Por eso Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día del sábado. El pueblo tenía que descansar en el séptimo día porque como esclavos en Egipto no tenían descanso. También tenían que acordarse con gozo de que ellos habían sido esclavos bajo la dura mano del faraón. Por esta razón el pueblo tenía que consagrar el séptimo día a Jehová y cesar de todas sus obras. Esta revisión del motivo para observar el descanso del séptimo día refleja la situación social en Israel en el siglo VII a. de J.C. El concepto hebreo de seis días de trabajo y un día de descanso es una institución típica de Israel.

En heb. sábado no significa el día antes del domingo. Viene de shabat que significa descanso. Según el calendario judío, cualquier día de la semana podía ser un sábado, o día de descanso. La intención religiosa de sábado está en la palabra santificarlo. Finalmente el séptimo día fue separado para la celebración de Dios y la redención de Israel de Egipto.

El quinto mandamiento

El quinto mandamiento exhorta a cada israelita a respetar y ser sumiso a la autoridad paternal. Los hijos tienen que honrar a sus padres porque la familia tenía un papel importante en los propósitos divinos. Según el comentarista Craigie, el intento básico del quinto mandamiento era el de mantener la tradición de la transmisión de las creencias religiosas israelitas de padres a hijos. Los padres tenían que enseñar a sus hijos las demandas del pacto. Esta tradición garantizaba la existencia de Israel en la tierra prometida. Pero para que los padres pudieran enseñar a sus hijos era necesario que los hijos honraran las enseñanzas de sus padres. El apóstol Pablo declara que el quinto es un mandamiento con promesa.

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