Deuteronomio 14: Animales limpios e inmundos

La Biblia sustenta un sistema organizado para ayudar a los pobres. Dios dijo a su pueblo que usara su diezmo cada tercer año para los desvalidos, hambrientos o pobres. Estas normas tenían el propósito de prevenir que la ciudad se hundiera en una pobreza y opresión abrumadoras. Era responsabilidad de todos cuidar de los menos afortunados. Las familias debían ayudar a otros miembros de la familia y los pueblos debían ayudar a los miembros de su comunidad. Las leyes nacionales protegían los derechos de los pobres, pero ayudar al pobre también era una parte activa de la vida religiosa. Dios espera que los creyentes ayuden a los necesitados y debemos usar lo que Dios nos ha dado para ayudar a aquellos menos afortunados. Mire más allá de su ofrenda regular y piense en varias formas en las que usted puede auxiliar a los necesitados. Esto le ayudará a mostrar su respeto a Dios como Creador de todas las personas, manifestar la bondad de Dios con los demás y llevarlos a El. Es una manera práctica y esencial para hacer que la fe trabaje en nuestra vida diaria.

Exhortación contra ritos paganos

Israel no podía participar de las prácticas supersticiosas de los cultos cananeos por causa de su relación con Dios. El autor de Deuteronomio usa dos expresiones para describir esta relación de Israel con Jehová: hijos de Jehová y pueblo santo. Estas dos expresiones aparecen diversas veces en el AT. En el presente contexto, las dos expresiones se usan como paralelismo sinónimo y prácticamente tienen el mismo significado.

Israel es el hijo de Jehová y esta relación precede al establecimiento del pacto en el monte Sinaí. Este concepto de relación filial está basado en donde Israel es introducido como el primogénito de Jehová. Los profetas Oseas, Jeremías, Ezequiel e Isaías usan esta misma expresión para enfatizar la relación especial que Israel tenía con Jehová. Por cuanto Israel era el hijo de Jehová y por cuanto el pacto establecía una relación especial entre Dios y su pueblo, ningún israelita podía hacer incisiones en su cuerpo en señal de luto. Cortar o arañar el cuerpo como señal de luto por una persona muerta estaba prohibido. Esta costumbre era muy popular en el Antiguo Oriente, principalmente en el culto de Baal, donde los sacerdotes hacían incisiones en sus cuerpos como sacrificio agradable a su dios. La presentación de la sangre a Baal representaba un ofrecimiento de la vida, ya que la vida estaba en la sangre.

Como hijos de Jehová y pueblo especial, Israel no podía rapar sus cabezas por los muertos. La práctica de rapar la cabeza como señal de duelo era común en Israel, pero esta práctica estaba relacionada con el culto idolátrico. Tal práctica se prohíbe a Israel por su relación especial con Jehová. Israel era un pueblo santo para Jehová; era un pueblo especial, escogido y separado de los otros pueblos para ser consagrado a Jehová. Por eso no podía portarse como las otras naciones. El pueblo escogido no podía ser contaminado con los rituales dedicados a los ídolos y con las prácticas supersticiosas que estaban relacionadas con el culto de los muertos.

Animales limpios e inmundos

Esta sección de la ley deuteronómica presenta una lista de los animales que el pueblo podía comer como parte de su dieta normal y una lista de aquellos animales que eran considerados impuros y, por lo tanto, eran abominables y no podían ser comidos. La palabra abominable describe una práctica religiosa que no es agradable a Jehová. Esto significa que la lista era una clasificación religiosa de los animales puros e impuros.

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