Deuteronomio 28: Bendiciones de la obediencia

La consecuencia de la desobediencia

Esta sección desarrolla las maldiciones del pacto con más detalles. La lista de maldiciones es más detallada que la lista de bendiciones. Esta descripción detallada de las maldiciones sigue los tratados políticos del antiguo Oriente, los cuales generalmente incluían más maldiciones que bendiciones. Esta lista también refleja la severa penalidad que la violación del pacto trae sobre la nación. Pero todas las maldiciones tienen un solo propósito: el llevar a Israel al arrepentimiento y motivar a la nación a volver a Jehová.

Plaga

Como consecuencia de su desobediencia a las leyes del pacto, Israel abandonó a su Dios y cometió cosas que Jehová consideraba abominables. La consecuencia de su rebeldía es que vendría sobre el pueblo maldición o calamidades, turbación o pánico y reprensión o frustración. En la guerra de conquista, la presencia de Jehová traía pánico a los enemigos de Israel, pero ahora la visitación de Jehová trae pánico (o turbación) al pueblo de Israel.

Parte del pánico de Israel es la presencia de la plaga en la comunidad. La plaga atacaría al pueblo y las plantas. Tres aflicciones atacarían a los seres humanos: tisis, fiebre e inflamación. Tisis es probablemente una úlcera que afecta el cuerpo humano. Las cuatro aflicciones que atacarían la tierra serían calor, sequía, tizón (quemadura de la cosecha) y añublo (una enfermedad de las plantas causada por un parásito). La plaga destruiría la cosecha y los israelitas perecerían de hambre. Las palabras sequía y espada en heb. tienen las mismas consonantes. En el contexto de este versículo, la traducción sequía es mejor que espada porque espada estaría fuera de orden en las cuatro calamidades contra la tierra.

Sequía

Lo que la peste no destruía, la sequía lo destruiría. La tierra fértil que Jehová iba a dar a Israel no produciría su cosecha para alimentar al pueblo. El cielo sería como bronce, o sea, caliente como el sol. El sol caliente produciría el calor sofocante y la sequía, que son mencionados en el v. 22.

Por causa del calor sofocante el cielo no tendría nubes para producir la lluvia, y sin la lluvia la tierra estaría tan seca y tan dura como el hierro. El calor y la sequía producirían polvo que descendería del cielo como lluvia. El fuego quemaría las plantas y la ceniza descendería del cielo hasta que el pueblo fuese exterminado.

Derrota en la batalla.

La maldición del pacto incluía la invasión militar y la derrota del ejército israelita. En las guerras contra sus enemigos Israel tendría la victoria porque Jehová peleaba por el pueblo. Pero cuando Israel abandonara a Jehová, la nación quedaría sin la protección divina. Desposeído de la protección divina, sería derrotado en las batallas contra sus enemigos. La promesa: Por un camino saldrás hacia ellos, y por siete caminos huirás de ellos, es una revocación de la promesa. En vez de causar temor a las otras naciones, la situación de Israel sería objeto de horror y motivo de espanto para las naciones que habían conocido la posición exaltada del pueblo de Jehová. Así como dijo Jehová por medio del profeta Jeremías: “Porque no escucharon mis palabras que persistentemente os he enviado… haré que sean motivo de espanto para todos los reinos de la tierra, y maldición, horror, rechifla y afrenta ante todas las naciones a las cuales los he expulsado”. Por cuanto el ejército israelita sería aniquilado en el campo de batalla, la tierra estaría cubierta de cadáveres. Los cuerpos de los muertos servirían de banquete para las aves de los cielos y para los animales de la tierra.

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