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Daniel 2: Daniel interpreta el sueño de Nabucodonosor

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 Daniel 2:1 En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño.

Se creía que los sueños eran mensajes de los dioses, y se esperaba que los sabios los interpretaran. Podían ofrecer cierta interpretación siempre y cuando supieran cuál había sido el sueño. En esta ocasión, sin embargo, Nabucodonosor demandó conocer el sueño porque no podía recordarlo. Dios envió una serie de sueños a Nabucodonosor con mensajes proféticos que podían ser revelados y comprendidos sólo por un siervo de Dios. Otras personas que recibieron sueños de parte de Dios fueron Jacob, José, el copero y el panadero de faraón, faraón, Salomón y José.

Daniel 2:2 Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey.

Daniel 2:3 Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño.

Daniel 2:4 Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para siempre vive; di el sueño a tus siervos, y te mostraremos la interpretación.

Daniel 2:5 Respondió el rey y dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas en muladares.

Daniel 2:6 Y si me mostrareis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí dones y favores y gran honra. Decidme, pues, el sueño y su interpretación.

Daniel 2:7 Respondieron por segunda vez, y dijeron: Diga el rey el sueño a sus siervos, y le mostraremos la interpretación.

Daniel 2:8 El rey respondió y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el asunto se me ha ido.

Daniel 2:9 Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que pasa el tiempo. Decidme, pues, el sueño, para que yo sepa que me podéis dar su interpretación.

Daniel 2:10 Los caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey; además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo.

Los caldeos (astrólogos) dijeron al rey que era imposible conocer los sueños de otra persona. Lo que el rey pedía era humanamente imposible. Sin embargo, Daniel pudo dar la respuesta al rey debido a que Dios estaba actuando a través de él. En la vida diaria, podemos enfrentarnos a muchas situaciones que serían insolubles si tuviéramos que manejarlas únicamente con nuestras débiles fuerzas. Pero Dios se especializa en imposibles.

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