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Números 9: Celebración de la pascua

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Núm 9:17 Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel.

Núm 9:18 Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.

Núm 9:19 Cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza de Jehová, y no partían.

Núm 9:20 Y cuando la nube estaba sobre el tabernáculo pocos días, al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían.

Núm 9:21 Y cuando la nube se detenía desde la tarde hasta la mañana, o cuando a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o si había estado un día, y a la noche la nube se levantaba, entonces partían.

Núm 9:22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían.

Una columna de nube en el día y de fuego en la noche guiaba y protegía a los israelitas conforme viajaban a través del desierto. Algunas personas dicen que esta columna pudo haber sido un tazón de alquitrán encendido cuyo humo era visible durante el día y cuyo fuego podía ser visto en la noche. Sin embargo, un tazón de alquitrán no podría haberse levantado solo y marchado delante del pueblo y la Biblia es clara al decir que la nube y el fuego se movían de acuerdo con la voluntad de Dios. La nube y el fuego no eran meramente fenómenos naturales; eran vehículos de la presencia de Dios y evidencia visible del movimiento y dirección de su pueblo.

Núm 9:23 Al mandato de Jehová acampaban, y al mandato de Jehová partían, guardando la ordenanza de Jehová como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.

Este texto sobre la dirección divina en el desierto anticipa los relatos sobre la peregrinación por esos parajes que aparecen más adelante. Recuerdan el pasaje, cuando la nube descendió sobre el tabernáculo. Antes había ido delante del pueblo; ahora estaría en medio de él, sobre el tabernáculo. El mandato de Jehová vino por medio de Moisés, para poner de manifiesto que no había contradicción entre la dirección del Señor por medio de su presencia en la nube y la de Moisés a través de la palabra del Señor.

Los israelitas viajaron y acamparon conforme Dios los guiaba. Cuando usted sigue la dirección de Dios, sabe que está donde Dios quiere que esté, ya sea que esté viajando o establecido en un lugar. Usted está físicamente en alguna parte en este mismo momento. En lugar de orar, «Dios, ¿ahora que quieres que haga?» pregunte, «Dios, ¿qué es lo que quieres que haga mientras estoy aquí en este lugar?» La dirección de Dios no es sólo para su próximo gran movimiento, El tiene un propósito al colocarlo donde se encuentra ahora. Comience a comprender el propósito de Dios para su vida al descubrir ¡qué es lo que El desea que haga ahora mismo!

La celebración de la Pascua

La segunda Pascua

El relato de la consagración de los levitas enfatiza otra vez su significado como sustitutos por los primogénitos de todo el pueblo, que pertenecen a Dios en virtud de la preservación divina de sus vidas en la ocasión de la primera Pascua en Egipto. Entonces el tema tiene una relación estrecha con la fiesta de la pascua, que recuerda la preservación de los primogénitos y la salida de Egipto. También, el contexto parece indicar que la purificación de los levitas tenía lugar durante el mes primero del segundo año, entre las ofrendas para la dedicación del altar (los días 1 al 12 del mes primero) y la Pascua (el día 14 del mes primero). Si es así, hay una progresión cronológica dentro del pasaje, que forma un paréntesis que relata los eventos durante el mes primero del año segundo. Como ya ha pasado un año desde la salida de Egipto, el pueblo celebra en el desierto de Sinaí la Pascua del año segundo.

La Pascua en el mes segundo. Se presenta un problema cuando algunos hombres no están en condiciones de celebrar la Pascua en el día debido, el 14 del mes primero. Ellos preguntan qué deben hacer y Moisés sabiamente busca una respuesta de Dios. (Puede ser que varias de las leyes de Israel se originaron así con un caso particular que estableció un precedente seguido de allí en adelante. En cualquier caso cuando uno no puede celebrar la pascua en el día indicado, debe observar una Pascua suplementaria el 14 del mes segundo.

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