Apocalipsis 17 La caída de roma

La mujer se dice que tiene un nombre en la frente (versículo 5). En Roma, las prostitutas de los burdeles públicos llevaban en la frente una cinta en la que ponía su nombre. Este es otro detalle gráfico del retrato de Roma como la gran prostituta corruptora de las naciones.

En el versículo 6, la mujer se dice que está ebria con la sangre de los consagrados a Dios y con la sangre de los mártires. Esta es una referencia a la persecución de los cristianos en el Imperio Romano. Pero hace más que simplemente marcar a Roma como la gran perseguidora. Está ahíta de matanza; y se ha refocilado en esa matanza como una borracha con el vino.

En el versículo 16 ella ha de ser destruida por la invasión de los diez reyes. Esto lo discutiremos más plenamente cuando lleguemos al simbolismo de la bestia. Baste por ahora decir que pronostica la destrucción de Roma en el levantamiento de sus naciones súbditas. Es como si dejera que la gran prostituta acabará por ser destruida por sus propios amantes, que se volverán contra ella.

La bestia

Es mucho más difícil definir el significado de la bestia que el de la mujer, principalmente porque el significado de la bestia no se está quieto, es decir, no es unívoco. La bestia tiene una serie de significados interconexos cuyo punto de unión es que todos ellos están relacionados de alguna manera con Roma y con su imperio.

(i) La mujer está sentada en la bestia, y la bestia está llena de nombres blasfemos que son todos ellos un insulto a Dios (versículo 3). Si la mujer es Roma, está claro que la bestia es el Imperio Romano. Está llena de nombres blasfemos. Esto incluye dos cosas. Primera, es una referencia a los muchos dioses de los que estaba lleno el Imperio Romano. Todos estos nombres son insultos a Dios, porque son apropiaciones indebidas de Su autoridad suprema y única. Nadie tiene derecho al nombre de dios fuera del único Dios verdadero. Segunda, es una referencia a muchos de los títulos del emperador. El emperador era Sebastos, o Augustus, que quiere decir ser reverenciado; y la reverencia solo pertenece a Dios. El emperador era divus o theios, el primero en latín y el segundo en griego, que quieren decir divino; y ese calificativo pertenece exclusivamente a Dios. Muchos de los emperadores se llamaban también sótér, salvador, que es exclusivamente el título de Jesucristo. El más corriente de todos, el emperador era, en latín, dominus, y en griego kyrios, Señor, que es el mismo nombre de Dios.

(ii) La bestia tiene siete cabezas y diez cuernos (versículo 3). Esto es una repetición de lo que se dijo de la bestia en 13:1, y dentro de muy poco volveremos a. su significado.

(iii) La bestia era y no es y está a punto de venir (versículo 8). Esto se remonta a 13:3,12,14, y está claro que es una referencia a la leyenda del Nero redivivus, que nunca se aleja demasiado de la mente de Juan. Ya hemos visto que la idea del Nerón resucitado y del Anticristo se habían interconectado inseparablemente. Por tanto, en este pasaje la bestia representa al Anticristo.

(iv) La bestia tiene siete cabezas. Estas se explican de dos maneras.

(a) En el versículo 9 las siete cabezas son las siete colinas. Aquí tenemos una identificación fácil. Roma era una ciudad construida sobre siete colinas; esto identifica la bestia como Roma.

(b) La segunda identificación es uno de los acertijos del Apocalipsis (versículos 10 y 11). También (las cabezas) son siete reyes. Cinco ya han caído; uno existe en el presente; otro no ha llegado todavía; y, cuando venga, permanecerá por un breve tiempo. La bestia que era y no es es el octavo. Procede de la serie de los siete y va de camino a la destrucción.

Cinco ya han caído. El Imperio Romano empezó con Augusto; y los primeros cinco emperadores fueron Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Entonces, estos son los cinco que ya han caído. Ya hemos visto que después de la muerte de Nerón hubo dos años de caos en los que se siguieron Galba, Otón y Vitelio en rápida sucesión. No fueron emperadores en ningún sentido real, y no se los cuenta.

Uno existe en el presente. Este debe de ser Vespasiano, el primer emperador que devolvió la estabilidad al imperio después del caos que siguió a la muerte de Nerón; reinó entre 6979 d.C.

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar las donaciones para continuar con La gran Comisión.


Deja el primer comentario

  • Saber envejecer

    Una mujer de 92 años era trasladada a una residencia de ancianos, tras un largo tiempo de espera para ser…
  • Metas que enriquecen

    El primer paso hacia el éxito es soñar exactamente lo que queremos en la vida y el negocio. Hagámonos las…
  • Fe y paraguas

    En un pueblito de zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos…
  • La alegría de dar

    Después de admirar una pintura en la casa de una mujer, me sorprendió su generosidad cuando la bajó y me…