Apocalipsis 12: La mujer y la bestia

En este caso encontramos a Satanás empeñado en ciertos propósitos inicuos en la historia del Nuevo Testamento. Trata de seducir a Jesús con sus tentaciones. Urde la terrible trama de la traición en la mente de Judas (Juan 13:2,27; Lucas 22: 3). Se propone hacer caer a Pedro (Lucas 22:31). Persuade a Ananías a retener› parte del precio de la propiedad que ha vendido (Hechos 5:3). Usa todas sus asechanzas (Efesios 6:11) y sus maquinaciones (2 Corintios 2:11) para lograr sus propósitos seductores. Es la causa de la enfermedad y del dolor (Lucas 13:16; Hechos 10:38; 2 Corintios 12:7). Entorpece la obra del Evangelio sembrando la cizaña que ahoga la buena semilla (Mateo 13:39), y arrebatando la semilla de la Palabra del corazón humano antes que pueda penetrar y arraigar en él (Marcos 4:15; Lucas 8:12).

Así es que Satanás se nos presenta como el enemigo de Dios y del hombre, el Malvado par excellence, porque probablemente deberíamos traducir en la Oración Dominical: «Líbranos del Maligno» (Mateo 6:13).

Se le puede llamar el Príncipe de este Mundo (Juan 12:31; 14:30; 16: I1), porque, habiendo sido expulsado del Cielo, tiene que ejercer su malvada influencia entre los hombres. Llega a identificarse con la serpiente en recuerdo de la historia del Huerto del Edén (Génesis 3).

(iv) Lo extraño es que la historia de Satanás es una tragedia en cualquiera de sus versiones. En una de ellas, Satanás es el ángel de la luz, el más glorioso de los ángeles, cuyo orgullo le indujo a tratar de estar por encima de Dios, por lo que fue arrojado del Cielo. En la otra versión, Satanás era un auténtico siervo de Dios, pero pervirtió su servicio convirtiéndolo en una ocasión para pecar. Satanás es el ejemplo supremo de esa tragedia en la que lo mejor se convierte en lo peor.

El himno de los mártires en la Gloria

En estos versículos tenemos el himno de los mártires glorificados cuando Satanás es arrojado del Cielo.

(i) Satanás aparece como el Acusador par excellence; Satanás, según dice H. B. Swete, es « el cínico difamador de todo lo que Dios ha hecho.» Según Renan, es « el critico malévolo de la creación.» Satanás representa la desvelada vigilancia del mal contra el bien.

El trasfondo histórico de la época en que se escribió el Apocalipsis presta relieve a la figura de Satanás. Era la gran edad del acusador, para decirlo con la palabra latina, y castellana, el delator. Se arrestaba constantemente a las personas, se las torturaba, se las mataba, simplemente porque alguien había presentado una denuncia contra ellas. Tácito, escribiendo algunos días antes, había dicho: «El que no tenía ningún enemigo era traicionado por un amigo.» Aquel mundo antiguo sabía demasiado bien cómo eran los acusadores malévolos, cfflicos, caprichosos..

(ii) Esta escena nos muestra por tanto lo que podríamos llamar la limpieza del Cielo. Satanás, el malévolo Acusador, es arrojado definitivamente. Por esta razón los mártires cantan su himno de triunfo en la gloria.

Los mártires son los que han vencido a Satanás.

(a) El martirio es ya en sí una conquista de Satanás. El mártir se ha mostrado superior a toda seducción y a toda amenaza y hasta a la violencia de Satanás. Aquí tenemos una verdad dramática de la vida -cada vez que escogemos sufrir en lugar de ser desleales derrotamos a Satanás.

(b) La victoria de los mártires se obtiene mediante la sangre del Cordero. Esto tiene dos significados. Primero, en la Cruz y a través de la Resurrección Jesús venció para siempre lo peor que el mal Le podía hacer; y los que Le han confiado sus vidas participan de Su victoria. Segundo, por el sacrificio de Jesucristo en la Cruz, el pecado es perdonado; cuando una persona acepta por la fe lo que Jesús ha hecho por ella, sus pecados son borrados. Y cuando uno está perdonado, no hay nada de lo que se le pueda acusar.

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