Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Ámela

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse.

El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:

— Ámela. Luego se calló.

— Pero es que ya no siento nada por ella.

— Ámela, repuso el Sabio.

Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, agregó lo siguiente:

— Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería. Arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala.

Eso es todo, ámela.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El valor de una sonrisa

¿Cuánto vale una sonrisa? ¿Un centavo, un dólar, un millón? Bueno, algo tiene que valer ¿verdad? Desde luego que sí, pero sin duda nadie podría

Artículo Completo

Dedicatoria

Al Señor de los Cielos quien en su inmenso Amor envió a su Hijo Amado Jesucristo a salvar a este pecador; a Jesucristo por haber

Artículo Completo