Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Amaneceres y ocasos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

El sol se despedía. El campesino caminaba junto a la anciana del molino amarillo. Iban conversando sobre la vida.

— “¿Qué es lo que más te gusta de la vida, anciana?”

La viejecilla del molino amarillo se entretenía en lanzar los ojos hacia el ocaso.

— “Los atardeceres”

El campesino preguntó, confundido:

— “¿No te gustan más los amaneceres? Mira que no he visto cosa más hermosa que el nacimiento del sol allá, detrás de las verdes colinas de Tré”

Y, reafirmándose en lo dicho, agregó:

— “¿Sabes?… Yo prefiero los amaneceres.”

La anciana dejó sobre el piso la canastilla de espigas que sus arrugadas manos llevaban. Dirigiéndose hacia el campesino, con tono de voz dulce y conciliador, dijo:

— “Los amaneceres son bellos, sí. Pero las puestas de sol me dicen más. Son momentos en los que me gusta reflexionar y pensar mucho. Son momentos que me dicen cosas de mí misma.”

— “¿Cosas? ¿De ti misma…?”, inquirió el campesino. No sabía a qué se refería la viejecilla con aquella frase.

Antes de cerrar la puerta del molino amarillo, la anciana añadió:

— “Claro. La vida es como un amanecer para los jóvenes como tú. Para los ancianos, como yo, es un bello atardecer. Lo que al inicio el precioso, al final llega a ser plenamente hermoso. Por eso prefiero los atardeceres… ¡mira!”

La anciana apuntó con su mano hacia el horizonte. El sol se ocultó y un cálido color rosado se extendió por todo el cielo. El campesino guardó silencio. Quedó absorto ante tanta belleza.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

La Nueva Generación

Hay que llamarlos varias veces en la mañana para que vayan al Colegio.Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono, viendo tele o conectados

Artículo Completo

En soledad, pero no solo

La breve nota que me envió decía mucho. -Soy una persona incapacitada en una silla de ruedas -escribió-. Me siento sola, a pesar de que sé que

Artículo Completo

Eres feliz …

En cierta ocasión, durante una elegante recepción de bienvenida al nuevo Director de Marketing de una importante compañía londinense, algunas de las esposas de los otros directores,

Artículo Completo