Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Al servicio del mal

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Ayúdanos a continuar esta Obra

Una señora muy pobre telefoneó para un programa cristiano de radio pidiendo ayuda, pues no tenía nada que comer.

Un hombre, al servicio del mal, que por casualidad oía el programa, consiguió su dirección, llamó a sus ayudantes y ordenó que compraran alimentos y los llevaran hacia la mujer, con la siguiente instrucción:

Cuando ella pregunte quién mandó estos alimentos, respondan que fue el diablo

Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los ayudantes del malvado.

Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron:

— ¿Señora no quiere saber quién le envió estas cosas?

La mujer, en la simplicidad de la fe, respondió:

— No, hijito… No es preciso. Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece!

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El mejor día

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la media noche. Tengo responsabilidades que cumplir

Artículo Completo

Entre nos

Cerca del estanque de Siloé, en Jerusalén, se halla un templo de la Iglesia Ortodoxa Griega que fue edificado por los Cruzados en la época

Artículo Completo

Fabricando un Padre

En el taller más extraño y sublime conocido, se reunieron los grandes arquitectos, los afamados carpinteros y los mejores obreros celestiales que debían fabricar al

Artículo Completo

El león

En una ocasión, un león se aproximó hasta un lago de aguas espejadas para calmar su sed y, al acercarse a las mismas, vio su

Artículo Completo

Abrázame

No me ahorques! ¡Abrázame! Lee Shapiro es un juez jubilado. Realmente es también de las personas más cariñosas que conozco. En un momento de su

Artículo Completo

Una cerveza por capricho

Ante la puerta de una agencia de transportes de Hamburgo (Alemania), dos hombres acababan de cargar un camión, cuya mercancía deberían llevar aquella misma tarde

Artículo Completo