Proverbios 8: Excelencia de la Sabiduría

Proverbios 8:1 Excelencia de la Sabiduría[a] ¿Acaso no clama la Sabiduría y alza su voz la inteligencia?[b]

La sabiduría, en lugar de esconderse o pretender ocultarse, lanza su apelación desde las alturas, las encrucijadas y la entrada de la ciudad; todos lugares públicos.

El llamado de la sabiduría se contrasta con el de la adúltera del capítulo 7. La sabiduría se ilustra como una mujer que nos guía y nos hace tener éxito. La sabiduría estaba presente en la creación y trabaja con el Creador. Dios aprueba a quienes escuchan el consejo de la sabiduría. Los que la pasan por alto aman la muerte. La sabiduría debe afectar cada aspecto de nuestra vida, de principio a fin. Asegúrese de abrir todos los rincones de su vida a la dirección de Dios.

Proverbios 8:2 Apostada en las alturas junto al camino, en las encrucijadas de las veredas,

Proverbios 8:3 junto a las puertas, a la entrada de la ciudad, a la entrada de las puertas da voces:

Proverbios 8:4 ¡A vosotros, hombres, llamo; mi voz dirijo a los hijos de los hombres!

La personificación de la sabiduría como una atractiva mujer le da la oportunidad de competir (en un extremo contraste) con la mujer mala del capítulo 7.

Hombres . . . hijos de los hombres : La apelación está dirigida a toda la humanidad: A los simples, los necios y a los que han hallado sabiduría.

Proverbios 8:5 «Ingenuos, aprended discreción; y vosotros, necios, entrad en cordura.[c]

Proverbios 8:6 Escuchad, porque voy a decir cosas excelentes,[d] voy a abrir mis labios para cosas rectas.

Proverbios 8:7 Porque mi boca dice la verdad, y mis labios abominan la impiedad.[e]

Proverbios 8:8 Justas son todas las razones de mi boca: nada hay en ellas perverso ni torcido;

Proverbios 8:9 todas son claras para el que entiende y rectas para los que han hallado sabiduría.

Proverbios 8:10 Recibid mi enseñanza antes que la plata, y ciencia antes que el oro puro;

Plata . . . oro . . . piedras preciosas : La sabiduría debe ser preferida por encima de todas estas cosas , los objetos materiales más preciosos que se mencionan en la Biblia.

Proverbios 8:11 porque mejor es la sabiduría que las perlas, y no hay cosa deseable que se le pueda comparar».[f]

Proverbios 8:12 Discurso de la Sabiduría «Yo,[g] la Sabiduría, habito con la cordura y tengo la ciencia de los consejos.

Proverbios 8:13 El temor de Jehová[h] es aborrecer el mal: yo aborrezco la soberbia, la arrogancia, el mal camino[i] y la boca perversa.

El temor de Jehová : Equivale aquí a odiar el mal, en todas partes se equipara a la sabiduría y el conocimiento; por lo tanto, la sabiduría y el conocimiento llevan a aborrecer la maldad.

Mientras más se respete y teme a Dios, más se odiará el mal. El amor a Dios y el amor al pecado no pueden coexistir. Albergar pecados secretos significa que tolera el mal en usted. Rompa definitivamente con el pecado y comprométase por entero con Dios.

Proverbios 8:14 Conmigo están el consejo y el buen juicio. Yo soy la inteligencia, y mío es el poder.

Proverbios 8:15 Por mí reinan los reyes, y los príncipes ejercen la justicia.[j]

Los productos de la sabiduría incluyen la autoridad, la justicia, las riquezas , la honra y la rectitud.

Proverbios 8:16 Por mí dominan los príncipes, y los gobernadores juzgan la tierra.[k]

Proverbios 8:17 Yo amo a los que me aman,[l] y me hallan los que temprano me buscan.[m]

Proverbios 8:18 Las riquezas y el honor me acompañan; los bienes permanentes y la justicia.[n]

Proverbios 8:19 Mejor es mi fruto que el oro, que el oro refinado; y mis beneficios mejores que la plata pura.[ñ]

Proverbios 8:20 Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio,[o]

Proverbios 8:21 para hacer que los que me aman tengan su heredad y que yo llene sus tesoros.[p]

Tesoros : Se refiere específicamente a las ganancias monetarias más que a las «riquezas» en general

Proverbios 8:22 »Jehová me poseía[q] en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.[r]

Elocuentemente, pero sin arrogancia, la sabiduría explica que ella es eterna al igual que Dios, porque es una cualidad de la divinidad desde antes de la creación.

Dios dice que la sabiduría es primaria y fundamental. Es la base sobre la que se edifica la vida. Tal vez Pablo y Juan hicieron alusión a algunas de las declaraciones de Salomón con respecto a la sabiduría para describir la presencia de Cristo en la creación del mundo

Proverbios 8:23 Eternamente tuve la primacía, desde el principio, antes de la tierra.

Proverbios 8:24 Fui engendrada antes que los abismos, antes que existieran las fuentes de las muchas aguas.[s]

Proverbios 8:25 Antes que los montes fueran formados,[t] antes que los collados, ya había sido yo engendrada,

Proverbios 8:26 cuando él aún no había hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo.[u]

Proverbios 8:27 Cuando formaba los cielos,[v] allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo,

Proverbios 8:28 cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo,

Proverbios 8:29 cuando fijaba los límites al mar para que las aguas no transgredieran su mandato, cuando establecía los fundamentos de la tierra,[w]

Proverbios 8:30 con él estaba yo ordenándolo todo. Yo era su delicia cada día y me recreaba delante de él en todo tiempo.[x]

Proverbios 8:31 Me regocijaba con la parte habitada de su tierra, pues mis delicias están con los hijos de los hombres.

Proverbios 8:32 »Ahora pues, hijos, escuchadme: ¡Bienaventurados los que guardan mis caminos!

Ahora , pues : Se arguye que la sabiduría debe ser escuchada por su antigüedad y el lugar especial que le corresponde en los planes de Dios.

Proverbios 8:33 Atended el consejo, sed sabios y no lo menospreciéis.

Proverbios 8:34 Bienaventurado[y] el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, guardando los postes de mis puertas,[z]

Proverbios 8:35 porque el que me halle, hallará la vida y alcanzará el favor de Jehová;[a]

Otros beneficios de la sabiduría: bendición, vida y favor.

Proverbios 8:36 pero el que peca contra mí, se defrauda a sí mismo, pues todos los que me aborrecen aman la muerte».

Los beneficios de la sabiduría se revelan mejor cuando se les compara con la condición de aquellos que le han rechazado.

La sabiduría del predicador, dice la verdad

Este capítulo es uno de los pasajes más hermosos del AT y sin duda el pasaje más bello de Proverbios. Los capítulos 1-9 están llegando a un clímax en el capítulo 8. Luego el capítulo 9 hará una distinción final entre ser necio y ser sabio, clausurando así los capítulos 1—. El capítulo se divide fácilmente entre una narración introductoria que ocupa los versículos 1-3, el discursoproclamación de sabiduría que se encuentra en la parte gruesa del capítulo y finalmente los pensamientos reflexivos y finales que el maestro entrega sobre el discurso majestuoso recién terminado. El versículo 32 une el capítulo 8 con los capítulos 1-9 con el vocativo hijos y el imperativo oíd.

La personificación de la sabiduría se repite en este capítulo y la introducción en los versículos 1-3 establece el trasfondo del discurso (ver 1:20 para la primera cita en que se personifica la sabiduría). Aunque algunos eruditos ven en el capítulo entero la comunicación de la sabiduría, es más probable que el sabio está hablando en los versículos 1-3 y 32-36. En consecuencia, la sabiduría habla en los versículos 4-31.

El versículo1 pone la interrogación en el negativo y de esta forma da mas énfasis a la pregunta. La forma intenta llamar la atención de los jóvenes que escuchan todas las voces del mundo menos la voz de la sabiduría, como si ésta no estuviera entregando su voz. ¿Acaso no hace una proclamación (sentido formal) o llamado (sentido más formal)? La palabra “llamar” viene de la palabra qara, que puede tener un sentido informal, así como se encuentra en el texto traducido, o un sentido formal para “dar una proclamación o para citar”. La palabra sabiduría viene de la palabra común jakemah o jakmah, que significa o una habilidad, o una obra de la artesanía, o una capacidad administrativa, o una astucia o una enseñanza religiosa y moral. Aquí la sabiduría subraya el aspecto religioso o moral, que está personificado. En una forma sinónima el “entendimiento”, de la palabra hebrea tebunah, es muy amplio, como se define por el hecho de entender, el proceso para llegar a entender y por lo entendido. Aquí se encuentra la única cita donde se personifica la palabra y es sinónima con el término entendido en 1:5, que viene de biyn. En 1:5 la palabra biyn, entendido, es un sinónimo con jakam, sabio, como la palabra tebunah, entendimiento, es sinónima con la palabra jakmah, sabiduría. El verbo unido a entendido es “dar” (natan), traducido “levantar”, que es familiar con el substantivo “voz”, pero pierde un tanto la idea de “poner en (competencia)” su enseñanza. Los versículos 2, 3 repiten la idea Deuteronomio 1:20-21 donde la sabiduría va a la calle, al lugar público, al lugar donde está el comercio, la corte, la vida social comunitaria, etc. La sabiduría no se confina a los lugares “sagrados” como el templo, etc. porque la sabiduría entiende que toda la creación es de Dios y por ende todo lugar es sagrado y necesita el mensaje divino porque está bajo el orden cósmico divino. La frase ante la ciudad viene de la LXX porque el hebreo es un poco difícil. Sin embargo, la frase lepiy  qaret puede traducirse “a la boca de la ciudad”, la preposición “le” denotando una ubicación. Así, la sabiduría tiene un mensaje para entregar y ha ido donde está el pueblo en su vida cotidiana para compartirlo en un sentido formal, es decir “dar una proclamación”. No es justo decir que los versículos 4-31 presentan un mensaje casual o informal.

El versículo 4 empieza el discurso de parte de sabiduría. Se repiten las palabras “llamar” y “voz” del versículo 1. La palabra “llamar” (qara’) tiene un sentido formal de entregar una citación, y así se apunta aquí. La audiencia de sabiduría es aquella citada por los profetas, todos los hombres, hijos del hombre, siendo una forma distinta para decir hombres. Además del sentido profético, el versículo 5 vuelve a la designación sapiencial para aquella audiencia, es decir los ingenuos “abiertos a cualquier influencia” (ver 1:4, 22) y los necios “indiferentes a la moralidad y orgullosos en su ignorancia”. Por lo tanto, la palabra disponed en el versículo 5 viene de la palabra griega en la Septuaginta, mientras la palabra en el texto hebreo es “entended”. Esto hace difícil la interpretación de la frase completa “entended el corazón”: ¿Corazón del oyente? o ¿corazón de la sabiduría? El texto, como se encuentra el texto traducido, ha perdido el sentido sinónimo con la palabra la sagacidad. El sentido hebreo puede recuperar el espíritu sinónimo del versículo, si el corazón se interpreta como la inteligencia o la comprensión (de la sabiduría).

El versículo 6 reitera la idea hebrea del shema, la declaración formal para orar que viene de la palabra para escuchar: Escuchad. El contenido del mensaje son cosas “nobles y rectas”. El versículo 7 repite el versículo 6 en una forma antitética en vez de sinónima. Se anteponen las palabras verdad (autenticidad) e impiedad (o maldad), siendo la impiedad o maldad abominable porque la distancia de sabiduría aparece como algo detestable. El versículo 8 sigue la forma antitética declarando todo dicho justo y ninguno con el mínimo aspecto engañador. La palabra todas en los versículos 8 y 9 subraya el hecho de la perfección. Nos recuerda el ejemplo moral de Natanael cuando Jesús le dijo: ¡He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño!.

Los versículos 10 y 11 repiten la idea Deuteronomio 3:11 y 12 dando a la sabiduría más valor que la plata, el oro fino, las perlas (quizás corales) y “lo más deseable que la imaginación es capaz de crear”. La idea de superioridad se encuentra en la frase recibid… antes que… y la frase es mejor que.

Cómo ser sabio

1. Ejerciendo la discreción, la sensatez, y la diplomacia

2. Obrando en forma correcta: hablando la verdad, aborreciendo la impiedad, y siguiendo las sendas rectas

3. Sirviendo a los demás con amor: dando buenos consejos, ofreciendo instrucciones valiosas y comunicando la comprensión.

El sano juicio de la sabiduría

Esta sección es la continuación de la sección anterior. Específicamente, sigue el discurso de sabiduría que empezó en el versículo 4. El versículo 12 asume el tono de una declaración de fe como de una carta abierta dando la identidad de la persona. Yo, la sabiduría es semejante en alguna manera a la forma de las cartas paulinas: Pablo, siervo de Cristo Jesús; Pablo, apóstol. Y por ende las cartas neotestamentarias que reflejaban la forma epistolar del medio ambiente: Santiago, siervo de Dios; Pedro, apóstol de Jesucristo. En todos los casos busca identificarse en una manera que ayuda a que pueda apreciarse el diálogo que sigue.

El verbo shacan H7931 significa “habitar, o permanecer o avecinar”, es decir, “ser vecino a”. El verbo se encuentra en el tiempo perfecto, lo que representa un hecho o una relación acabada, estrechando así la relación en una forma permanente e inalterable entre el verbo y el sustantivo “sabiduría”. Entonces la traducción puede variar entre:

(1) “Yo, sabiduría, habito con sagacidad…” y

(2) “Yo, sabiduría soy el vecino de sagacidad y… el conocimiento…” En la segunda traducción están personificados los “vecinos” de sabiduría. De todos modos, se establece una estrecha relación entre sabiduría y las características, o personificaciones, de la prudencia (sentido común), el conocimiento y mezimmah H4209, que significa “la habilidad para proponer algo en forma discreta”. Sabiduría se encuentra con buena compañía, de hecho los mejores compañeros. Mejor andar con estos compañeros que con los ladronesasesinos; con los hombres perversos;; con las mujeres adúlteras prostitutas, con los endeudados (6:1 ss.) con los perezosos.

El versículo 13 vuelve al fundamento y al comienzo de la sabiduría, es decir el temor de Jehová. Esta fe apropiada de la criatura hacia el Creador (reverencia y maravilla) produce el rechazo total, el odio santo, contra el mal (ver 6:16 para “aborrecer”). Enseguida la forma sintética ilustra cuatro características “aborrecidas” por sabiduría que tienen una relación estrechísima con Dios . Las cuatro características se han nombrado antes en los capítulos anteriores apuntando a las características de soberbia y arrogancia, ambas palabras de la expresión “exaltarse” (falsamente), el mal camino, como una forma de conducirse cotidianamente, un estilo de vida malvado, y finalmente la boca perversa, que es una forma de hablar que es pervertida y engañosa. Por otra parte, sabiduría tiene cuatro beneficios superiores que reemplazan las cuatro características negativas del versículo 13. Los cuatro bienes son el consejo (para una situación específica), la iniciativa (exitosa), el proceso total de la inteligencia (desde pensar en una forma inteligente hasta actuar en una forma inteligente, incluyendo el proceso evaluativo inteligente) y el coraje o valentía. Los pronombres míos y mía otra vez subrayan la relación estrecha entre las características divinas del orden cósmico moral y la sabiduría.

Los versículos 15 y 16 muestran la influencia de sabiduría. Por ella se establece el orden políticolegal del gobierno del hombre. Básicamente, el pedido de Salomón apuntaba a la administración de la justicia: Da, pues, a tu siervo un corazón que sepa escuchar, para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo. Porque, ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?. Y Salomón mostraba su habilidad para administrar el gobierno. No es posible la identificación de cada puesto: Reyes… magistrados… gobernantes… nobles. Parecen ser los nombres de las autoridades máximas, es decir, los líderes reales. De todos modos, la justicia es administrada a través de ellos pero viene de sabiduría. El texto ha seguido la Septuaginta entre otros textos, mientras el texto hebreo puede traducirse así: “Por mí reinan los reyes y los dirigentes decretan ‘tsedeq (importante término legal o ritual para la justicia y la rectitud), lo justo o recto. Por mí gobiernan los príncipes, los nobles, todos los gobernantes o jueces de tsedeq (lo justo)”. Se unen los dos versículos a través de las frases por mí y tsedeq, siendo tsedeq la meta de ser gobernante.

El concepto que la autoridad del estado (los gobernantes) se deriva del poder divino está muy documentado a través de la Biblia. En vista de estos y otros pasajes, Juan Calvino concluyó que Dios reina a través de las autoridades humanas, utilizando la providencia y la ordenanza. Sin duda, Dios ha creado la institución del gobierno. Sin embargo, el mismo libro de Proverbios admite la presencia de los reyes injustos e impíos, anticipando un fin prematuro y triste para ellos.

Los tesoros de la sabiduría

Esta sección continúa el discurso majestuoso de sabiduría que empezó en el versículo 4. Empieza con el pronombre hebreo aniy (yo), que había empezado la sección que incluía los versículos 12-16. Obviamente, algunos rabinos estaban preocupados con el tono de la primera parte del versículo 17 e introducían en el margen del texto la posibilidad de que la palabra me fuera reemplazada con el pronombre “la” para representar “la sabiduría”, que básicamente dice lo mismo. Sin embargo no hay porqué hacer cambios en el texto. La palabra “el amor” o “amar” (heb. ‘ahev) se encuentra en varios pasajes y connota una relación sumamente íntima y exclusiva entre un hombre y una mujer. Diligencia muestra cómo una relación así requiere un gran compromiso y un esfuerzo especial.

Los beneficios de la sabiduría son múltiples. El versículo 18 tiene cuatro bendiciones importantes. Las primeras dos bendiciones forman una palabra hebrea compuesta que parece haber tenido una relación gemela entre las dos ideas: “riquezasy-honra”. Las otras dos bendiciones son los bienes sobreabundantes y la justicia (o el fruto de la justicia, es decir la prosperidad). Por lo tanto, los resultados de una vida sabia sobrepasan (mejor, de la palabra hebrea común tob) el oro finísimo (tan buscado por muchos) y la plata escogida. La palabra “caminar” se encuentra en la forma de piel, lo que intensifica la acción del verbo, como si fuera “recamino” por las sendas de justicia y rectitud. Se subraya el consejo del maestro cuando dijo: Considera la senda de tus pies, y todos tus caminos sean correctos. No te apartes ni a la izquierda ni a la derecha; aparta tu pie del mal. Sabiduría es un ejemplo perfecto del cumplimiento de este consejo.

El versículo 21 clausura la sección uniéndola por la palabra “amar”. En la sabiduría hay una herencia y a la vez él llenará los almacenes o bodegas o depósitos hasta que estén rebosando.

La sabiduría, un consejero antiguo

Esta sección continúa el discurso magnífico de sabiduría que empezó en el versículo 4. El contenido de la sección anterior subrayaba los beneficios de la sabiduría. Ahora se afirma la relación estrecha entre la sabiduría y Jehová.

El versículo 22 ha sido un versículo de controversia desde los años tempranos de la iglesia cristiana y la lucha para determinar la naturaleza de Cristo. El conflicto se centra en la palabra hebrea re’shiyt, que fue traducida al griego como arcén. Hay dos posibles interpretaciones de la palabra. En primer lugar, re’shiyt puede significar el principio cronológicamente hablando. Por otra parte, la palabra puede definirse como el más “prominente”, haciendo una referencia al valor y no al tiempo. ¿Es, entonces, la sabiduría, la primera obra de Dios o la obra principal de Dios sin referencia al tiempo?

La controversia gira alrededor de la identificación de la sabiduría como agente de la creación y Jesucristo como el mismo agente de la creación, siendo él el Logos, “el verbo” o “la palabra”. Así, la identificación de Jesús con la sabiduría en Salmos 8:22 ss. hace importante la interpretación del versículo 22 y las palabras obra maestra.

Una interpretación aceptaba el significado cronológico para re’shiyt, diciendo así que la sabiduría fue creada y no existe eternamente con Dios. Así escribió Arrio, un sacerdote en Alejandría cerca de 336 d. de J. C., en referencia a Salmos 8:22 y 23: “Antes que él (Cristo) fue concebido o creado u ordenado o establecido, él no existió” (Carta a Eusebio). Para Arrio, había un tiempo con Dios solo, sin Cristo ni el Espíritu Santo (algunos eruditos del primer y segundo siglos d. de J.C., nombraban al Espíritu Santo como la sabiduría personificada en vez de Cristo). Jerónimo (Vulgata) intentó cambiar creó a “poseyó”, pero esto no se encuentra en el texto.

La segunda interpretación se opone totalmente a la herejía de Arrio. Seguramente la idea expuesta mostraba una distinción entre las tres personas de la Trinidad, y eso era lo nuevo de la sabiduría presente hablando en una forma independiente de Dios. Por lo tanto, la sabiduría no fue creada en el sentido de Génesis 1, sino fue distinguida de Dios. Usando por primera vez Juan 1:18, se mostró que Cristo no fue creado como hijo unigénito en aquel entonces, sino que había existido antes, pero ahora tenía una existencia distinta y nueva (así habría que entender la sabiduría de Salmos 8:22 ss.).

La realidad de Psa_8:22 ss. no trata de Cristo ni del Espíritu Santo sino del orden cósmico de la moralidad divina. Así hay que entender el pasaje, en su sentido veterotestamentario. Las preocupaciones de la teología no deben tener la última palabra sobre el texto de la Biblia, sino el texto mismo. El lenguaje del versículo 22 es el de traer a la existencia; otros dirían que era traerlo a la luz porque ya estaba pero como una parte de Dios (¡sin duda!). Se trata de la personificación de Dios mismo. El es sabio y de él nace la sabiduría. Aquí la idea central acentúa el hecho que nada ha sido creado sin la plenitud de la sabiduría y su vigencia. No hay un desorden en la creación, no hay algo imperfecto ni caótico. La sabiduría precede todas las obras en el mundo. Finalmente, hay dos interpretaciones más que valen la pena. Calvino pensó que la sabiduría era la palabra de Dios y en su sentido más completo, la palabra viva, Cristo Jesús. Por otra parte, los rabinos identificaron a la sabiduría como “la ley”.

Seguidamente, sabiduría dice que es más antigua que la tierra, el océano, los montes asentados, las colinas, los campos y la totalidad del polvo. Por lo tanto, la sabiduría estaba presente cuando se formaban los cielos, el horizonte, las nubes, las fuentes del océano (el verbo “reforzó” no es necesario según el texto hebreo en que no es necesario “rehacer la creación”), el mar y sus aguas y los cimientos de la tierra. La palabra tierra abre y cierra la sección sobre la presencia de la sabiduría en la creación de los cielos y la tierra. Se da un recuento muy completo de la creación de los cielos y la tierra. Nos hace recordar las preguntas de Dios a un Job necio: ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?… ¿Quién determinó sus medidas?… ¿Sobre qué están afirmados sus cimientos?… ¿Alguna vez en tu vida diste órdenes a la mañana?…. El hombre no estaba cuando Dios creó el mundo pero sabiduría estaba a su lado.

Los versículos 30, 31 presentan la actitud de Jehová y sabiduría juntos. La designación artífice maestro viene de ‘amon y parece ocupar el puesto como arquitecto que tiene Jehová en los versículos anteriores. Por eso, muchos eruditos cambian un poco la forma de la palabra a ‘amun H527, que significa “hijo” o “niño cuidado” y “niño criado por una nodriza” (ver Schökel). Primeramente, sabiduría era el arquitecto y la delicia de Dios. Mientras, sabiduría se regocijaba (verbo en piel para intensificar la acción) en la presencia de Dios y a la vez en la tierra y con los hombres (ver 8:4 para hijos del hombre). Me regocijaba (versículo 30) y me recreo (versículo 31) son el mismo verbo y junto a la palabra delicia unen los dos versículos.

Sabiduría termina el discurso o proclamación de sus maravillas. Es fantástico hablar con ella, que estaba en la creación de todas las cosas. Hay que intentar dar gloria a Dios por sus maravillas y la presencia de sabiduría. Por otra parte, hay que tener cuidado en identificar a sabiduría y todos los aspectos ya compartidos con Jesús o con el Espíritu Santo o aún con María. En el mismo sentido literario, el libro El progreso del peregrino utiliza algunas personas como personificaciones de ciertas características cristianas. En este libro nos encontramos con Sabiduría, Sagacidad, Conocimiento y Discreción, y todos son muy buenos amigos.

Las maravillas del mar

1. Tiene una extensión enorme, cubre las tres cuartas partes del globo.

2. Está vestido de misterio. Es misterioso el efecto que tiene la luna sobre la marea, los huracanes, las nubes, los vientos y las calmas.

3. Está domado por el poder divino. Dios no previene las tempestades, pero manifiesta su poder por medio de ellas y nos enseña muchas lecciones, incluyendo el respeto por el poder de la naturaleza.

¡Qué dicha los que escuchan!

Sabiduría terminó su discurso o proclamación en la sección anterior (aunque varios autores creen que el discurso sigue aquí). El vocativo, hijos, y la palabra shema, “oíd”, unen esta sección con todos los capítulos 1-9. Por lo tanto, sólo el maestro ha utilizado esta forma. Por otra parte, los pronombres que hablan de mis caminos… mis entradas… mis puertas… parecen apuntar a la sabiduría. Quizá la mejor interpretación tendría ahora al maestro sustituido por la sabiduría, en vez de los padres. Aquí él habla como si fuese la sabiduría. La palabra bienaventurados en los versículos 32 y 34 llama la atención al favor divino (de la sabiduría: compañera de Dios) para aquellos que tienen un estilo de vida comparable a la sabiduría y que tienen un espíritu de velar (una vigilia en el palacio o en el templo donde se espera una petición especial), mostrando una actitud expectante y confiada.

Los versículos 35 y 36 contraponen los que obtienen favor a través de la sabiduría, un mediador, y aquellos que mueren prematuramente porque aborrecen (ver 6:16) la sabiduría y sin darse cuenta ellos aman la muerte, es decir, tienen una relación estrecha e íntima con la muerte prematura.

El versículo 33 no se encuentra en la Septuaginta. La palabra corrección viene de musar. Sed sabios es la palabra común jakam. No hay porqué dudar de su valor y de hecho se encuentra en el texto hebreo en una posición clave.

La personificación de la sabiduría dio el motivo a algunos sabios más tarde para seguir en la búsqueda de la sabiduría. Hay dos ejemplos de libros que recuerdan el valor de la sabiduría. El primer libro, llamado Ben Sirá (Eclesiástico), fue escrito por un sabio hebreo en el segundo siglo antes de Jesús y tiene paralelos con los conceptos de Proverbios: Ben Sirá 1:1-21 con Proverbios 8 y Ben Sirá 4:11-19 con Salmos 8:1-11. El segundo libro viene del primer siglo antes de Cristo, escrito por un judío en Alejandría: Sabiduría de Salomón (por supuesto no es del Salomón bíblico). Sabiduría 6:1-11 tiene relación con Salmos 8:15 y 16. La Iglesia Católica Romana acepta estos libros como deuterocanónicos. Son excluidos por parte de los rabinos judíos y las iglesias protestantes.

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