Números 25: Israel acude a Baal-peor

Algunos ven un conflicto entre el mandato de Jehová a Moisés y las instrucciones de Moisés a los jueces en el. Moisés sólo menciona que los que se han adherido a Baal deben morir. ¿Cambia Moisés el mandato de Dios? Varios intérpretes creen que sí, y algunos sugieren que esta era la razón por la cual Jehová mandó la mortandad mencionada. Quizás debemos entender que los que se adhirieron a Baal incluyen a todos los jefes condenados en el. Otra posibilidad es de distinguir entre los jefes y los jueces. Se sugiere que Moisés mismo ejecutó a los jefes (cumpliendo así las instrucciones divinas), y que entonces mandó a los jueces del pueblo que mataran a los hombres comunes bajo su responsabilidad que habían participado en los ritos de Baal.

Un pecado abierto. Zimri, un dirigente dentro de la tribu de Simeón, trae a una mujer madianita a su tienda para fornicar (o quizás aun para casarse) con ella. Los israelitas ya habían participado en los ritos paganos fuera del campamento, pero Zimri se atreve a traer a una mujer pagana dentro del campamento, a la vista de Moisés y del pueblo. Así demuestra un desdén total por el pacto y los mandamientos de Jehová. Puede ser que los que están llorando a la entrada del tabernáculo hacen duelo por los que murieron si la acción de Zimri es posterior al pecado del pueblo en general. O puede ser que los que lloran son el remanente fiel del pueblo que está lamentando el pecado del resto del pueblo si es que el pecado de Zimri es simultáneo con el del pueblo en general.

Fineas, hijo del sumo sacerdote Eleazar, demuestra celo por la pureza del pueblo y por la adoración exclusiva de Jehová matando a Zimri y a la mujer madianita. Esta acción, por ser un castigo ejemplar de unos pecadores flagrantes, sirve para hacer expiación por el pueblo y detiene la mortandad que Dios había mandado para castigar al pueblo. (El hecho de que 24.000 mueren en la mortandad indica que el pecado de Zimri no fue un caso aislado, sino un ejemplo flagrante del pecado en que muchos estaban participando.) Hay un paralelo marcado entre el papel de Fineas en hacer expiación matando a los culpables aquí y el de los levitas, quienes mataron a los adoradores del becerro de oro.

El pacto de Dios con Fineas. La acción sangrienta de Fineas es repugnante a la mente moderna, pero aquí es considerada digna de un galardón especial. Esto es porque el sacerdote debe ser el representante de Dios ante los hombres. Al matar a los pecadores flagrantes, Fineas demuestra el celo que Dios tiene por la pureza de su pueblo y su ira contra el pecado. Así hizo apartar el furor de Dios del pueblo. Esta es la raíz de la idea de hacer expiación.

Dios hace pacto con Fineas y su descendencia de desempeñar perpetuamente el sacerdocio en Israel. Esto probablemente significa que el sumo sacerdote ha de venir del linaje de Fineas. Fineas aquí demuestra el otro papel del sacerdote: ser el representante del pueblo delante de Dios. El pueblo en general ha quebrantado el pacto con Dios por su apostasía. Pero aquí, Fineas representa al remanente fiel dentro del pueblo. Dios renueva su pacto con ellos y premia a Fineas con un papel especial dentro del pueblo.

El juicio sobre Madián. Dios manda al pueblo que hiera a los madianitas por su participación en seducir a Israel a pecar y sufrir el castigo de Jehová. Algunos ven un problema porque sólo menciona a las hijas de Moab mientras que aquí el castigo cae sobre Madián. Pero hay que notar la mención de la mujer madianita y la participación de los madianitas en el asunto de Balaam. Mientras que Balac de Moab tomó la iniciativa en llamar a Balaam, este pasaje y el parecen indicar que los madianitas llevan la mayor responsabilidad por engañar a Israel a participar en la adoración de BaalPeor. Puede ser que por el hecho de haber matado a Cozbi, hija de un príncipe de Madián, Israel esperaba un ataque de parte de los madianitas. La guerra contra Madián mandada.

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