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2 de Samuel 23: Últimas palabras de David

Pastor Lionel

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2 de Samuel 23:1 Últimas palabras de David[a] Estas son las palabras postreras de David. Dijo David hijo de Isaí, aquel varón que fue levantado en alto, el ungido del Dios de Jacob, el dulce cantor de Israel:

Comienza con una visión del futuro.

2 de Samuel 23:2 «El espíritu de Jehová habla por mí,[b] su palabra está en mi lengua.

El Espíritu de Jehová ha hablado por mí : David habla como profeta, representando a un Rey que imparte justicia, en el temor de Dios , y como la luz de la mañana . No se necesitaría ningún don profético para decir estas cosas, pero sí para penetrar a través de los siglos y ver a un futuro Rey impartiendo justicia «como la luz de la mañana». En Revelaciones 22:16 Cristo declara: «Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana»

Espíritu, ruach: Espíritu, viento, aliento. Esta palabra aparece cerca de 400 veces. Job 37:21 y el Salmo 148:8 hablan sobre «vientos» tormentosos. En Genesis 6:17, «el ruach de vida», se traduce como «espíritu de vida» o «aliento de vida». Generalmente se le traduce como «espíritu», ya sea este el espíritu humano, un espíritu perturbador o el Espíritu de Dios. Al Espíritu Santo se le presta especial atención en Isaías: Dios puso su Espíritu sobre el Mesías; el Señor lo derramará sobre los descendientes de Israel; Jehovã y su Espíritu enviaron al Ungido, (una referencia al Dios trino); el Espíritu de Dios comisionó y fortaleció al Mesías.

2 de Samuel 23:3 El Dios de Israel ha hablado, me habló la Roca de Israel: “Habrá un justo que gobierne entre los hombres, que gobierne en el temor de Dios.[c]

Al estilo de un profeta, David habló de un gobernante justo que habría de venir. Esto se cumplirá en Jesucristo, cuando regrese a gobernar en perfecta justicia y paz..

2 de Samuel 23:4 Será como la luz matinal, como el resplandor del sol[d] en una mañana sin nubes, como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra”.

2 de Samuel 23:5 Por eso mi casa está firme[e] en Dios; pues ha hecho conmigo un pacto eterno, bien ordenado en todo y bien seguro, aunque todavía no haya hecho él florecer toda mi salvación y mi deseo.[f]

2 de Samuel 23:6 Pero todos los malvados serán como espinos arrancados, que nadie recoge con la mano;

2 de Samuel 23:7 quien quiere tocarlos, se arma de un hierro o del asta de una lanza, y son allí mismo consumidos por el fuego».

2 de Samuel 23:8 Los valientes de David[g] (1 Cr 11.10-47) Estos son los nombres de los valientes que tuvo David: Joseb-basebet, el tacmonita,[h] el principal de los capitanes, que era Adino, el eznita, quien mató a ochocientos hombres en una ocasión.

2 de Samuel 23:9 Después de él, Eleazar hijo de Dodo, el ahohíta, uno de los tres valientes que estaban con David cuando desafiaron[i] a los filisteos que se habían reunido allí para la batalla, y los hombres de Israel retrocedían.

2 de Samuel 23:10 Este se levantó e hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó y se le quedó pegada a la espada. Aquel día Jehová dio una gran victoria, y el pueblo volvió tras él tan sólo para recoger el botín.

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