Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

2 de Samuel 18: Muerte de Absalón

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Ayúdanos a continuar esta Obra

2 de Samuel 18:25  El atalaya dio un grito y lo hizo saber al rey, el cual dijo: –Si viene solo, buenas noticias trae. Mientras el hombre venía acercándose,

2 de Samuel 18:26  vio el atalaya a otro que corría. Dio voces el atalaya al portero diciendo: «Ahí viene otro hombre corriendo solo». –También este es un mensajero –dijo el rey.

2 de Samuel 18:27  El atalaya dijo de nuevo: –Me parece que el primero corre como Ahimaas hijo de Sadoc. –Ese es hombre de bien y viene con buenas noticias –dijo entonces el rey.

2 de Samuel 18:28  Cuando Ahimaas se acercó,[l] dijo al rey en alta voz: –Paz. Y postrándose en tierra delante del rey, le dijo: –Bendito sea Jehová, tu Dios, que ha entregado a los hombres que habían levantado sus manos contra mi señor, el rey.

2 de Samuel 18:29  –¿El joven Absalón está bien? –preguntó el rey. Ahimaas respondió: –Vi yo un gran alboroto cuando me envió Joab, el siervo del rey, pero no sé qué era.

Si bien él llegó a la ciudad antes, Ahimaas tenía miedo de decirle al rey la verdad acerca de la muerte de su hijo Absalón.

2 de Samuel 18:30  –Pasa, y ponte allí –dijo el rey. Él pasó y se quedó de pie.

2 de Samuel 18:31  Llegó luego el etíope, y dijo: –Traigo buenas noticias para mi señor, el rey: hoy Jehová ha librado tu causa de manos de todos los que se habían levantado contra ti.

2 de Samuel 18:32  El rey preguntó entonces al etíope: –¿El joven Absalón está bien? El etíope respondió: –Que a los enemigos de mi señor les vaya como a aquel joven, y a todos los que se levanten contra ti para mal.

2 de Samuel 18:33  Entonces el rey se turbó, subió a la sala que estaba encima de la puerta y lloró. Mientras iba subiendo, decía: «¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!».

Los hijos de David, Amnón y Absalón, murieron de manera violenta a causa de los pecados de su padre. En parte, la pena de éste debe haber obedecido a la conciencia de que sus pecados mataron a sus hijos.

¿Por qué le afectó tanto a David la muerte de su hijo rebelde?

(1) David se dio cuenta de que él, en parte, era el responsable de la muerte de Absalón. Natán, el profeta, había dicho que, debido a que mató a Urías, sus propios hijos se rebelarían en su contra.
(2) David estaba enojado con Joab y con sus oficiales por matar a Absalón en contra de sus deseos.
(3) David amaba profundamente a su hijo, aun cuando Absalón no lo mereciera. Hubiese sido más bondadoso y amoroso lidiar con el ego descontrolado de Absalón cuando era más joven.

David llora por Absalón

Cuando David fue informado de la muerte de Absalón, David lloró mucho por Absalón. David se estremeció por la muerte de su hijo; aunque Absalón fue su enemigo, David lo amó siempre como su hijo. David subió a la sala que estaba encima de la puerta, ésta se encontraba dentro del muro de la ciudad, y allí lloró. Tanto era el dolor de David, que él mismo deseaba haber muerto en lugar de Absalón. David nunca dejó de amar a Absalón, a pesar de todo lo que Absalón hizo contra él. Así es el amor de Dios por la humanidad, el amor de Dios hacia las personas permanece fiel aun cuando la humanidad se vuelve enemiga de Dios. Y así como David deseaba morir en lugar de su hijo, Dios se encarnó y murió en una cruz por la humanidad, para proveer salvación a una humanidad perdida. Aun cuando las personas deciden permanecer en un estado de enemistad con Dios y escogen la muerte en lugar de la vida, trayendo sobre sí mismos condenación eterna de parte de Dios; Dios continúa amándoles, como David después de someter a Absalón a la derrta y el castigo, lo siguió amando como a su hijo.

David estaba triste como padre, y se olvidó que era rey, que su pueblo necesitaba sus palabras de aliento. El pueblo no pudo regocijarse en la victoria, por el dolor que David expresaba por Absalón; el pueblo entró a escondidas a la ciudad. No se dice cuánto tiempo David estuvo llorando por Absalón, pero Joab se vio obligado a ir a la casa de David para sacarlo de su agonía y recordarle que su pueblo esperaba ser recibido de parte de su rey. Joab reprendió a David por amar más a Absalón que a sus oficiales que habían expuesto sus vidas por David; ¿cómo era posible que David aborreciera a los que habían salvado su reino? Las palabras de Joab no fueron del todo cierto, ya que David no aborrecía a sus oficiales, la expresión de su dolor por Absalón no era muestra de desprecio por sus soldados; Joab no podía entender cómo David podía seguir amando a Absalón; Joab interpretó la actitud de David como un desprecio para los siervos de David. David, sin embargo, necesitaba salir de su agonía y congratular a sus hombres. David necesitaba las amenazas de Joab. Sólo así pudo David enfrentar la realidad y hablar como rey a su pueblo.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El sistema solar

En alguna ocasión se suscitó una fuerte discusión entre dos amigos, uno creyente en la existencia de Dios y el otro absolutamente incrédulo y ateo.

Artículo Completo

El Rey mendigo

Érase una vez que un reino europeo estaba regido por un rey muy cristiano, y con fama de santidad, que no tenía hijos. El monarca

Artículo Completo

Hablando con el corazón

El australiano James H. Jauncey escribe en Talking With the Heart: Cierta vez casé a un soldado noruego con una joven mexicana. Él hablaba poco

Artículo Completo