2 de Reyes 18: Judá hasta el exilio en Babilonia

Pastor Lionel

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2 de Reyes 18:27  El copero mayor les dijo: –¿Acaso me ha enviado mi señor para decir estas palabras a ti y a tu señor, y no a los hombres que están sobre el muro, expuestos a comer su propio estiércol y beber su propia orina con vosotros?[p]

2 de Reyes 18:28  Entonces el copero mayor se puso en pie y clamó a gran voz en lengua de Judá: «Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria.

2 de Reyes 18:29  Así ha dicho el rey: “No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mis manos.

2 de Reyes 18:30  No os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: ‘Ciertamente nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en manos del rey de Asiria’ ”.

2 de Reyes 18:31  No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: “Haced conmigo las paces y rendíos ante mí; que cada uno coma de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo,

2 de Reyes 18:32  hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas, tierra de olivas, de aceite y de miel. Viviréis y no moriréis. No oigáis a Ezequías, porque os engaña cuando dice: ‘Jehová nos librará’.

2 de Reyes 18:33  ¿Acaso alguno de los dioses de las naciones ha librado su tierra de manos del rey de Asiria?

2 de Reyes 18:34  ¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad? ¿Dónde está el dios de Sefarvaim, de Hena, y de Iva? ¿Pudieron estos dioses librar a Samaria de mis manos?

2 de Reyes 18:35  ¿Qué dios entre todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mis manos, para que Jehová libre de mis manos a Jerusalén?”».[q]

2 de Reyes 18:36  Pero el pueblo calló y no le respondió ni una palabra, porque el rey había dado una orden que decía:  «No le respondáis».

2 de Reyes 18:37  Entonces el mayordomo Eliaquim hijo de Hilcías, el escriba Sebna, y el canciller Joa hijo de Asaf, fueron a ver a Ezequías con sus vestidos rasgados, y le contaron las palabras del copero mayor.

Los reyes, su política religiosa y la palabra profética en el reinado de judá

Israel acababa de desaparecer de la historia, pero Judá continuó su existencia cerca de 125 años más durante los cuales tuvo siete reyes. Dos de ellos, el primero y el cuarto, fueron grandes reformadores, mientras que los otros ayudaron a condenar a Judá a su eventual destrucción. Las superpotencias fueron primero Asiria y luego Babilonia; bajo esta última, Judá sufrió destierro y colonización, con su gobernador nombrado por dicho país. Por segunda vez un profeta canónico intervino en la política nacional en la persona de Isaías (el primero Jonás).

Ezequías de Judá, un rey con fe y confianza en Jehová, que se preocupó por la vida espiritual de su pueblo

El primer rey de Judá durante este nuevo y radical cambio de eventos lo colocó en un plano de importancia de inmediato. Esta significación se evidencia en dos maneras. Primera, Ezequías dio evidencia de haber aprendido la lección de cuán peligroso era abandonar a Jehová. Como consecuencia, su reforma fue la primera en la historia de Judá de tanta magnitud y evidentemente la llevó a cabo con la esperanza de evitar la ira de Dios sobre su nación. Cabe señalar que su reforma fue diferente a la de Josías, el segundo gran reformador durante este período, ya que no provino de un libro sagrado. Es también muy importante notar el cambio radical de Ezequías en el ámbito de la política. Mientras que su padre Acaz se sometió voluntariamente a Tiglatpileser III y aun se proclamó su siervo e hijo, el hijo resistía su dominio.

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