2 de Reyes 17: El castigo de Samaria

No obstante, los nuevos habitantes hicieron ídolos que representaban sus dioses de su lugar de origen e incorporaron las prácticas del Señor. Según la tradición judía, las imágenes de estos dioses se representaban por diferentes animales. El dios Sucotbenot, de Babilonia, la compañera de Marduk, dios de Babilonia, se representaba en forma de gallina y sus pollitos.

La imagen de Nergal, dios babilónico del mundo de los muertos asociado con el fuego y la destrucción, se parecía a un gallo silvestre o a un león. El ídolo de Asima evidentemente se parecía a un cabro sin pelo, Nibjaz a un perro y Tartac a un burro. Adramelec, dios babilónico de la tempestad y la lluvia, y Anamelec, dios del cielo, evidentemente tenían formas de un mulo y un caballo, respectivamente; se hicieron sacrificios de niños a ambos, normalmente los primogénitos. A pesar de estas tradiciones judías, la identificación de estos dioses ha sido complicada por la práctica de los escribas hebreos de modificar los nombres de deidades paganas y de esa manera rehusar reconocer su existencia.

Además, se deterioró el sacerdocio, porque cualquier persona podía ser designada como sacerdote. De manera que no adoraban conforme a las instrucciones del Señor, rindiendo culto a Jehová y solamente a él y obedeciendo su pacto y al Señor exclusivamente. Surgió una especie de politeísmo que continuaba hasta la fecha de poner por escrito este libro. Aunque este pasaje tiene un tono antisamaritano, es imprescindible darse cuenta de que la religión de los samaritanos del tiempo de Jesús era muy diferente de lo descrito aquí.

En resumen, la destrucción del reino del norte no fue un acto irracional y caprichoso de Jehová. Fue un acto impregnado de significado. Básicamente, hay tres razones para su condenación:

(1) no adoraron (temieron) a Jehová

(2) no siguieron sus ordenanzas

(3) fueron infieles al pacto del Sinaí

El argumento de este capítulo es negativo más que positivo. No arguye que la obediencia traería prosperidad sino que hay problemas precisamente por la desobediencia. El mismo Dios que había dado a los israelitas la tierra prometida en un tiempo, ahora los rechazaba, debido a que su falta de fe los llevó a prácticas idólatras que estaban prohibidas y que se unían con las prácticas de adoración a Jehová. Querían servir a dos amos, lo cual era imposible, ya que los primeros mandamientos lo prohibían debido a que Dios celosamente demandaba lealtad exclusiva. En síntesis, la lección central de los libros de 1 y 2 Reyes, que aquí se desglosan, es que la desobediencia a las leyes de Dios necesariamente conlleva castigo.

Los dioses cananeos

EL. Era el dios principal, se le llamada el “Padre de los Años”. Actuaba como juez en las disputas familiares. En tiempos del AT había sido sustituido por Baal.

ASERA o AHIRA. La esposa del dios El. Se relacionaba con el dios Baal. A través de un proceso gradual Baal, el hijo de El, sustituyó a su padre y se convirtió en el esposo de Asera.

BAAL. Su nombre significa Señor, amo, energía y marido. Era el dios de los fenómenos metereológicos y de la producción agrícola. También era el dios de la fecundidad. Su culto era extremadamente sensual y era servido por numerosas prostitutas.

ANAT. Era la hermana de Baal, una diosa sanguinaria y de la caza de animales. Se ve que varios lugares fueron nombrados en su honor.

ASTARTE, ASTAROT (plural), Astarte (singular). Es la diosa del amor y de la fecundidad humana. Ella presidía las batallas.

DAGON o DAGAN. El dios de los cereales.

Otros dioses eran: Sapas la diosa del sol; Yarac el dios de la luna; Astar el dios de los riegos; Mot el dios de la muerte; y Yam el dios de los mares.

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