Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

2 de Reyes 11: Atalía usurpa el trono

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Así Joyada logró una revolución sin un baño de sangre. En todo el proceso su aliado fue el pueblo de la tierra; posiblemente se refiere al pueblo en general, como ciudadanos con derechos de influir el destino de su país, o como propietarios. Otra posibilidad sería la nobleza rural que apoyaba la creencia en Jehová y la dinastía davídica en oposición a la nobleza de Jerusalén. Como grupo jugó un papel de suma importancia en la sucesión legítima de cuatro reyes calificados como justos ás, Amasías, Uzías y Josías— y uno que no era justo: Joacaz.

La renovación de los pactos

Conforme a los deseos de Joyada, tanto el rey como el pueblo renovaron el pacto con Jehová mediante una ceremonia que sin duda incluía una clara promesa de lealtad a él. En seguida, eliminaron todos los objetos usados en la adoración pública de Baal; lo hicieron conforme a los primeros tres mandamientos en el Decálogo con el fin de extirpar la religión de Baal en base a su promesa. Destrozaron sus altares, su templo, sus ídolos y a Matán su sacerdote, profanando de ese modo su templo. únicamente aquí se menciona un templo de Baal en Jerusalén y posiblemente fue construido por la reina Atalía.

Luego el nuevo rey, la guardia, su escolta y la gente entraron al palacio real y cuando Joás se sentó en su trono, el pueblo se emocionó con gran alegría. De manera que se formalizó este tercer pacto, uno entre el rey y el pueblo. Es muy notable que existía unidad esencial entre los tres sectores de la sociedad judaica —el sacerdocio, el ejército y la población— en la restauración de la dinastía davídica bajo Jehová. Por fin terminó el breve, desafortunado e irregular interludio en la progresión de dicha dinastía.

También Joyada designó una guardia para el templo. De esa manera tomó precauciones para proteger el templo contra la venganza de los leales de Atalía; posiblemente la misma se transformó en una guardia permanente.

El reinado mediocre de Joás en Judá

Un resumen y evaluación de su largo reinado, 11:21-12:3. Después de heredar el trono a la edad de siete años, Joás reinó con rectitud por 40 años en Jerusalén (para una interpretación posterior ver 2 Crón. 24). Esto se debió en gran manera a la influencia de Joyada, su sacerdote y benefactor. También es probable que sirviera, al principio, de guardián o regente del niño. Pero la pasividad original de Joás y su dependencia del sacerdote se transformaron en actividad e iniciativa más tarde, mientras la influencia del sacerdote sobre él evidentemente disminuyó al ir asumiendo mayor liderazgo. Sin embargo, su reinado se caracterizó por el defecto de no centralizar la adoración en Jerusalén y dejar operar los santuarios locales para el pueblo. No obstante, cualquier éxito que valía la pena mencionar se debía a su profunda preocupación por la restauración del templo de Jehová que en su infancia le servía como refugio. Se había deteriorado el magnífico templo de Salomón después de casi un siglo y medio de construcción. Evidentemente, en ocasiones había sido descuidado y aun vandalizado

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Rut 1: Rut y Noemí

Belén estaba a unos ocho kilómetros al sur de Jerusalén. El pueblo estaba rodeado por exuberantes campos y arboledas de olivos. Sus cosechas eran abundantes.

Artículo Completo

Nehemías 10: Los que firmaron

Nehemías 10:36 Asimismo los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está escrito en la Ley;[ñ] y que traeríamos los primogénitos de nuestras

Artículo Completo