2 de Crónicas 34: El reinado de Josías y sus reformas

2 de Crónicas 34:24  así dice el Señor: ‹He aquí, voy a traer mal sobre este lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones escritas en el libro que ellos han leído en presencia del rey de Judá.

2 de Crónicas 34:25  ‹Por cuanto me han abandonado y han quemado incienso a otros  Dioses para provocarme a ira con todas las obras de sus manos, por tanto mi furor se derramará sobre este lugar, y no se apagará.›»

2 de Crónicas 34:26  Pero al rey de Judá que os envió a consultar al Señor, así le diréis: «Así dice el Señor,  Dios de Israel: ‹En cuanto a las palabras que has oído,

2 de Crónicas 34:27  porque se enterneció tu corazón y te humillaste delante de  Dios cuando oíste sus palabras contra este lugar y contra sus habitantes, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste delante de mí, ciertamente te he oído–declara el Señor.

2 de Crónicas 34:28  ‹He aquí, te reuniré con tus padres y serás recogido en tu sepultura en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo voy a traer sobre este lugar y sobre sus habitantes.›» Y llevaron la respuesta al rey.

2 de Crónicas 34:29  Entonces el rey mandó reunir a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

2 de Crónicas 34:30  Y subió el rey a la casa del Señor con todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el menor, y leyó en su presencia todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa del Señor.

2 de Crónicas 34:31  Después el rey se puso en pie en su lugar e hizo pacto delante del Señor de andar en pos del Señor y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma, para cumplir las palabras del pacto escritas en este libro.

Cuando Josías leyó el libro que encontró Hilcías, respondió con arrepentimiento y humildad y prometió seguir los mandamientos de  Dios como estaban escritos en el libro. La Biblia es la Palabra de  Dios para nosotros, «es viva y eficaz», pero no podemos saber lo que  Dios quiere que hagamos si no la leemos. Incluso, no basta con leer la Palabra de  Dios, debemos estar dispuestos a hacer lo que ella dice. No hay gran diferencia entre el escrito escondido en el templo y la Biblia escondida en un librero. Una Biblia que no es leída es tan inútil como una que se ha perdido.

2 de Crónicas 34:32  Además, hizo suscribir el pacto a todos los que se encontraban en Jerusalén y en Benjamín. Y los habitantes de Jerusalén hicieron conforme al pacto de  Dios, el  Dios de sus padres.

2 de Crónicas 34:33  Y Josías quitó todas las abominaciones de todas las tierras que pertenecían a los hijos de Israel, e hizo que todos los que se encontraban en Israel sirvieran al Señor su  Dios. Mientras él vivió no se apartaron de seguir al Señor,  Dios de sus padres.

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