2 de Crónicas 16: Alianza de Asa con Ben-adad

2 de Crónicas 16:1 Alianza de Asa con Ben-adad (1 R 15.16-22) En el año treinta y seis del reinado de Asa, subió Baasa, rey de Israel, contra Judá, y fortificó a Ramá, para cortarle toda comunicación a Asa, rey de Judá.

La guerra de Asa con Baasa rey de Israel y el tratado con Ben – adad rey de Siria se relatan en 1 de Reyes 15:9-24. Sin embargo, ni la profecía de Hanani sobre el infortunio de Asa, ni la enfermedad que condujo a su muerte, se mencionan en 1  de Reyes. Aunque fue un buen rey, en sus últimos años se apartó del Señor.

2 de Crónicas 16:2 Entonces sacó Asa la plata y el oro de los tesoros de la casa de Jehová y de la casa real, y envió mensajeros a Ben-adad, rey de Siria, que estaba en Damasco, diciendo:

2 de Crónicas 16:3 «Haya alianza entre tú y yo, como la hubo entre tu padre y mi padre. Aquí te envío plata y oro para que vengas y deshagas la alianza que tienes con Baasa, rey de Israel, a fin de que se aleje de mí».

2 de Crónicas 16:4 Consintió Ben-adad con el rey Asa y envió los capitanes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel; conquistaron Ijón, Dan, Abel-maim y las ciudades de aprovisionamiento de Neftalí.

2 de Crónicas 16:5 Cuando Baasa lo supo, cesó de edificar a Ramá y abandonó su obra.

2 de Crónicas 16:6 Entonces el rey Asa tomó a todo Judá, y se llevaron de Ramá la piedra y la madera con que Baasa edificaba; y con ellas edificó Geba y Mizpa.

2 de Crónicas 16:7 En aquel tiempo vino el vidente Hanani ante Asa, rey de Judá, y le dijo: «Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová, tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos.

¡Judá e Israel nunca aprendieron! A pesar de que Dios los liberó aun cuando eran superados en número, en repetidas ocasiones buscaron la ayuda de naciones paganas y no de Dios. El hecho de que Asa buscara la ayuda de Siria era evidencia de una decadencia espiritual de la nación. Sólo con la ayuda de Dios, Asa había derrotado a los etíopes y los libios en una batalla abierta. Pero se había desvanecido su confianza en Dios, y ahora sólo buscaba una solución humana para su problema. Cuando el profeta Hanani lo confrontó, Asa lo mandó a encarcelar, revelando así la verdadera condición de su corazón. No es pecado utilizar los medios humanos para resolver nuestros problemas, pero sí el confiar más en ellos que en Dios, el pensar que son mejores que los caminos de Dios, o el dejar a Dios totalmente fuera del proceso de solución de un problema.

2 de Crónicas 16:8 Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos.[a]

2 de Crónicas 16:9 Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con él. Locamente has procedido en esto; por eso de aquí en adelante habrá más guerra contra ti».[b]

2 de Crónicas 16:10 Entonces se enojó Asa contra el vidente y lo echó en la cárcel, pues se encolerizó mucho contra él a causa de esto. También oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.

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