2 Corintios 12: El aguijón y la gracia

Algunas veces se empalaban los criminales en una estaca aguda. Era una estaca como esas la que Pablo sentía retorcerse en su cuerpo. ¿A qué se refería? Se han sugerido muchas respuestas. En primer lugar consideraremos las que han sugerido grandes intérpretes, pero que, a la vista de la evidencia, deben descartarse.

(i) El aguijón se ha supuesto que quería decir tentaciones espirituales; la tentación de la duda, o de abandonar los deberes de la vida apostólica, y el remordimiento de conciencia cuando le vencía la tentación. Ese era el punto de vista de Calvino.

(ii) Se ha considerado que se refería a la oposición y persecución que Pablo tenía que arrostrar, la constante batalla con los que trataban de deshacerle el trabajo. Ese era el punto de vista de Lutero.

(iii) Se ha tomado en el sentido de tentaciones carnales. Cuando los monjes y los ermitaños se encerraban en sus celdas o en sus lugares de penitencia, descubrían que el último instinto que había que domar era el .sexo. Los antiguos padres de la Iglesia, y en general la Iglesia Católica Romana tienen ese punto de vista.

Ninguna de estas interpretaciones puede ser correcta, por tres razones.

(a) La misma palabra «estaca» sugiere un dolor casi salvaje.

(b) La imagen que nos pinta es la de sufrimiento físico.

(c) Fuera el aguijón lo que fuera, era intermitente; porque, aunque a veces postraba a Pablo, nunca le alejaba totalmente de su trabajo. Vamos ahora a considerar otras sugerencias.

(iv) Se ha sugerido que el aguijón era el aspecto físico de Pablo. «Su aspecto físico es insignificante» (2 Corintios 10:10). Se ha sugerido que sufriría alguna desfiguración que le hacía feo y dificultaba su trabajo; pero eso no justifica el agudo dolor que debe de haber sufrido.

(v) Una de las sugerencias más corrientes es que padecía epilepsia. Es dolorosa y recurrente; y entre ataques el que la padece puede llevar una vida normal. Produce visiones y trances. ¿Serían los que Pablo experimentaba? Puede ser repelente. En el mundo antiguo se atribuía a los demonios; cuando la gente veía a un epiléptico, escupía para mantener a raya al mal espíritu. En Gálatas 4:14 Pablo dice que, cuando los gálatas se dieron cuenta de su enfermedad, no le rechazaron. La palabra griega quiere decir literalmente no me escupisteis. Pero esta teoría tiene consecuencias que no es fácil aceptar. Querría decir que las visiones de Pablo eran trances epilépticos, y no podemos creer que las visiones que cambiaron el mundo no fueran más que eso.

(vi) La más antigua de todas las teorías es que Pablo sufría de severos y postrantes dolores de cabeza. Eso era lo que creían tanto Tertuliano como Jerónimo.

(vii) Eso podría conducirnos a la verdad; porque todavía hay otra teoría de que Pablo tenía problemas con la vista, y esto podría estar relacionado con los dolores de cabeza. Después de pasar la gloria del camino de Damasco, Pablo estuvo ciego (Hechos 9:9). Puede que sus ojos no se recuperaran nunca del todo. Pablo dice de los gálatas que habrían estado dispuestos a sacarse los ojos para dárselos (Gálatas 4:15). Y al final de Gálatas escribe: « ¡Mirad que letrota tan grande escribo!» (6:11), como si estuviera describiendo la manera defectuosa de escribir de una persona que apenas podía ver.

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