Ezequiel 21: La espada afilada de Jehová

Ezequiel 21:21 Porque el rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación; ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró un hígado.[c]

Adivinación : Se mencionan tres métodos para determinar la voluntad de los dioses de Nabucodonosor: Sacudir las saetas (algo similar a sacar el palillo más largo de un mazo, pero aquí los nombres de los distintos lugares se escriben en las saetas, y una de ellas se extrae a ciegas de su estuche); consultar ídolos o «terafín», y mirar el hígado (el examen de la configuración y marcas en el hígado de ovejas; una práctica común en la antigua Babilonia).

Nabucodonosor tenía tres métodos para buscar consejos sobre el futuro. Uno era sacudiendo las saetas, parecido a sacar pajas, para decidir qué curso de acción tomar. El segundo era consultar a un ídolo para ver si algún espíritu podría dirigirlo. El tercero era hacer que los sacerdotes inspeccionaran el hígado de un animal sacrificado para ver si su forma y tamaño indicaba alguna decisión.

Ezequiel 21:22 La adivinación señaló a su mano derecha, sobre Jerusalén, para dar la orden de ataque, para dar comienzo a la matanza, para levantar la voz en grito de guerra, para poner arietes contra las puertas, para levantar terraplenes y construir torres de sitio.

Ezequiel 21:23 Mas para ellos esto será como adivinación mentirosa, ya que les ha hecho solemnes juramentos; pero él trae a la memoria la maldad de ellos, para apresarlos.

Amón evidentemente se rebeló contra Babilonia aproximadamente al mismo tiempo que Sedequías, el rey de Judá. En el año 589 a.C., Judá y Amón estuvieron entre aquellos que conspiraron contra Babilonia. Ezequiel dio este mensaje a los cautivos que habían escuchado las nuevas y que otra vez estaban llenos con la esperanza de regresar a su tierra natal. Ezequiel dijo que el rey de Babilonia haría que su ejército marchara en la región para detener la rebelión. Al viajar desde el norte, se detendría en una bifurcación donde un camino llevaba a Rabá, la capital de Amón y el otro a Jerusalén, la capital de Judá. Tenía que decidir cuál ciudad destruiría. Exactamente como lo predijo Ezequiel, el rey Nabucodonosor fue a Jerusalén y la sitió.

Ezequiel 21:24 »Por tanto, así ha dicho Jehová, el Señor: “Por cuanto habéis hecho recordar vuestras maldades, manifestando vuestras traiciones, descubriendo vuestros pecados en todas vuestras obras; por cuanto habéis sido recordados, seréis entregados en su mano.

Ezequiel 21:25 Respecto a ti, profano e impío príncipe de Israel, cuyo día ya ha llegado, el tiempo de la consumación de la maldad,[d]

Príncipe de Israel : El rey Sedequías.

Ezequiel 21:26 así ha dicho Jehová, el Señor: ¡Depón el turbante, quita la corona! ¡Esto no será más así! Sea exaltado lo bajo y humillado lo alto.

La tiara : Usada normalmente por el sacerdote; esta es la única vez que se la menciona como un adorno real. Debía constituir, a manera de turbante, la base para colocar la corona.

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