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Eclesiastés 12: Acuérdate de tu Creador

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Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos,[a] y lleguen los años de los cuales digas: «No tengo en ellos contentamiento»;

El segundo resumen de las conclusiones se presenta en forma de una alegoría sobre la vida y la muerte, destinada a mostrar cuán pasajera es la vida y por qué debemos acordarnos de Dios mientras somos jóvenes.

Una vida sin Dios produce una persona vieja amargada, solitaria y sin esperanza. Una vida centrada en Dios es plena, hace que los «años malos» -cuando las incapacidades, las enfermedades y los impedimentos pueden ser barreras que nos impiden disfrutar de la vida- nos satisfagan debido a la esperanza de la vida eterna. Ser joven es emocionante. Pero la emoción de la juventud puede convertirse en un obstáculo para acercarse a Dios si hace que la gente joven centre su atención en los placeres pasajeros en lugar de en los valores eternos. Ponga sus capacidades al servicio de Dios cuando todavía sean suyas: durante la juventud. No las desperdicie en actividades malas o sin significado que pueden volverse malos hábitos y hacerlo insensible. Busque a Dios ahora.

Eclesiastés 12:2 antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes tras la lluvia;

Oscurezca . . . nubes : La oscuridad evoca las nubes que ensombrecen la visión, especialmente en la vejez. Las nubes probablemente constituyan una referencia a los sentimientos depresivos que asaltan a la gente de edad avanzada.

Eclesiastés 12:3 cuando tiemblen los guardias de la casa y se encorven los hombres fuertes; cuando cesen de trabajar las molineras, porque habrán disminuido, y se queden a oscuras las que miran por las ventanas;

Temblarán los guardas de la casa : Las manos de los ancianos, que cuidan la casa (el cuerpo), tiemblan. Cesarán las muelas : La pérdida de la dentadura acompaña casi siempre a la vejez. Esto ocurría especialmente en el mundo antiguo.

Eclesiastés 12:4 cuando las puertas de afuera se cierren, y se vaya apagando el ruido del molino; cuando se escuche la voz del ave, pero las canciones dejen de oírse;

La imagen que aquí se presenta es la de una persona de edad avanzada que apenas sale, come poco, se despierta fácilmente ante cualquier ruido, y no oye bien.

Eclesiastés 12:5 cuando se tema también a las alturas, y se llene de peligros el camino, y florezca el almendro, y la langosta sea una carga, y se pierda el apetito;[b] porque el hombre va a su morada eterna, y rondarán por las calles quienes hacen duelo;[c]

Las personas de edad avanzada temen las alturas porque ya no son capaces de mantener el equilibrio y percibir las distancias. Florecerá el almendro : Las flores del almendro son blancas, y así sucede con el cabello de los viejos. Langosta… carga: Algo tan ligero como una langosta constituye una carga; o la langosta es una carga para sí misma cuando se aproxima la muerte, lo cual prefigura a una persona de avanzada edad que apenas puede moverse.

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