1 de Samuel 1: Infancia y vocación de Samuel

Pastor Lionel

Ayúdanos a continuar esta Obra

1 de Samuel 1:19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volviéronse, y vinieron á su casa en Ramatha. Y Elcana conoció á Anna su mujer, y Jehová se acordó de ella.

Y Jehová se acordó no implica que se había olvidado, sino que ahora se dispone a responder a las oraciones de Ana y revelar sus propósitos.

1 de Samuel 1:20 Y fué que corrido el tiempo, después de haber concebido Anna, parió un hijo, y púsole por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo demandé á Jehová.

1 de Samuel 1:21 Después subió el varón Elcana, con toda su familia, á sacrificar á Jehová el sacrificio acostumbrado, y su voto.

Presumiblemente, esto ocurre un año después del voto pronunciado por Ana en relación con su hijo.

1 de Samuel 1:22 Mas Anna no subió, sino dijo á su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado; para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.

Hasta que el niño sea destetado pudo haber sido hasta que tuvo 2 ó 3 años de edad.

1 de Samuel 1:23 Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te pareciere; quédate hasta que lo destetes; solamente Jehová cumpla su palabra. Y quedóse la mujer, y crió su hijo hasta que lo destetó.

1 de Samuel 1:24 Y después que lo hubo destetado, llevólo consigo, con tres becerros, y un epha de harina, y una vasija de vino, y trájolo á la casa de Jehová en Silo: y el niño era pequeño.

Tres becerros : Destinados a los tres sacrificios que se ofrecerán: el holocausto, la ofrenda de purificación que debía seguir al nacimiento de un niño y la ofrenda de paz. Un efa equivalía a treinta y siete litros.

1 de Samuel 1:25 Y matando el becerro, trajeron el niño á Eli.

1 de Samuel 1:26 Y ella dijo: ­Oh, señor mío! vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto á ti orando á Jehová.

Para cumplir su promesa, Ana renunció a lo que más quería -su hijo- y lo presentó a Elí para que sirviera en la casa de Dios. Al dedicar su único hijo a Dios, Ana estaba dedicando su vida entera y su futuro a El. Ya que la vida de Samuel era de Dios, Ana realmente no estaba renunciando a él. Más bien, se lo estaba regresando a Dios, quien se lo había dado a ella en primer lugar. Estos versículos nos muestran la clase de ofrendas que deberíamos dar a Dios. ¿Son ofrendas que nos cuestan poco (las mañanas de los domingos, un diezmo cómodo), o son ofrendas de sacrificio? ¿Se presenta usted ante Dios de manera simbólica o se presenta ante El con toda su vida?

1 de Samuel 1:27 Por este niño oraba, y Jehová me dió lo que le pedí.

1 de Samuel 1:28 Yo pues le vuelvo también á Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová. Y adoró allí á Jehová.

Lo dedico no significa entregarlo temporalmente, sino ofrecerlo incondicionalmente a Jehová.

Probablemente Samuel tenía tres años, la edad en la que se acostumbraba destetar a los niños, cuando su madre lo dejó en el tabernáculo. Al decir «lo dedico también a Jehová», Ana estaba declarando que entregaba a Samuel a Dios, para un servicio de por vida. Por supuesto que ella no se olvidó de su hijo tan querido. Lo visitaba con regularidad. Y cada año le llevaba una túnica igual a la de Elí. En los años posteriores, Samuel vivió en Ramá, el pueblo natal de sus padres.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El violinista

Esta historia es sobre un hombre que reflejaba en su forma de vestir la derrota, y en su forma de actuar la mediocridad total. Ocurrió

Artículo Completo