1 de Crónicas 24: Sacerdotes para servir en el templo

1 de Crónicas24:1 Éstas son las clases de los hijos de Aarón. Hijos de Aarón: Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar.

Dentro de la orden levítica había grupos de sacerdotes. Los hijos de Aarón fueron divididos en 24 grupos, cada uno de ellos era responsable de atender los sacrificios del templo durante dos semanas al año. Su selección y el orden de servicio se decidían echando suertes. A continuación, todos los otros levitas fueron divididos en grupos de la misma manera para servir en las distintas tareas del templo.

El servicio del templo estaba altamente estructurado, pero esto no obstaculizaba al Espíritu de Dios. Más bien, proporcionaba un contexto ordenado para la adoración. Algunas veces sentimos que el planear y estructurar no son actividades espirituales y que pueden obstaculizar la espontaneidad en la adoración. No obstante, el orden y la estructura pueden liberarnos para responder a Dios. El orden trae gloria a Dios cuando experimentamos el gozo, la libertad y la calma que provienen de haber preparado sabiamente con antelación todo lo necesario.

1 de Crónicas24:2 Nadab y Abihú murieron antes que su padre, sin tener hijos, de modo que ejercieron las funciones sacerdotales Eleazar e Itamar.

1 de Crónicas24:3 David, junto con Sadoc, descendiente de Eleazar, y con Ajimélec, descendiente de Itamar, los clasificó y los inscribió en el registro según sus funciones.

Este Ahimelec era el hijo de Abiatar y el nieto del otro Ahimelec, uno de los sacerdotes masacrados por Saúl. Abiatar y Sadoc eran sumos sacerdotes en la misma época, bajo el gobierno de David: uno estaba en Jerusalén donde se guardaba el arca de Dios, y otro estaba en Gabaón sirviendo en el tabernáculo. Por este versículo y por 18.16 parece que Ahimelec comenzó a asumir algunas de las funciones de Abiatar cuando su padre envejeció.

1 de Crónicas24:4 Se hallaron entre los hijos de Eleazar más varones que entre los hijos de Itamar, por lo que se dividió a los hijos de Eleazar en dieciséis jefes de casas paternas y a los hijos de Itamar en ocho jefes de casas paternas.

Los descendientes de Eleazar fueron divididos en dieciséis grupos (en comparación con los ocho de Itamar) por tres razones.

(1) Eleazar había recibido el derecho de primogenitura debido a que habían matado a sus dos hermanos mayores: Nadab y Abiú. El derecho de primogenitura incluía una doble porción de los bienes del padre.
(2) Sus descendientes fueron más numerosos que los de Itamar.
(3) Sus descendientes tuvieron una mayor habilidad para el liderazgo. Estos veinticuatro grupos pusieron orden en el funcionamiento del templo.

1 de Crónicas24:5 Los repartieron por suertes a unos y otros; porque había jefes del santuario y jefes de Dios, tanto entre los hijos de Eleazar como entre los hijos de Itamar.

1 de Crónicas24:6 Los inscribió el escriba Semaías, hijo de Natanael, de la tribu de Leví, en presencia del rey y de los jefes, y en presencia del sacerdote Sadoc, de Ajimélec, hijo de Abiatar, y de los jefes de familias sacerdotales y levíticas. Se sacaba a suertes: una vez para Itamar y dos veces para Eleazar.

1 de Crónicas24:7 Tocó la primera suerte a Joarib; la segunda a Yedaías;

Cada uno de estos veinticuatro grupos de sacerdotes sirvieron por turnos de dos semanas cada año en el templo. El resto del tiempo sirvieron en su tierra natal. Este sistema todavía funcionaba en los días de Jesús. Zacarías era miembro de la división de Abías. Fue durante su turno en el templo que se le apareció un ángel y le anunció que tendría un hijo, Juan.

1 de Crónicas24:8 la tercera a Jarín; la cuarta a Seorín;

1 de Crónicas24:9 la quinta a Malquías; la sexta a Miyamín;

1 de Crónicas24:10 la séptima a Hacós; la octava a Abías;

1 de Crónicas24:11 la novena a Yesúa; la décima a Secanías;

1 de Crónicas24:12 la once a Eliasib; la doce a Yaquín;

1 de Crónicas24:13 la trece a Jupá; la catorce a Yisbaal;

1 de Crónicas24:14 la quince a Bilgá; la dieciséis a Imer;

1 de Crónicas24:15 la diecisiete a Jezir; la dieciocho a Hapisés;

1 de Crónicas24:16 la diecinueve a Petajías; la veinte a Ezequiel;

1 de Crónicas24:17 la veintiuna a Yaquín; la veintidós a Gamul;

1 de Crónicas24:18 la veintitrés a Delaías; la veinticuatro a Maazías.

1 de Crónicas24:19 Fueron inscritos en el registro según sus servicios para entrar en el templo de Yahvé conforme al reglamento que Yahvé, el Dios de Israel, había prescrito por medio de su padre Aarón.

1 de Crónicas24:20 Respecto de los otros hijos de Leví: De los hijos de Amrán: Subael. De los hijos de Subael: Yejdías.

1 de Crónicas24:21 De Rejabías: de los hijos de Rejabías, Yisías era el primero.

1 de Crónicas24:22 De los yisaritas, Selomot; de los hijos de Selomot, Yájat.

1 de Crónicas24:23 Hijos de Hebrón: Yerías, el primero; Amarías, el segundo; Yajaziel, el tercero; Yecamán, el cuarto.

1 de Crónicas24:24 Hijos de Uziel: Micá; de los hijos de Micá, Samir;

1 de Crónicas24:25 Yisías era hermano de Micá; de los hijos de Yisías, Zacarías.

1 de Crónicas24:26 Hijos de Merarí: Majlí y Musí. Hijos de Yaazías, su hijo;

1 de Crónicas24:27 hijos de Metarí por la línea de Yaazías, su hijo: Sohán, Zacur e Ibrí.

1 de Crónicas24:28 De Majlí: Eleazar, que no tuvo hijos.

1 de Crónicas24:29 De Quis: los hijos de Quis: Yerajmeel.

1 de Crónicas24:30 Hijos de Musí: Majlí, Éder y Yerimot. Éstos fueron los hijos de los levitas según sus casas paternas.

1 de Crónicas24:31 También éstos entraron en suerte, de la misma manera que sus hermanos, los hijos de Aarón, en presencia del rey David, de Sadoc, Ajimélec y los cabezas de familias de los sacerdotes y de los levitas. Recibieron el mismo trato las primeras familias y las últimas.

Sacerdotes para servir en el templo

Con este capítulo el Cronista llega a uno de los temas más importantes para él: el alto clero. De hecho, aquí se especifica no tan sólo la identidad de los sacerdotes oficiantes sino también se les organiza funcionalmente. El Cronista se preocupa inicialmente por abordar las familias sacerdotales principales; después, detalla otra lista levítica. Muchos han preguntado respecto al propósito del Cronista en agregar otra lista de levitas, habiéndolo hecho ya en el capítulo anterior. Se complica la cosa cuando uno se da cuenta de que esta lista no concuerda con las otras. Hay nombres adicionales, pero peor todavía, inexplicablemente se omite del todo a los hijos de Gersón. Una sugerencia es que el Cronista intenta con esta nueva lista una actualización de la anterior. Otros sugieren que la lista dada en el cap. 23 contenía las familias durante el día del mismo Cronista, pero la lista en este capítulo se agregó posteriormente. Un indicio de la naturaleza secundaria de este capítulo se encuentra en que la organización de los sacerdotes por sorteo contradice el nombramiento por el rey (según 23:6a). Toda esta cuestión sigue debatiéndose sin una solución muy satisfactoria.

Una cosa diáfana es que el papel del sacerdote se determina por su ascendencia aarónica. Según el Cronista, sólo los descendientes de Aarón podían ser sacerdotes oficiantes. Llama la atención cómo el escritor bíblico hace caso omiso total de la razón penosa por la que no todos los hijos inmediatos de Aarón vivieron para ejercer el sacerdocio. El Cronista menciona la muerte prematura de los dos hijos, Nadab y Abihú, pero no comenta la información. El que estos dos hubiesen participado en el sincretismo (la mezcla de religiones paganas con el hebraísmo), no hablaba favorablemente del sacerdocio aarónico; por ende, se omite. Sólo dos hijos de Aarón, Eleazar e Itamar, produjeron prole para ocupar este puesto tan digno.

Los descendientes de Eleazar e Itamar en los días de David eran Sadoc y Ajimelec, respectivamente. No hay cuestión respecto a la derivación genealógica de Sadoc, pero el que Ajimelec fuera descendiente de Itamar no se nos dice en otra parte de la tradición bíblica. No hay duda alguna, sin embargo, respecto a cuál de los dos asumió la preeminencia. Era Sadoc, representante de una familia dos veces el tamaño de la de Ajimelec. Aparentemente durante el curso de la historia, entre estas dos familias sacerdotales existía cierta rivalidad, pero las familias de Eleazar (Sadoc) llevaban mayormente la batuta. Pareciera que el Cronista estaba bien enterado de esta tensión, y procuraba con este capítulo dar un lugar digno a las dos familias. Lo que se puede afirmar con toda certeza es que los descendientes de Itamar habían recobrado el estado sacerdotal para los días del Cronista. Durante el tiempo de Salomón lo habían perdido.

Habiendo hablado ya de la presencia de Ajimelec con Sadoc, debe advertirse que esto presenta cierto problema. Según Samuel, Crónicas y Reyes, no es Ajimelec sino Abiatar el que oficia juntamente con Sadoc. Esta problemática probablemente ocurre en este pasaje debido a cuestiones textuales en las fuentes del Cronista. Se sabe por fuentes más antiguas que Ajimelec es el nombre del padre de Abiatar y también el del hijo de éste. Por tal razón, el versículo 6 debe leerse “Abiatar, el hijo de Ajimelec”.

El orden de funciones según sorteo refleja el orden bien establecido durante el período postexílico. El que así fuera no niega necesariamente que este sorteo haya empezado durante el tiempo de David.

Otros levitas para el servicio

Es evidente que el contenido de esta sección es el trabajo de un escritor posterior al Cronista. Se le ha conocido como el “revisor” de los materiales del Cronista. Esta lista de levitas da por sentado la lista anterior en 23:6-23. Hay cierta repetición de la lista en la que se emplea el mismo orden. Dos excepciones se destacan; se agrega una generación más, y se omite a los hijos de Gersón. Aunque hay algunas omisiones, hay también adiciones; se agregan varios nombres: Jehedías, Isías, Yajat, Samir, Zacarías, Jerameel. Esto indica que el propósito del revisor era actualizar lo visto anteriormente. El comentarista Barnes opina que esta lista se propone indicar los cabezas de las familias levíticas en los días de David. La omisión de los gersonitas se debería a que no figuraban en las fuentes del escritor revisor.

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