Ser padres es más que ser hijos

Categorías: Historias y Reflexiones.

Educar es una de las tareas más difíciles a las que nos enfrentamos los padres. Y, aunque no existen fórmulas mágicas, sí hay algunas cuestiones clave que tenemos que manejar con soltura. Nunca es pronto para comenzar a educarle. Estas son las reglas básicas para conseguir que tu hijo crezca feliz. Ser padre significa colaborar en la formación de una persona (apoyándolo en las dimensiones física, psicológica, social y espiritual de un niño). El temor a equivocarse provoca en los padres mucha ansiedad. No existen recetas, sino buenas orientaciones y el interés genuino por educar a nuestros hijos. Sigue estas reglas y podrás algún día decir: Misión cumplida.

  1. Somos iguales pero, al mismo tiempo, somos distintos.
  2. Ser distintos no significa ser superior o inferior. Las diferencias personales hacen que la vida sea atrayente y divertida.
  3. Un mundo clónico sería un aburrimiento.
  4. Ser padre implica un rol distinto a ser hijo.
  5. Esta diferencia es un valor positivo, no algo negativo.
  6. Querer hacerte igual que tu hijo te despoja de lo que tu hijo necesita realmente que le aportes: esa diferencia que hace que seas su padre.
  7. Los amigos se eligen. Tu hijo no te ha elegido a ti como padre. Esta es la grandeza de la diferencia. Reflexiónalo.
  8. El desarrollo psicológico de un niño necesita de la figura clara de un padre y de una madre.
  9. La paternidad es un derecho de los hijos. No al revés. Un niño y detrás un padre y una madre.
  10. Revisa las modas de opinión. Lo que esté de moda, por el hecho de estarlo, no implica que ese algo sea bueno.
  11. El binomio amistad-paternidad está de moda.
  12. Si te haces igual que tu hijo, ¿qué le aportas? ¿Lo mismo que sus amigos?
  13. La familia no es una pandilla.
  14. Paternidad implica autoridad. No te asuste esta palabra. Aprende a aplicarla. La autoridad es un seguro de vida para los hijos.
  15. Haz planes de diversión familiares. Pero no hagas un botellón familiar.
  16. No te empeñes en que tu hijo te cuente todo. Como padre, no necesitas conocer todas los detalles. No seas pesado.
  17. Una cosa es ponerte al nivel de tus hijos para comprenderlos mejor y otra muy distinta es dar por bueno lo malo.
  18. Mal asunto es necesitar de un traductor para hablar con tus hijos porque habléis lenguajes distintos. Igual de malo es que uses el mismo lenguaje que sus amigos. No te engañes. Si esto ocurre, tu hijo preferirá hablar con sus amigos. Ten equilibrio.
  19. Sé padre, sé madre, sé profesor. Es lo que espera un pequeño y un mayor. Cuando encuentra colegueo termina defraudándose.

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