1 de Reyes 1: Decadencia de David

1 de Reyes 1:1 Como el rey David era viejo, y entrado en días, cubríanle de vestidos, mas no se calentaba.

Israel estaba al final de los años dorados del reinado de David. El primer libro de Reyes comienza con un reino unido, glorioso y centrado en Dios. Termina con un reino dividido, degradado e idólatra. La razón de la caída de Israel nos parece simple: no obedecieron a Dios. Pero nosotros también somos vulnerables a las mismas fuerzas que llevaron a Israel a la decadencia: ambición, celos, hambre de poder, poco respeto de los votos matrimoniales y superficialidad en nuestra devoción a Dios. Cuando leemos acerca de estos trágicos sucesos en la historia de Israel, debemos vernos en el espejo de sus experiencias.

1 de Reyes 1:2 Dijéronle por tanto sus siervos: Busquen á mi señor el rey una moza virgen, para que esté delante del rey, y lo abrigue, y duerma á su lado, y calentará á mi señor el rey.

1 de Reyes 1:3 Y buscaron una moza hermosa por todo el término de Israel, y hallaron á Abisag Sunamita, y trajéronla al rey.

1 de Reyes 1:4 Y la moza era hermosa, la cual calentaba al rey, y le servía: mas el rey nunca la conoció.

Nunca la conoció : David no tuvo relaciones sexuales con ella.

David tenía unos setenta años de edad. Su salud se había deteriorado por los años de dificultades. Abisag sirvió como su enfermera y para mantenerlo abrigado. En tiempos en que la poligamia era aceptada y los reyes tenían harenes, esta acción no fue considerada ofensiva.

1 de Reyes 1:5 Entonces Adonía hijo de Haggith se levantó, diciendo: Yo reinaré. E hízose de carros y gente de á caballo, y cincuenta hombres que corriesen delante de él.

Adonías . . . se rebeló : Aunque Adonías (el cuarto hijo de David) era probablemente el mayor de los hijos del monarca que quedaba con vida, no existía un patrón de sucesión fijado. David tenía derecho a nombrar sucesor y el reino había sido prometido a Salomón. No obstante ello, Adonías se autoproclamó rey en un intento por burlar la voluntad del Señor y la decisión de David. Por tanto, la afirmación de Adonías: «Yo reinaré», no significa que sería rey, sino que aspiraba al trono. Pero, como descubrió Adonías, es inútil tratar de desconocer la providencia de Dios.

Adonías fue el cuarto hijo de David y era la elección lógica para sucederlo como rey. El primer hijo de David, Amnón, había sido asesinado por Absalón por haber violado a su hermana. Su segundo hijo, Daniel, sólo se menciona en la genealogía de 1Crónicas_3:1 y probablemente haya muerto en ese tiempo. El tercer hijo de David, Absalón, murió en una rebelión anterior. A pesar de que mucha gente esperaba que Adonías fuera el siguiente rey, David (y Dios) tenían otros planes.

Adonías decidió apoderarse del trono sin el conocimiento de David. El sabía que Salomón, y no él, era la elección primera de David para ser próximo rey. Esta es la razón por la cual no invitó a Salomón ni a los consejeros reales de David cuando se proclamó rey. Pero sus planes fraudulentos para ganar el trono no tuvieron éxito. El soberbio Adonías se exaltó a sí mismo y con esto logró su propia derrota.

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