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Números 29: La ofrenda en la fiesta de Trompetas

Núm 29:1 En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día de sonar las trompetas.

El tema común de estos capítulos es el festival del séptimo mes, que aproximadamente corresponde al mes de septiembre. Este mes da inicio al nuevo año del calendario agrícola.

Dios estableció muchas fiestas en el calendario de Israel. La Fiesta de las Trompetas era una de las tres grandes fiestas que se celebraban en el séptimo mes (la Fiesta de los Tabernáculos y el Día de la Expiación eran las otras dos). Estas fiestas proporcionaban un momento para refrescar la mente y el cuerpo y para renovar el compromiso con Dios. Si usted se siente cansado lejos de Dios, trate de tomarse unas “vacaciones de connotación espiritual” aléjese de la rutina diaria y concéntrese en renovar su compromiso con Dios.

Núm 29:2 Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto;

La Fiesta de las Trompetas demostraba tres principios básicos que deberíamos seguir en nuestra adoración hoy:

(1) El pueblo se reunía para celebrar y adorar. Hay algo especial cuando se reúne con otros creyentes para la adoración.

(2) La rutina diaria normal se suspendía y no se realizaba ningún trabajo pesado. La adoración lleva tiempo y cuando separamos un día especial podemos ajustar nuestras actitudes con antelación y reflexionar más tarde.

(3) El pueblo sacrificaba animales como holocausto a Dios. La verdadera adoración incluye dar algo de valor a Dios para mostrarle nuestro compromiso. El mejor regalo, por supuesto, somos nosotros mismos.

Núm 29:3 y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada carnero,

Núm 29:4 y con cada uno de los siete corderos, una décima;

Núm 29:5 y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros,

Núm 29:6 además del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su ley, como ofrenda encendida a Jehová en olor grato.

El día de sonar las trompetas anunciaba la llegada del nuevo año agrícola. Los meses del año habían sido numerados desde la época del éxodo, pero el comienzo del año se celebraba, de acuerdo con el calendario agrícola, en el séptimo mes.

El holocausto del mes se ofrecía el primer día del mes lunar, y era un día de reposo, de sacrificios especiales y sonar de trompetas.

ofrenda, minjah: Una ofrenda, regalo, tributo, presente, sacrificio, porción o donación. Aunque las ofrendas de Caín y Abel se llaman minjah, minjah usualmente se refiere a «ofrenda de cereales». Se traduce de distintas formas en otros contextos. La minjah constituye primordialmente una ofrenda religiosa, pero también puede ser un regalo personal que se ofrece al gobernante.

Núm 29:7 En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas;(A) ninguna obra haréis;

Núm 29:8 y ofreceréis en holocausto a Jehová en olor grato, un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto.

Núm 29:9 Y sus ofrendas, flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada carnero,

Núm 29:10 y con cada uno de los siete corderos, una décima;

Núm 29:11 y un macho cabrío por expiación; además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del holocausto continuo y de sus ofrendas y de sus libaciones.

Núm 29:12 También a los quince días del mes séptimo tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis, y celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días.(B)

Núm 29:13 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a Jehová en olor grato, trece becerros de la vacada, dos carneros, y catorce corderos de un año; han de ser sin defecto.

Núm 29:14 Y las ofrendas de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada uno de los trece becerros, dos décimas con cada uno de los dos carneros,

Núm 29:15 y con cada uno de los catorce corderos, una décima;

Núm 29:16 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

Núm 29:17 El segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto,

Núm 29:18 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:19 y un macho cabrío por expiación; además del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.

Núm 29:20 El día tercero, once becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;

Núm 29:21 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:22 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.

Núm 29:23 El cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;

Núm 29:24 sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:25 y un macho cabrío por expiación; además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

Núm 29:26 El quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;

Núm 29:27 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:28 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

Núm 29:29 El sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;

Núm 29:30 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:31 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

Núm 29:32 El séptimo día, siete becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto;

Núm 29:33 y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:34 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.

Núm 29:35 El octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra de siervos haréis.

Núm 29:36 Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová, un becerro, un carnero, siete corderos de un año sin defecto;

Núm 29:37 sus ofrendas y sus libaciones con el becerro, con el carnero y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley;

Núm 29:38 y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.

Núm 29:39 Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras ofrendas de paz.

La Fiesta de los Tabernáculos conmemoraba la peregrinación de Israel por el desierto y el fin de la cosecha. Su observancia comenzaba el quince de «Ethanim» (septiembre). Se celebraba una asamblea solemne el primero y el octavo días, y los israelitas se cobijaban en cabañas con techo de palmas para conmemorar aquella peregrinación. También recibía el nombre de Fiesta de las Cabañas.

Núm 29:40 Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová le había mandado.

La ofrenda en la fiesta de Trompetas.

El mes séptimo era especialmente sagrado porque abarca el día de la Expiación y la fiesta de Tabernáculos. Entonces el primero del mes séptimo era un día especial, aún más que los otros días de la luna nueva. Se celebraba con el toque de las trompetas para anunciar el comienzo de un nuevo año. (Aunque el año religioso empezaba en la primavera con el mes de Nisán, el año agrícola empezaba en el otoño con este mes.) En la fiesta de Trompetas había que ofrecer un novillo, un carnero y siete corderos, más un macho cabrío como ofrenda por el pecado.

La ofrenda en el día de la Expiación.

El diez del mes séptimo era un día de ayuno y arrepentimiento por los pecados. Había que ofrecer en holocausto un novillo, un carnero y siete corderos, más un macho cabrío por el pecado. Otro macho cabrío era presentado como sacrificio por el pecado para la expiación. Ver la descripción detallada del procedimiento en el día de la Expiación en Levítico 16.

La ofrenda en la fiesta de los Tabernácuos

Esta fiesta se llamaba también la fiesta de las Cabañas porque el pueblo había de pasar siete días en cabañas o enramadas para recordar el cuidado de Jehovah a favor del pueblo durante los años en el desierto. Era también una fiesta gozosa para celebrar la vendimia. Por eso, su celebración incluía el sacrificio de grandes cantidades de animales como señal del agradecimiento del pueblo por la cosecha y por la misericordia de Dios. El primer día de la fiesta ofrecieron trece novillos, dos carneros y catorce corderos, con un macho cabrío como ofrenda por el pecado. En los días dos al siete de la fiesta ofrecieron un novillo menos cada día, pero la misma cantidad de carneros y corderos, y el macho cabrío cada día por el pecado. El día octavo era observado con una asamblea sagrada. Ese día, ofrecieron un novillo, un carnero y siete corderos, con el macho cabrío por el pecado.

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