Nehemías-6-Maquinaciones-de-los-adversarios

Nehemías 6: Maquinaciones de los adversarios

Nehemías 6:1 Cuando oyeron Sanbalat, Tobías, Gesem el árabe y los demás de nuestros enemigos que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él brecha alguna (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas de las puertas),[b]

Sanbalat y Tobías estaban desesperados. El muro estaba casi terminado y sus esfuerzos por detener su construcción estaban fracasando. Así que intentaron otra cosa: centraron sus ataques en el carácter de Nehemías. Lo atacaron en su persona con rumores, engaños y falsos informes. Los ataques personales hieren y cuando la crítica es injustificada, es fácil desesperarse. Cuando usted hace la obra de Dios, puede ser que reciba ataques personales. Confíe en que Dios completará el trabajo y no haga caso de lo que digan, como lo hizo Nehemías.

Nehemías 6:2 Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: «Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono».[c] Pero ellos habían pensado hacerme mal.

El campo de Ono estaba 32 km al noroeste de Jerusalén. Si Sanbalat y Gesem hubieran logrado convencer a Nehemías de encontrarse allí, podrían haberlo emboscado en el camino.

Nehemías 6:3 Entonces envié mensajeros para decirles: «Estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir; porque cesaría la obra si yo la abandonara para ir a vosotros».

Nehemías 6:4 Cuatro veces me enviaron mensajes sobre el mismo asunto, y yo les respondí de la misma manera.

Nehemías 6:5 Entonces Sanbalat me envió a su criado para decir lo mismo por quinta vez, con una carta abierta en su mano,[d]

Nehemías 6:6 en la cual estaba escrito: «Se ha oído entre las naciones, y Gasmu lo dice, que tú y los judíos pensáis rebelaros y que por eso edificas tú el muro, con la mira, según estas palabras, de ser tú su rey;

Nehemías 6:7 y que has puesto profetas[e] que, refiriéndose a ti, proclamen en Jerusalén: “¡Hay rey en Judá!”. Estas palabras van a llegar a los oídos del rey; ven, por tanto, y consultemos juntos».

Durante esos días, los profetas como Malaquías anunciaban la venida del Mesías. Sanbalat, con su talento natural para provocar problemas, procuró poner al pueblo en contra de Nehemías al decir que este trataba de proclamarse rey. Además, amenazó con informar al rey de Persia de que Nehemías estaba comenzando una revuelta. Sanbalat hizo llegar a Nehemías una carta abierta o sin sello. Esto demuestra que intentaba hacer público el contenido de la misma. Sin embargo, las acusaciones de Sanbalat eran falsas y no apartaron a Nehemías de su tarea.

Nehemías 6:8 Entonces envié yo a decirle: «No hay nada de lo que dices, sino que son invenciones de tu corazón».

Nehemías 6:9 Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: «Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada». «¡Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos!».[f]

Cuando la oposición se levanta en contra nuestra o en contra de la obra de Dios, es tentador orar: «Señor, líbrame de esta situación». Pero Nehemías oró: «Oh Dios, fortalece tú mis manos». De esta manera mostró gran determinación y carácter al permanecer firme en su responsabilidad. Cuando nosotros oramos por fortaleza, Dios siempre responde.

Nehemías 6:10 Después fui a casa de Semaías hijo de Delaía hijo de Mehetabel, porque estaba encerrado. Él me dijo: –Reunámonos en la casa de Dios, dentro del Templo, y cerremos las puertas, porque vienen a matarte; sí, esta noche vendrán a matarte.

Semaías advirtió a Nehemías del peligro y le dijo que se escondiera en el templo. Nehemías fue sabio al analizar el mensaje, y comprendió que era un truco más del enemigo. La gente puede dar mal uso al nombre de Dios al decir que conocen su voluntad cuando en realidad tienen otros motivos. Examine a los que se autotitulan «mensajeros de Dios» para ver si pasan la prueba de ser coherentes con lo que la Palabra de Dios nos revela.

Nehemías 6:11 Pero yo le respondí: –¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al Templo para salvarse la vida? No entraré.

Nehemías 6:12 Reconocí que Dios no lo había enviado, sino que decía aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado.

Nehemías 6:13 Pues fue sobornado para intimidarme, para que así yo pecara. Ellos aprovecharían esto para crearme mala fama y desprestigiarme.

Nehemías no tuvo el apoyo total del pueblo. Semaías, Noadías y muchos de los nobles («principales de Judá») obraban en su contra. Cuando lo atacaron personalmente, Nehemías no quiso rendirse al miedo y huir al templo. De acuerdo con la Ley de Dios, hubiera sido incorrecto esconderse en el templo porque no era sacerdote. Si hubiera salido huyendo, habría socavado el valor que estaba tratando de infundir al pueblo. Los líderes son blanco de ataques. Acostúmbrese a orar por los que están en autoridad. Pida a Dios que los fortalezca para soportar los ataques personales y las tentaciones. Necesitan el valor que sólo Dios da para superar el temor.

Nehemías 6:14 «¡Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de la profetisa Noadías y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo!».[g]

La oposición se levanta otra vez. El campo de Ono se encontraba a 40 km al noroeste de Jerusalén. Nehemías sospechó que Sanbalat y Gesem le podían tender una trampa, y no aceptó su oferta. En cuatro ocasiones no pudo venir por estar muy ocupado. Por último, sus enemigos concibieron un plan. En una quinta carta lo acusaron de preparar una rebelión contra el rey. La invitación de Semaías, el sacerdote, de refugiarse en el templo, no ofrecía una alternativa a Nehemías por dos razones: Como no era un sacerdote, no podía penetrar impunemente en el Lugar Santo, y Dios le reveló que esto constituía una conspiración para quitarle la vida.

Nehemías 6:15 Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul,[h] en cincuenta y dos días.

Daniel, quien había formado parte del primer grupo de cautivos llevados de Jerusalén a Babilonia, predijo la reconstrucción de la ciudad. Aquí se cumple su profecía. Al igual que Nehemías, era un judío que llegó a tener un puesto prominente en el reino a donde lo habían desterrado.

Decían que no se podía lograr, que el trabajo era demasiado y los problemas muy grandes. Sin embargo los hombres y las mujeres de Dios, unidos en las tareas especiales, pueden resolver problemas enormes y realizar grandes cosas. No permita que el tamaño de una tarea o la cantidad de tiempo necesario para realizarla le impida llevarla a cabo. Con la ayuda de Dios, se puede hacer.

Nehemías 6:16 Cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros; se sintieron humillados y reconocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.

Nehemías 6:17 En aquellos días los principales de Judá enviaban muchas cartas a Tobías[i] y recibían las de este.

Nehemías 6:18 Porque muchos en Judá se habían aliado con él, pues era yerno de Secanías hijo de Ara; y Johanán su hijo había tomado por mujer a la hija de Mesulam hijo de Berequías.

Nehemías 6:19 También contaban delante de mí las buenas obras de Tobías, y a él le referían mis palabras. Y Tobías enviaba cartas para atemorizarme.

Existen diferentes opiniones sobre si la edificación del muro se refería a la construcción y colocación de las puertas (compárense 6.1 y 7.1), o a todo el trabajo de reparación y construcción de la muralla. En cualquier caso, fue terminada el 2 de octubre, 52 días después de iniciado el proyecto. Los arqueólogos se muestran muy impresionados por el diseño y las dimensiones de esta muralla. Aún los enemigos reconocieron que Dios puso su mano en la realización de la obra. Tobías y su hijo se habían casado con mujeres de Jerusalén, aparentemente miembros de prominentes familias. Sus parientes proveyeron un servicio de espionaje contra Nehemías en el interior de la ciudad.

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