Mateo 23: La carga de la Religión

Categorías: Mateo y Nuevo Testamento.

Entonces Jesús les dijo a las multitudes y a Sus discípulos:

-Los escribas y los fariseos ocupan la cátedra de Moisés. Por tanto, haced y cumplid todo lo que os digan, pero no obréis como ellos, porque hablan, pero no ponen por obra. Atan cargas que son pesadas y difíciles de llevar, y se las ponen en los hombros a los demás; pero ellos mismos se niegan a mover ni un dedo para empujarlas.

Aquí vemos que ya empiezan a aparecer los lineamentos de los fariseos. Aquí vemos la convicción judía de la continuidad de la fe. Dios dio la Ley a Moisés; Moisés se la pasó a Josué. Josué se la transmitió a los ancianos; los ancianos se la pasaron a los profetas; y los profetas se la dieron a los escribas ,y fariseos.

No debemos pensar ni por un momento que Jesús está aquí alabando a los escribas y fariseos por todas sus reglas y normas. Lo que está diciendo es esto: « En tanto en cuanto estos escribas y fariseos os han enseñado los grandes principios de la Ley que Moisés recibió de Dios, debéis obedecerlos.» Cuando estábamos estudiando Mat_5:17-20 , vimos lo que eran estos principios. La totalidad de los Diez Mandamientos se basan en dos grandes principios. Se basan en la reverencia, reverencia con Dios, con el nombre de Dios, con el día de Dios, con los padres que Dios nos ha dado. Y se basan en el respeto, respeto a la vida de las personas, a sus posesiones, a su personalidad, a su buen nombre, a ellas mismas. Estos principios son eternos; y, en la medida en que los escribas y los fariseos enseñan la reverencia a Dios y el respeto a los hombres, su enseñanza es eternamente vinculante y válida.

Pero su actitud general acerca de la religión tenía un efecto fundamental. La convertía en una cosa de miles y miles de reglas y normas; y por tanto, la convertía en una carga insoportable. Aquí tenemos la prueba de cualquier presentación de la religión. ¿Es como unas alas que les hacen remontarse a las personas, o como un peso muerto que las hunde cada vez más? ¿Estimula o deprime? ¿Es algo que ayuda a las personas o que las acecha? ¿Es algo que le lleva a uno, o es algo que uno tiene que llevar? Siempre que la religión se convierte en un asunto deprimente de cargas y prohibiciones, deja de ser verdadera religión.

Los fariseos tampoco se permitían el más ligero alivio. El propósito que ellos mismos confesaban era: «Hacer una valla alrededor de la Ley.», No, suavizaban ni relajaban ninguna regla. Siempre que, la religión se convierte en una carga, deja de ser verdadera religión.

LA RELIGIÓN DE LA OSTENTACIÓN

Mateo 23:5-12

-Realizan todas sus acciones para que los vean los demás. Se ponen las filacterias bien anchas; llevan flecos extralargos. Les encantan los sitios más honorables en los banquetes, y los asientos de primera fila en las sinagogas, y los saludos en el mercado, y que los llame «Rabí» la gente. Vosotros no debéis llamaros rabinos; porque no tenéis más que un maestro, y vosotros sois todos simplemente hermanos. No llaméis «padre» a nadie en la Tierra; tenéis un solo Padre: vuestro Padre del Cielo. Ni tampoco debéis llamaros dirigentes; porque tino es vuestro Dirigente: Cristo. El que sea el más importante entre vosotros, que sea vuestro siervo. Cualquiera que se enaltezca, será humillado; y cualquiera que se humille, será exaltado.

La religión de los fariseos se convertía casi inevitablemente en una religión de ostentación. Si la religión consiste en obedecer innumerables reglas y normas, llega a ser fácil para una persona el cuidarse de que todo el mundo se dé cuenta de lo bien que las cumple, y de lo perfecta que es su religiosidad. Jesús selecciona ciertas acciones y costumbres de las que los fariseos hacían gala.

Se ponían unas filacterias muy anchas. Se decía acerca de los mandamientos de Dios: «Te será como una señal en la mano, y como un recordatorio entre los ojos» (Exo_13:9 ). El mismo dicho se repite: «Te será, pues, como una señal en la mano y como un recordatorio entre los ojos» (Exo_13:16 ; cp. Deu_6:8; 11: I8). Para cumplir estos mandamientos, los judíos llevaban para la oración, y todavía llevan, lo que llaman tefillin o filacterias. Se llevan puestas todos los días excepto sábados y fiestas especiales. Son como unas cajitas de piel que se atan con correas en la muñeca y en la frente. La de la muñeca es una cajita con un solo compartimiento, en el que se guarda un rollito de pergamino con los siguientes cuatro pasajes de la Escritura: Exo_13:1-10 ; 11-16; Deu_6:4-9 ; Deu_11:13-21 . La de la frente es igual, excepto que tiene cuatro compartimientos, en cada uno de los cuales se guarda un rollito con cada uno de esos cuatro pasajes. Los fariseos, para llamar más la. atención, no solo usaban filacterias, sino que las llevaban lo más grandes posible, para demostrar su ejemplar obediencia a la Ley y su piedad ejemplar.

Llevaban por fuera unos flecos; los flecos se llamaban en griego kraspeda, y en hebreo zizit. En Números 1 S: 37-41 y en Deu_22:12 leemos que Dios mandó a Su pueblo que se hiciera borlas. en los bordes de sus vestiduras, para que cuando las vieran se acordaran de los› mandamientos de Dios. Estas borlas eran como pompones que se usaban en las cuatro esquinas de la túnica exterior. Posteriormente se pusieron en la ropa interior, y hoy en día se mantienen, en el chal que se ponen los devotos judíos para hacer oración. Se hacían los flecos de un tamaño especialmente largo para hacer ostentación de piedad, y usarlos, no para recordarle a nadie los mandamientos, sino para atraer la atención hacia el que los llevaba.

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