Mateo 22: Gozo y juicio

Categorías: Mateo y Nuevo Testamento.

 Jesús volvió a dirigirse a ellos en parábolas:

-El Reino del Cielo se puede comparar con la situación que se produjo cuando un hombre que era rey hizo los preparativos para la boda de su hijo. Envió a sus siervos a decirles a los que habían sido invitados que vinieran a la boda, pero ellos se negaron a venir. El rey volvió a enviar a otros siervos. «Decidles a los invitados -les dijo-: Fijaos, ya tengo el banquete todo preparado; ya hemos matado los bueyes y los animales especialmente engordados; y todo está dispuesto. ¡Venid ala boda!» Pero ellos no hicieran caso a la invitación, y se fueron, uno a su hacienda, y otro, a sus negocios. El resto, hasta echare mano a los siervos y los trataron vergonzosamente y los mataron. El rey se puso furioso, y mandó sus ejércitos a destruir a aquellos asesinos y a. prenderle fuego a su ciudad. Y luego, les dijo a sus siervos: « La boda está preparada. Los que estaban invitados no merecían venir. Así que salid por los caminos, e invitad a la boda a todos los que encontréis.» Así que los siervos salieron por las carreteras y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos; y hubo numerosos huéspedes en la boda.

Los versículos 1-14 de este capítulo no contienen una parAbola, sino dos; y captaremos su significado mucho mAs fAcilmente y de una manera mAs completa si las tomamos por separado.

Los acontecimientos que se relatan en la primera de las dos parAbolas estAn totalmente de acuerdo con las costumbres judías normales. Cuando se hacían las invitaciones a una gran fiesta, como una fiesta de bodas, no se especificaba cuAndo tendría lugar; y cuando ya todo estaba preparado, se enviaban los siervos con la notificación final para decirles a los invitados que vinieran. Así que, el rey de esta parAbola hacía tiempo que había hecho las invitaciones; pero mandó aviso a los invitados de que ya podían venir cuando ya todo estuvo preparado -y se negaron de una manera insultante. Esta parAbola tiene dos significados. .

(i) Tiene un significado puramente local: remachaba lo que ya se había dicho en la parAbola de los labradores malvados; de nuevo se trataba de una acusación a los judíos. Los invitados que se negaron a ir cuando llegó el momento representan a los judíos. Desde tiempo inmemorial Dios los había invitado a ser Su pueblo escogido; sin embargo, cuando vino al mundo el Hijo de Dios, y fueron invitados a seguirle, se negaron despectivamente. El resultado fue que la invitación de Dios se hizo por los caminos y los senderos; y los que iban por ellos representan a los pecadores y a los gentiles que no esperaban nunca una invitación al Reino.

Como lo comprendió el evangelista, las consecuencias del rechazamiento fueron terribles. Hay un versículo en la parAbola que nos. da la impresión de estar fuera de lugar; y es porque probablemente no formaba, parte de la parAbola original tal como la dijo Jesús, sino que fue una interpretación del evangelista. Es el versículo 7, que dice que el rey mandó sus ejércitos contra los que rechazaron la invitación, y quemaron su ciudad.

Esta introducción de los ejércitos y esta quema de la ciudad parece a primera vista totalmente fuera de lugar en el contexto de las invitaciones a una fiesta de bodas. Pero Mateo estaba componiendo su evangelio en algún momento entre los años 80 y 90 d C. ¿Qué había sucedido durante el período entre el ministerio de Jesús y entonces? La respuesta es obvia: La destrucción de Jerusalén por los ejércitos de Roma en el año 70 d C. El templo fue saqueado y quemado; y la ciudad, destruida de tal manera que se hizo pasar por toda ella un arado. Un terrible desastre había acontecido a los que se negaron a reconocer al Hijo de Dios cuando vino.

El evangelista añade como comentario suyo las cosas terribles que sucedieron de hecho a la nación que se negó a aceptar el camino de Cristo. Y es, por supuesto, el sencillo hecho histórico que, si los judíos hubieran aceptado el camino de Cristo, y se hubieran conducido con amor, humildad y sacrificio, nunca habrían sido el pueblo rebelde y guerrero que acabó por provocar la ira vengativa de Roma, que no puedo soportar mAs sus maquinaciones políticas.

(ii) Igualmente, esta parAbola tiene mucho que decir en una escala mucho mAs amplia.

(a) Nos recuerda que la invitación de Dios es a una fiesta tan alegre como una fiesta de bodas. Su invitación es a la alegría. El considerar el Cristianismo como una renuncia lúgubre a todo lo que trae risa y regocijo y gozosa compañía es confundir toda su naturaleza. Es al gozo a lo que se invita al cristiano; y es el gozo lo que se pierde si se rechaza la invitación.

(b) Nos recuerda que las cosas que hacen a las personas sordas a la invitación de Cristo no son necesariamente cosas malas. Un hombre se fue a su hacienda; otro, a sus negocios. No se descarriaron por caminos de vicios salvajes o de aventuras inmorales. Fueron a ocuparse de las excelentes tareas de la administración eficaz del negocio de su vida comercial. Es muy fAcil estar tan ocupado con las cosas del tiempo que se olvidan las de la eternidad, estar tan preocupado con las cosas que se ven que se olvidan las que no se ven, escuchar las demandas insistentes del mundo que no se oye la suave invitación de la voz de Cristo. La tragedia de la vida es que son a menudo las cosas menos buenas las que desplazan a las mejores, las cosas que son buenas en sí mismas las que excluyen a las cosas excelentes. Una persona puede estar tan ocupada ganAndose honradamente la vida que no se da cuenta de que estA realmente perdiendo la vida; puede estar tan ocupada con la administración y organización de la vida que se olvida de vivir.

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

Deja un comentario