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Josué 2: Josué envía espías a Jericó

Jos 2:1 Josué hijo de Nun envió desde Sitim dos espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab,(A) y posaron allí.

Sitim era un sitio en Moab, al este del río Jordán y frente a Jericó. Secretamente : Esta misión encubierta revela que Josué pretendía tomar a Jericó por la fuerza y no tenía conciencia del milagro que se avecinaba. La casa . . . de Rahab era un lugar perfecto para que los espías se escondieran, debido al gran tráfico de personas. Como era una casa pública, la gente entraba y salía. Dios había dirigido a los enviados de Josué a la única persona en Jericó que creía en él.

¿Por qué Josué envió espías? Hasta donde él sabía, estarían atacando una ciudad altamente fortificada utilizando tácticas de guerra convencionales. Necesitaba información estratégica acerca de la ciudad para la batalla que se avecinaba. Pero también sabía que esto podría originar críticas por parte de los demás líderes. La última vez que se enviaron espías, el informe que presentaron al volver causó tremendos problemas. Por un lado no quería avanzar sin información, y por otro, no deseaba causarle al pueblo tropiezo ni dudas acerca de su sabiduría y capacidad para dirigir la nación.

¿Por qué se quedaron los espías en la casa de Rahab la prostituta?

(1) Era un buen lugar para recopilar información sin despertar sospechas.

(2) La casa de Rahab tenía un lugar ideal para un escape rápido, porque estaba construida en el mismo muro de la ciudad.

(3) Dios dirigió a los espías a la casa de Rahab porque sabía que su corazón estaba abierto hacia El y que sería un instrumento útil para la victoria sobre Jericó. Dios muchas veces utiliza a personas con una fe sencilla para lograr sus grandes propósitos, no importa qué clase de pasado hayan tenido ni cuán insignificante parezcan. Rahab no permitió que su pasado le impidiera desarrollar el nuevo papel que Dios tenía para ella.

Los exploradores parten de Setim (Shittim — acacias), lugar que se identifica comúnmente con Abelsatim, a once kilómetros y medio al este del Jordán. Desde los contrafuertes de las montañas de Abarim pudieron los israelitas contemplar la extensa llanura, pero no precisar su configuración exacta. Importaba, además, tener noticias concretas sobre Jericó, de sus fortificaciones y de las posibilidades de expugnarla. Situada en la llanura del Ghor, a unos pocos kilómetros de la montaña de la Cuarentena o Qarantal, a veintiocho de Jerusalén, a diez clelmar Muerto y a ocho del río Jordán, estaba protegida por una muralla difícil de forzar. Jericó deriva de la palabra yareah, luna, llamada así porque en la antigüedad se rendía allí culto al dios Luna. En el curso de los siglos, la ciudad ha conocido tres emplazamientos distintos, muy próximos entre sí: la actual Jericó (Er-Riha), la del tiempo de Herodes y la Jericó cananea, que se alzaba en el lugar conocido por tell el-Sultán.

Jos 2:2 Y fue dado aviso al rey de Jericó, diciendo: He aquí que hombres de los hijos de Israel han venido aquí esta noche para espiar la tierra.

Rey de Jericó : Las tablillas de Tell-el-Amarna, que contienen correspondencia del siglo catorce a.C. entre los reyes cananeos y los faraones egipcios, sugieren que Canaán estaba ocupada por ciudades-estados, cada una de ellas con su propio rey, ejército y gobierno.Rey de Jericó : Las tablillas de Tell-el-Amarna, que contienen correspondencia del siglo catorce a.C. entre los reyes cananeos y los faraones egipcios, sugieren que Canaán estaba ocupada por ciudades-estados, cada una de ellas con su propio rey, ejército y gobierno.

Jos 2:3 Entonces el rey de Jericó envió a decir a Rahab: Saca a los hombres que han venido a ti, y han entrado a tu casa; porque han venido para espiar toda la tierra.

Los dos exploradores entraron en la ciudad y se hospedaron en casa de una cortesana (zonah, de zanah, fornicar) de nombre Rahab. Flavio Josefo supuso que Rahab era hostelera de profesión. Sin embargo, el texto y el contexto no permiten ningún eufemismo en este punto. Meretriz (pórne) la llama San Pablo. Quiso Dios valerse de esta mujer para facilitar el ingreso de Israel en Canaán y, al mismo tiempo, regenerarla espiritualmente, incorporándola al pueblo escogido. Sus buenos servicios a Israel fueron muy elogiados posteriormente por los autores inspirados. Rahab, tipo de las naciones paganas que se convierten, merece figurar en la genealogía de Cristox. San Pablo alaba su fex; Santiago afirma que sus obras la justificaron al recibir a los espías y enviarles por otro caminox. La Iglesia primitiva la coloca en el grupo de los pecadores arrepentidos.

Jos 2:4 Pero la mujer había tomado a los dos hombres y los había escondido; y dijo: Es verdad que unos hombres vinieron a mí, pero no supe de dónde eran.

Jos 2:5 Y cuando se iba a cerrar la puerta, siendo ya oscuro, esos hombres se salieron, y no sé a dónde han ido; seguidlos aprisa, y los alcanzaréis.

¿Era justificable que Rahab mintiera para salvar la vida de los espías? A pesar de que la Biblia no habla de manera negativa acerca de su mentira, dice claramente que la mentira es pecado. Sin embargo, se habla de la fe que tuvo Rahab en Dios. No se menciona su mentira. Se han ofrecido varias explicaciones:

(1) Dios perdonó la mentira de Rahab a causa de su fe.

(2) Rahab simplemente estaba engañando al enemigo, una costumbre normal y aceptable en tiempos de guerra.

(3) Ya que Rahab no era judía, no se podía esperar que guardara los principios morales de la Ley de Dios.

(4) Rahab violó un principio menor (decir la verdad) para mantener un principio mayor (proteger al pueblo de Dios).

Pudo haberse encontrado otra manera de salvar la vida de los espías israelitas. Pero bajo la presión del momento, Rahab tuvo que escoger. La mayoría de nosotros nos veremos frente a dilemas en un momento u otro. Podemos sentir que no hay ninguna solución perfecta a nuestro problema. Afortunadamente, Dios no exige que nuestro juicio sea perfecto siempre. Simplemente nos pide que confiemos en El y que hagamos lo mejor que podamos. Rahab lo hizo así y recibió elogios por su fe.

Jos 2:6 Mas ella los había hecho subir al terrado, y los había escondido entre los manojos de lino que tenía puestos en el terrado.

Mentir no se justifica nunca; en este caso es el resultado de la fe inmadura de Rahab.

Lino era una planta nativa cuyas fibras se usan para la confección de telas y pabilos de velas. Cuando está maduro, el lino se pone en remojo para separar las fibras y luego se seca en los techos. El terrado típico de Canaán era una superficie plana y se utilizaba a veces para sentarse a conversar o dormir durante las calurosas noches del verano.

El lino lo cosechaban en los campos y lo apilaban sobre los techos para que se secara. Luego lo hilaban y utilizaban para hacer telas. El lino llega a tener una altura de aproximadamente un metro. Apilado en la azotea, constituyó un escondite excelente para los espías.

Jos 2:7 Y los hombres fueron tras ellos por el camino del Jordán, hasta los vados; y la puerta fue cerrada después que salieron los perseguidores.

Quizás los mensajeros del rey se convencieron tan rápidamente de que Rahab estaba diciendo la verdad a causa de su posición respetable en una sociedad como aquella. Las prostitutas se desempeñaban frecuentemente como sacerdotisas en las religiones cananeas, profesión que se consideraba honorable.

El rey de Jericó tuvo noticia de la llegada a la ciudad de dos espías israelitas que se habían hospedado en casa de Rahab. Los dos llamaron la atención, o bien por su indumentaria o por su manera de hablar. Rahab mantuvo un diálogo con los enviados del rey, a los que desorientó con sus mentiras. Un registro minucioso en su reducida casa hubiera sido de fatales consecuencias para los dos espías israelitas. Siendo muy reducido el perímetro de la ciudad, las casas se amontonaban unas sobre otras. Su interior constaba de una sala única, en la planta baja, acaso un piso y una azotea, en donde, en épocas de calor, solían sus moradores pasar la noche. La noticia de que los espías fueron escondidos debajo de tascos de lino dispuestos en la azotea para secarse al sol demuestra que la entrada de Israel en tierras de Palestina se efectuó a últimos de abril. En el calendario de Gezer se dice que la cosecha del lino en la región mediterránea tenía lugar en el mes séptimo (marzo-abril). En Jericó, situada a 250 metros bajo el nivel del mar, la cosecha era antes. Los exploradores llegaron a casa de Rahab a principios del mes séptimo.

Jos 2:8 Antes que ellos se durmiesen, ella subió al terrado, y les dijo:

La narración se interrumpe aquí para examinar la petición de Rahab y los detalles del juramento que le hizo a los espías.

Jos 2:9 Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros.

Jos 2:10 Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo(B) delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.(C)

Jos 2:11 Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.

Rahab reconoció algo que muchos de los israelitas no habían reconocido: ¡que el Dios del cielo no es un dios cualquiera! El es todopoderoso. El pueblo de Jericó estaba atemorizado porque había tenido noticias del poder extraordinario de Dios al derrotar ejércitos al otro lado del Jordán. Hoy podemos adorar a ese mismo Dios poderoso que hace milagros. Dios posee poder suficiente para derrotar a ejércitos poderosos y malvados, como lo hizo en Jericó. También tiene poder suficiente para salvarnos de una muerte segura, como lo hizo con Rahab.

Oyendo esto : Los cananeos habían escuchado hablar de las victorias de los hebreos en más de 60 ciudades fortificadas al este del río Jordán.

Jos 2:12 Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura;

Me juréis por Jehová : Por medio del juramento se apelaba a Dios para que sirviera de testigo a una promesa humana. Aunque no sabemos cómo Rahab adquirió la fe, su petición es otra indicación de que creía en el único y verdadero Dios.

Jos 2:13 y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.

Muchos supondrían que Rahab -pagana, cananea y prostituta- nunca se interesaría en Dios. Sin embargo, Rahab estuvo dispuesta a arriesgar todo lo que tenía por un Dios que apenas conocía. No debemos juzgar el posible interés en Dios de una persona en base a sus antecedentes, estilo de vida o apariencia. No debemos dejar que nada impida que hablemos a otros del Dios en que creemos.

Jos 2:14 Ellos le respondieron: Nuestra vida responderá por la vuestra, si no denunciareis este asunto nuestro; y cuando Jehová nos haya dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad.

Jos 2:15 Entonces ella los hizo descender con una cuerda por la ventana; porque su casa estaba en el muro de la ciudad, y ella vivía en el muro.

Algunos tramos de las murallas de Jericó tenían 4 m de ancho, y permitían que se construyeran albergues individuales en ellas.

En los tiempos de Josué acostumbraban construir casas en los muros de una ciudad. Muchas ciudades tenían dos muros con una separación en medio de unos 4 a 5 metros. Las casas eran construidas sobre troncos de madera colocados a través de las partes superiores de los dos muros. Es posible que Rahab viviera en una casa de este tipo, con una ventana que miraba al otro lado del muro.

Jos 2:16 Y les dijo: Marchaos al monte, para que los que fueron tras vosotros no os encuentren; y estad escondidos allí tres días, hasta que los que os siguen hayan vuelto; y después os iréis por vuestro camino.

Jos 2:17 Y ellos le dijeron: Nosotros quedaremos libres de este juramento con que nos has juramentado.

Jos 2:18 He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirás en tu casa a tu padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre.

El cordón de grana facilitaría al ejército de Israel identificar la casa de Rahab y proteger todo lo que allí había. Este cordón es un símbolo de la obra redentora de Cristo. Véase la introducción a Josué: «Cristo revelado».

Jos 2:19 Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare.

Jos 2:20 Y si tú denunciares este nuestro asunto, nosotros quedaremos libres de este tu juramento con que nos has juramentado.

Jos 2:21 Ella respondió: Sea así como habéis dicho. Luego los despidió, y se fueron; y ella ató el cordón de grana a la ventana.

Siguiendo las indicaciones de Rahab, los emisarios del rey, a la luz de la luna, se dirigieron hacia el Jordán en busca de los exploradores, con el fin de alcanzarles antes de que llegaran a los vados del río Que. Entre tanto, la mujer subió a la terraza y mantuvo un largo diálogo con los espías. Parece que éstos se disponían a pasar la noche en la azotea; pero Rahab les hizo comprender la necesidad de ausentarse de su casa inmediatamente por temor a un registro. Por haberse cerrado las puertas de la ciudad, el único medio para huir era descolgarse por el muro, al cual estaba adosada la casa de Rahab. Antes de despedirlos quiso arrancarles la promesa con juramento de que, al adueñarse de la ciudad, conservaran su vida y la de sus familiares. La mujer no habla de su marido. La profusión de expresiones bíblicas en boca de la mujer da a entender que el autor sagrado no intenta reproducir literalmente las mismas palabras de la meretriz. A través del desierto corren las noticias de manera sorprendente. En Jericó ha llegado la noticia de los hechos principales referentes a la vida de Israel en el desierto. Como ni la mujer ni los dos espías sospechaban de que los muros de la ciudad se derrumbaran, como sucedió más tarde, concertaron de común acuerdo colocar en la ventana un cordón de hilo, propiedad de los espías, para que les sirviera de señal. Aunque el texto diga que Rahab ató el hilo en la ventana, no se debe deducir de que lo hiciera inmediatamente. Como en otros pasajes, el autor consigna el hecho con anticipación. La narración sobre la llegada y estancía de los espías en casa de Rahab adolece de orden lógico y cronológico.

Jos 2:22 Y caminando ellos, llegaron al monte y estuvieron allí tres días, hasta que volvieron los que los perseguían; y los que los persiguieron buscaron por todo el camino, pero no los hallaron.

Jos 2:23 Entonces volvieron los dos hombres; descendieron del monte, y pasaron, y vinieron a Josué hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les habían acontecido.

Jos 2:24 Y dijeron a Josué: Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del país desmayan delante de nosotros.

A un kilómetro y medio de Jericó y al oeste de la ciudad comienzan las estribaciones de las montañas de Judea, formando en algunas partes una muralla infranqueable. Las cuevas abundan en la ladera del monte de la Cuarentena y allí podían esconderse fácilmente los espías. Desde aquellas alturas dominaban la llanura que se extiende alrededor de Jericó, pudiendo observar los movimientos de sus perseguidores. Transcurridos tres días y cerciorados de que los comisionados por el rey habían regresado a la ciudad, los dos espías bajaron del monte, vadearon el Jordán y llegaron sanos y salvos al campo israelita. Su informe movió a Josué a ejecutar inmediatamente sus planes de la conquista de Canaán.

Josué

Una de las tareas más difíciles que enfrentan los líderes es encontrar a alguien que los reemplace, entrenar a otros para ser líderes. Muchos grandes logros fueron iniciados por personas de gran capacidad cuya vida o carrera terminó antes de que la visión se convirtiera en realidad. La realización de aquel sueño se convirtió en responsabilidad del sucesor. La muerte es la última fecha tope de los líderes. Una de las mejores pruebas de nuestro liderazgo es la disposición y capacidad que demostremos al entrenar a otra persona para que ocupe nuestro puesto.

Moisés tomó una decisión excelente cuando escogió a Josué como ayudante. Esa selección después fue confirmada por Dios mismo cuando mandó a Moisés que comisionara a Josué como su sucesor. Josué había jugado un papel clave en el éxodo de Egipto. Como jefe del ejército de Israel, fue la única persona a la que se le permitió acompañar a Moisés parte del camino cuando este subió a la montaña para recibir la Ley. Josué y Caleb fueron los únicos dos de los doce espías que trajeron un informe alentador al regreso de su primera visita a la tierra prometida. Otras referencias muestran a Josué como la sombra de Moisés. Su entrenamiento básico consistió en vivir con Moisés experimentando de primera mano lo que significaba dirigir al pueblo de Dios. Esa fue la mejor manera de enseñarlo: ¡con el modelo de su propia vida!

¿Quién es su Moisés? ¿Quién es su Josué? Usted es parte del engranaje de la obra continua de Dios en el mundo. Usted sigue el modelo de algunos, y otros siguen su modelo. ¿Qué tan importante es Dios para las personas a quienes usted desea imitar? Y los que lo observan a usted, ¿ven reflejado a Dios en todas las áreas de su vida? Pídale a Dios que lo guíe a un Moisés que sea digno de confianza. Pídale que le haga un buen Josué.

Josué fue: Ayudante y sucesor de Moisés, Uno de solo dos adultos que experimentaron la esclavitud de Egipto y vivieron para entrar en la tierra prometida, Llevó a los israelitas a la patria que Dios les había prometido, Estratega militar brillante, Fiel en pedir la dirección de Dios para los retos que enfrentaba

De su vida aprendemos que: El liderazgo eficaz muchas veces es el producto de mucha preparación y estímulo, Las personas que escogemos como modelos tendrán un impacto definitivo en nuestras vidas, Una persona entregada a Dios será el mejor modelo para nosotros

A Josué lo encontramos en Egipto, desierto de Sinaí y Canaán (la tierra prometida), de ocupación: Asistente especial de Moisés, guerrero, líder. Hijo de Nun y contemporáneo de Moisés, Caleb, María, Aarón

Espías en Jericó

Este capítulo muestra a Josué haciendo uso de la estrategia para alcanzar la promesa que Jehová hizo al pueblo. La razón para examinar la tierra y especialmente Jericó está en que la estrategia de posesión de la tierra se haría en tres campañas: la del Centro de Canaán, la del Sur, y la del norte. De acuerdo con esto el cruce del Jordán y la toma de Jericó eran claves geográficamente para desde allí difundirse hacia las tres zonas antes mencionadas.

El envío de los espías

“Secretamente” Josué envió dos espías, quizá para evitar que el pueblo se alarmara por alguna mala noticia proveniente del otro lado del Jordán, lo cual provocaría desánimo, como ocurrió con el informe de los espías enviados por Moisés. Parece que Sitim fue el último campamento de los hebreos antes de pasar a la tierra de Canaán. Este lugar estaba al frente de la ciudad de Jericó, probablemente uno de los centros de adoración a la divinidad lunar. La “tierra” se refiere al territorio que circundaba a la ciudad en la cual se localizaban los trabajadores del campo. Esta parte del territorio era importante conocerla, pues los hebreos eran campesinos y este era un espacio favorable para repliegues o la ubicación de los guerreros antes de tomar la ciudad.

Un hecho notable de esta incursión en Canaán es el encuentro de los espías con una mujer prostituta quien los recibió y alojó en su casa. Algunos comentaristas afirman sin mucha consistencia que los espías tuvieron relaciones sexuales con ella, lo cual no parece ser muy factible sobre todo en un momento cuando los guerreros del pueblo escogido tenían una conciencia de la importancia de mantenerse puros. Si ocurrió o no este evento, lo que es significativo es la actitud de la mujer hacia ellos, más por razones de su seguridad personal que por afectos personales que hubiese tenido con ellos. Como lo demuestran sus palabras más adelante, ella tenía conocimiento como la mayoría del pueblo de la presencia de los hebreos al otro lado del Jordán y los logros obtenidos en el desierto.

Esta primera parte del texto omite el diálogo de Rajab con los espías, para dar lugar a la narración de su actitud ante la visita de los enviados del rey. Además es posible que ella fuera la jefe de la casa de prostitución y no necesariamente una prostituta entre varias, pues más adelante se hará referencia a su familia. Por otro lado, una casa de estas no pasaba inadvertida para los viajeros y seguramente era un punto de encuentro común debido a estar ubicada en el muros de la ciudad.

El rey se dio cuenta de la presencia de los enviados porque en las murallas había vigilancia permanente que advertía la entrada de extraños a la ciudad o su merodeo por las murallas.

Al parecer la mujer ya los había escondido, aunque esto no es claro en el texto hebreo. Lo que supone es que habían llevado un diálogo preliminar que la motivó a velar por su seguridad. Muestra la mentira de Rajab, que puede explicarse (aunque no justificarse) por las costumbres de hospitalidad en el Oriente que obligaban a hospedar al peor enemigo en caso de que hubiese probado la sal de la casa. El Nuevo Testamento elogia a Rajab por su fe, no por su mentira. En la versión de cosas que ofrece Rajab, ella deja conocer información acerca de la hora de entrada de los espías, pues según ella los hombres se fueron cuando ya era oscuro. Esto implica que habían llegado al atardecer o poco antes de que se cerraran las puertas de ingreso a la ciudad.

La persecución se lleva a cabo con una lógica lineal. Si ellos llegaron cruzando el Jordán, por esa misma ruta se regresarían. La respuesta de Rajab muestra cierta ingenuidad, y al mismo tiempo sus palabras tienen cierta credibilidad.

El diálogo de Rajab con los espías

En esta segunda parte del capítulo se registra el diálogo de Rajab con los espías escondidos en la azotea de la casa.

La primera en hablar es Rajab quien expresa una confesión de fe. En ella combina el miedo, común a los que se sentían asediados, con la confianza en que Jehová también puede librarle, junto con su familia, de la muerte inminente. La fe de Rajab surge de su experiencia y angustia existencial, más que por la recepción de un mensaje que los espías le hubiesen predicado. Sin embargo, ella muestra conocimiento de las acciones portentosas de Dios con los israelitas. En todo caso, este haz de verdad que ella encuentra es compatible con la revelación progresiva de Dios en este tiempo, y que incluye a personas como Rajab, que por ser mujer ya era marginada, y mucho más por su ocupación.

Es claro que el Espíritu Santo estaba hablando a la vida de ella debido a la iniciativa misericordiosa de Dios. Se utiliza el término “misericordia” que en el hebreo es jesed aplicado generalmente al amor de Dios por su pueblo, y al afecto interpersonal caracterizado por la lealtad. Rajab destaca el tipo de afecto que ella ha tenido por los espías y espera reciprocidad de su parte. Uno puede ver la obra de Dios en personas como Rajab al expresar este tipo de sentimientos, quizá muy diferente al que ella podía expresar en la práctica de su ocupación cotidianamente, los cuales estaban motivados por intereses económicos inmediatos. La actitud de Rajab ahora está motivada por intereses más altos: su vida y la vida de su familia, y esto constituye sin duda alguna un cambio de mente y de conducta.

La respuesta de los espías consiste en proponer un pacto a Rajab, en el que ella se obliga a cumplir algo que ya estaba de hecho haciendo, es decir, encubrir la presencia de ellos en Jericó. Otra explicación de esta solicitud es que ella aún no había hablado con los enviados del rey y por eso cuando ellos llegaron ya todo estaba arreglado.

Por su parte los espías se comprometen con ella a cuidar de su vida y la de su familia cuando ellos tomen Jericó. Este compromiso constituía una excepción al anatema o destrucción total del enemigo y ofrecimiento a Dios. Este caso demuestra que la muerte de los cananeos no era un fin en sí mismo, ni una masacre indiscriminada, sino una condena total al sistema de la ciudad antigua y todo lo que ella implicaba. La salvación de la vida de algunos de los habitantes de la ciudad puede ser visto como un acto de gracia divina que no contradice su juicio contra lo que se opone a su propósito de crear un pueblo nuevo, el cual había escogido entre los pueblos sometidos de la tierra.

Rajab demuestra de inmediato su fidelidad al pacto con los gestos que se relatan a continuación : Ella facilita el escape de los espías, aprovechando la ventana que hay sobre el muro y hacia afuera de la ciudad. Además, les orienta a los espías para garantizarles seguridad mediante la recomendación de ir hacia el lado opuesto al que habían seguido los perseguidores. Quiere decir que los espías irían hacia el oeste de la ciudad donde debían permanecer tres días, el tiempo exacto que Josué había dado para prepararse y pasar el Jordán.

La última instrucción de parte de los espías a Rajab contempla como familia lo que era esta unidad en la antigüedad, a saber: toda la servidumbre y la familia por parte del padre que podía incluir abuelos, tíos y aun otros. La seguridad de ellos consistía en reunirse en casa de Rajab, donde seguramente había lugar para todos, si se considera que era una casa de prostitución. La señal del cordón rojo corresponde a la señal de sangre pintada en los dinteles de las casas de los hebreos en Egipto, lo que garantizó su seguridad en medio de la destrucción.

El relato se apresura al colocar a los espías en “la región montañosa”, escondidos por tres días. Luego regresan ante Josué para dar la información que este necesitaba. Los espías contaron a Josué todo lo que les había acontecido, incluyendo la entrevista y los acuerdos con Rajab lo que permitirá que aquél dé las instrucciones correctas en el momento de la toma. cuando Moisés envió espías muchos años antes. Aquellos representaban a cada una de las tribus de Israel; y su informe produjo desánimo. Ahora, en esta ocasión, no hay un análisis detallado de la situación que permitiera encontrar obstáculos, sino que hay una apreciación positiva basada en lo observado. Pero es más: el ánimo de los espías —y después del pueblo entero— está cimentado en las promesas de Dios, en la seguridad de que quien entrega a Jericó en sus manos no es la estrategia militar de Josué sino “Jehová”, él “ha entregado…”. Esta realidad los hace fuertes y potentes frente a sus enemigos, quienes “…tiemblan ante nosotros…”. Sucede así porque el Dueño de la tierra la ha entregado a ellos; no hay otra razón para tales efectos. Si esta convicción acompañara al pueblo en todas las incursiones, los problemas y obstáculos se habrían aminorado; pero la tendencia humana los hizo, en más de una ocasión, pensar más en sus propias fuerzas y por lo tanto en sus limitaciones, las que dejaron a un lado la visión del poder de Jehová quien es en verdad el principal actor de este proceso.

Es interesante que Josué como líder ya ha contagiado positivamente a sus ayudantes, para que esta confianza irradie a todos los guerreros y los que van a pasar el Jordán. Dicha característica del líder es acogida en gran parte por el carácter y estilo de Josué quien como líder despliega mucha seguridad en Jehová; luego organiza a los guerreros para hacer realidad la promesa de Dios.

El informe de los espías también incluye el impacto psicológico que ha causado la cercanía de las tribus de Jehová a “todos los habitantes de esta tierra”. Esta apreciación parece más el resultado de una generalización fruto del entusiasmo, antes que una inclusión de toda la población circundante a Jericó, y que dependía económicamente de ella, en la destrucción que se avecina.

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